17 de noviembre de 2008

Teoría de la expectativa. ("Crear, ver y leer: en coña pero muy en serio", parte II)


La teoría de la expectativa afecta exclusivamente al público. Puede ser "previa" a tener acceso a la obra o "durante" su consumo. En ambos casos, por supuesto, puede ser positiva o negativa.

La expectativa previa se genera mediante el visionado de trailers, recomendaciones de conocidos de los que nos fiamos (o advertencias ;p), la opinión de la crítica especializada -es inevitable que nos afecte de un modo u otro- y el conocimiento de otras obras del autor. Si ya hemos leído una novela de Lucía Etxebarría y nos ha gustado, es probable que repitamos cuando publique una nueva novela (expectativa previa positiva) y viceversa. Los gustos personales del público también son, en si mismos, una expectativa previa, ya que que predisponen positiva o negativamente hacia obras de un determinado género. A mí me chifla la ciencia ficción y soy capaz de arriesgarme con obras en las que apesta hasta el título solo por pertenecer a este género.


La propia obra genera en el público una nueva expectativa durante la presentación de la historia; que a su vez está fuertemente condicionada por la expectiva previa. Actualmente, es raro que el público consuma una obra en un estado mental virgen -desconocimiento total de qué va a consumir o quiénes son sus autores-, por lo que la gran mayoría de veces nuestra cabeza opera en un sentido comparativo: "es mejor/peor/más interesante de lo que pensaba", "en el trailer no parecía tan depresiva" (mención especial al género etiquetado como comedia dramática) o "decían que era muy bueno y tampoco es para tanto". Este último pensamiento acostumbra a ser la consecuencia directa de una recomendación previa excesivamente efusiva. Así que ya sabéis: ¡recomendad con moderación!;p

Ver "Índice e Introducción de teorías"

4 comentarios:

Killy dijo...

Qué gran verdad es esta teoría! para mí uno de los grandes virus dentro del mundo del consumo de entretenimiento en general. Es tan jodido llegar 'virgen' a ver/leer/jugar una peli/libro/juego como bien dices...

Tampoco hay que dramatizar, está claro, es entretenimiento y mientras no te dediques a hacer críticas tampoco es algo tan chungo. Pero sí que es verdad que cuando te haces aficionado de algo y ahondas un poquito en el tema, gustaría de ese estado 'limpio' para recibir esas sensaciones tan agradables que produce una buena obra que no te esperabas para nada.

Mi opinión es que este 'efecto', (generalizando) chafa sensaciones pero sirve para divulgar pero que muy bien (grandes obras he descubierto por el boca a boca).

J.M. Marí dijo...

Actualmente, el abanico de libros por leer y películas/series por ver es casi infinito...pero tu tiempo no lo es. Lo "peor" es que tenemos acceso a casi toda la cultura, por lo que nos vemos obligados a seleccionar.Y lo hacemos bajo nuestra (subjetiva) expectativa.

Yo sí lo veo como algo dramático, ya que ahora es casi imposible que me sorprenda de verdad con algo. "Matrix" es mi película favorita; soy consciente de que uno de los motivos por los que la disfruté tantísimo en el cine fue porque no había visto ni siquiera el trailer y la única opinión que me habían dado (alguien exigente) es "está bien". Mi falta de expectativa ayudó.

Añoro esa inocencia al enfrentarme a un producto porque, a veces, mi espíritu crítico me impide disfrutar de la obra al 100%. O quizá sea al contrario y la disfrute a niveles más profundos que cuando era más joven, de modo que cuando algo me cala lo hace de forma más completa y satisfactoria.

Parece un buen tema de debate, ¿no?

(pd: es bastante tarde y creo que me ha salido un párrafo algo espeso...sorry ;p)

Cosette dijo...

¡Uy!, la expectativa, ¡¡¡qué mala es!!! La verdad es que, pensando un poco, las obras que más me han gustado son aquellas sobre las que no tenía una expectativa previa y sobre las que no había recabado demasiada información. Es totalmente cierto lo que comenta Killy, hoy en día –con la cantidad de información que manejamos y a la que tenemos acceso- es difícil llegar “virgen” a algo… Además, a ello tenemos que sumar que a medida que creces adquieres un espíritu más crítico, y las cosas que, no sé, podían gustarte hace X años, a lo mejor ahora no te “llegan” de la misma forma…

No sé, personalmente tengo tendencia a fliparme de forma obsesiva y compulsiva (ja, ja! tengo un perfil obsesivoide algo marcado…) con algunos libros/cómics/series de TV; no es algo que me ocurra cada día, pero cuando me ocurre, lo vivo intensamente ;p. Bueno, pues en su momento –a los 20 años- me quedé pilladísima con el anime “Tenkuu no Escaflowne”. Han pasado un montón de años y no he tenido ocasión de revisitar el anime… Lo que me lleva a preguntarme: “si lo vuelvo a ver ahora, ¿aún me parecerá tan fantástico/especial/maravilloso como me pareció en su día?”. No sé, quizás sí, aunque creo que –probablemente- lo consideraría un buen producto pero un tanto naif (si me guío por mis gustos actuales…). Es por ello que creo que siempre es sano hacer una revisitación de tus “grandes mitos frikis”;p.

Realmente creo que es un buen ejercicio intentar mantener tus “expectativas” bajas… Creo que muchas de las obras que más me han gustado son aquellas sobre las que apenas sabía nada, y de las que tampoco esperaba nada… No sé, por ejemplo, actualmente estoy enganchadísima a la –maravillosa- saga “La canción de hielo y fuego”… Hace ya muchísimos años que la empecé a leer –mucho antes de que se hiciera tan conocida entre el mundo freak-, y apenas había oído hablar de ella… Nadie me la había recomendado, simplemente había leído por ahí que estaba bien… Y claro, fue leerme “A Game of Thrones” y enamorarme fulminantemente de ella… (¡ay! ¡Qué recuerdos! :D).

Lo mismo me ha pasado últimamente con “Battlestar Galactica”. La scifi siempre me ha llamado la atención, pero nunca me ha flipado (siempre me ha ido más el tema de la fantasía medieval…). Cuando empecé a ver BSG –hace más o menos un año- había leído buenos comentarios y tal, pero bueno, tampoco esperaba mucho… Y ¡zas! fue ver la mini –y, especialmente, acabar la primera temporada- y caer rendida ante unos personajes maravillosos (¡te adoro Starbuck! ;p), y una historia que –bajo una premisa bastante freak, no lo vamos a negar- habla de “grandes temas”: fe, justicia, redención, odio, amor… Lo mejor de todo es que, como no sabía nada de la serie –solo había visto las portadas de los DVDs, con Six como reclamo sexual en primer plano-, no tenía ni idea de que me iba a encontrar con una historia tan profunda, oscura y políticamente incorrecta… Sí, la verdad es que BSG ha sido mi gran revelación de los últimos tiempos… :D

Así que, a modo de conclusión, no sé… coincido con J.M, añoro esa “inocencia” y capacidad para sorprenderme que tenía cuando Internet no existía y –especialmente- cuando era más joven… Pero, a su vez, me gusta pensar que aún dispongo de esa capacidad de dejarme llevar por mi lado más freak, y vivir intensamente esas –grandes- historias que nos cuentan los libros, los cómics, las películas y las series de TV… Y, bueno, creo que me ha salido más bien una “apología del frikismo” que una discusión sobre la expectativa...;p

J.M. Marí dijo...

¡Hola, Cosette!

¡Qué bueno verte (también ;p) por aquí! Tus dos primeros párrafos me recuerdan a la primera (y única) vez que me dio por volver a jugar a videojuegos con consolas antiguas. El elegido fue el gran “Super Mario Kart” de Super Nintendo. ¿Creéis que era igual que el DS? Ja, ja… probadlo y veréis. Mi experiencia fue traumática. Ese día comprendí cuánto nos adaptamos a la tecnología de que disponemos (es de 1992) y cuán poderosa es la nostalgia. En tu caso, comentas tu cuelgue con “Escaflowne”; el anime de esa época aguanta bastante bien las revisitaciones, en especial si lo comparamos a los bodrios que se producen actualmente (a nivel técnico). A nivel de historia y desarrollo de personajes, no sé qué decirte, no es una serie de la que me acuerde mucho (y no la vi entera, así que mejor no opino). Yo también me debo a mí mismo un paseíto por “Cowboy Bebop”; tenía carencias, pero también tantísimas virtudes… ay…;>

“La Canción de Hielo y Fuego”. Las novelas están ahí, ya las conocemos y sabemos qué calidad tienen… por lo que se me hace imposible mantener las expectativas bajas con la futura serie. ¡Que es la HBO, coño! Si lo hacen, que lo hagan bien; si piensan sacar algo cutre, sin duda prefiero que lo dejen dónde está y que, algún día, alguien que sepa manejar un material tan suculento se encargue de ello.

El caso de “Galactica” es interesante. Me la había recomendado un amigo de quien me fío y la crítica, además, la dejaba muy bien. Pero yo solito rebajé las expectativas visitando foros de internet (había defensores y detractores a partes iguales) y la prejuzgué antes de verla por ser un remake de una serie de finales de los setenta bastante hortera y…¡por el nombre! Es que me parecía horroroso, de verdad…;p Por todo eso combinado, me llevé una sorpresa muy grata que aún dura. Creo que su gran acierto fue la madurez, seriedad y respeto con la que aborda todo lo que trata. Hace poco, un amigo me dijo que la había empezado a ver y que no le acababa de gustar porque le parecía “demasiado política”. Para gustos, colores, claro, pero creo que eso es bueno en una serie de esa temática (algo que no entraba en mi expectativa), igual que ocurría en los mejores episodios de “Star Trek: The Next Generation”.

¿Apología del frikismo? ¡¿Tú?! Qué va… ;>