Una sorpresa solo es tal cuando no sabes que te la van a dar; de lo contrario, deja de ser una sorpresa. Algunos autores han optado por incluir "sorpresa" en todas sus obras, como el cada vez menos sorprendente M. Night Shyamalan, por lo que durante el visionado de sus películas estás pendiente de todo pequeño detalle o pista que implique revelar información valiosa o indique un cambio de rumbo.
El "efecto Shyamalan" está directamente relacionado con la teoría de la expectativa en cuanto a que casi nunca cumple como esperamos precisamente por lo mucho que esperamos.
La teoría de la expectativa afecta exclusivamente al público. Puede ser "previa" a tener acceso a la obra o "durante" su consumo. En ambos casos, por supuesto, puede ser positiva o negativa.
La expectativa previa se genera mediante el visionado de trailers, recomendaciones de conocidos de los que nos fiamos (o advertencias ;p), la opinión de la crítica especializada -es inevitable que nos afecte de un modo u otro- y el conocimiento de otras obras del autor. Si ya hemos leído una novela de Lucía Etxebarría y nos ha gustado, es probable que repitamos cuando publique una nueva novela (expectativa previa positiva) y viceversa. Los gustos personales del público también son, en si mismos, una expectativa previa, ya que que predisponen positiva o negativamente hacia obras de un determinado género. A mí me chifla la ciencia ficción y soy capaz de arriesgarme con obras en las que apesta hasta el título solo por pertenecer a este género.
La propia obra genera en el público una nueva expectativa durante la presentación de la historia; que a su vez está fuertemente condicionada por la expectiva previa. Actualmente, es raro que el público consuma una obra en un estado mental virgen -desconocimiento total de qué va a consumir o quiénes son sus autores-, por lo que la gran mayoría de veces nuestra cabeza opera en un sentido comparativo: "es mejor/peor/más interesante de lo que pensaba", "en el trailer no parecía tan depresiva" (mención especial al género etiquetado como comedia dramática) o "decían que era muy bueno y tampoco es para tanto". Este último pensamiento acostumbra a ser la consecuencia directa de una recomendación previa excesivamente efusiva. Así que ya sabéis: ¡recomendad con moderación!;p Ver "Índice e Introducción de teorías"
Quien paga manda. Es así de simple, por suerte unas veces, por desgracia otras (las más frecuentes).
El inteligente caballero que produjo la adaptación de "El señor de los anillos" a pantalla grande decidió que debían rodarse tres películas y que eso no podía ser de ningún otro modo; que hacer solo dos -como habían sugerido otros productores- era una calumnia contra el libro y una estupidez. No fue un acto caritativo, ni tampoco devoción por la obra original y su autor -aunque de eso algo sí había-, si no la certeza de que esa era la forma en la que el público mejor iba a recibir la adaptación. Porque él ponía la pasta, pero el público era quien se la iba a devolver. El poder indirecto del público siempre ha existido, pero internet lo ha convertido en algo obvio.
La masificación de los foros de opinión en internet ha tenido demasiado que ver en el desarrollo de algunas obras. Ha hecho que los gustos y las exigencias del público sean conocidos y difundidos a mucha velocidad y se creen corrientes de opinión en torno a cualquier producto. Lo digo como algo muy negativo, que conste, ya que los productores de las obras raramente hacen arte por el arte: buscan rentabilizar su inversión en la obra (lógico) y hacen cuantos cambios sean necesarios en las tramas para adaptarse a los gustos del público.
El caso más sangrante que me viene a la cabeza es el cuarto libro de "La Canción de Hielo y Fuego". George R.R. Martin había publicado el tercer libro de su saga hacía años. Es un escritor con un talento arrollador, pero escribir como él lo hace requiere esfuerzo y, sobre todo, tiempo. Tiempo que los fans parecían no estar dispuestos a esperar, así que los editores temblaban ante un hipotético descenso en las ventas y presionaron al escritor para que entregase cuanto antes material para publicar. El resultado fue un libro en el que se narran las peripecias de... la mitad de los personajes. ¿Eso no es medio libro? Ya, ya sé que las tramas podían seguirse de forma independiente y bla, bla, bla; incluso el mismo Martin defendió la decisión ante el público, pero no me creo una palabra: se cargaron la integridad de su obra y seguro que Martin echaba fuego por la boca en privado. Ahora estamos a la espera de un quinto libro en el que se contará...la mitad que falta.
Es algo obvio pero las historias (sea libro, serie o película) se escriben para ser vendidas; al final, lo único que importa es cuantos libros vendes, cuánta gente ve tu película el primer fin de semana o qué porcentaje de share tiene tu capítulo piloto.
Conclusión: los autores prostituyen su obra para agradar al público. Esta teoría es un hecho maestro, un punto de partida básico, que se preasume al consumir cualquier obra y convierte en "esclavas" a todas las demás teorías.
Es fascinante discutir sobre las series, libros y películas que más te gustan. Cosette y yo podemos pasarnos horas hablando de esto...en especial sobre los personajes y sus relaciones, las situaciones que viven, cómo se enfrentan a sus problemas y por qué, quién es el quinto cylon, si a Kate le gusta más Jack o Sawyer -Jack es un buen partido, pero quién de verdad "le pone" es Sawyer ;p-, sobre qué podía hacer Heathcliff para conquistar a Cathy, sobre quién mató a Kaji... esas cosillas, ya me entendéis (desvarío...;p).
Para discutirlo, utilizamos una serie de expresiones y teorías que surgen de obras concretas, están prestadas de otros autores o son de cosecha propia (de Cosette y mía). Aunque todo empezó como una coña -los nombres de algunas teorías lo atestiguan-, al final se ha convertido en nuestra propia biblia friki... Las teorías son aplicables tanto a literatura como a medios audiovisuales (cine y series de televisión, básicamente). Cómo no, habrá excepciones, pero para intentar englobar todos los casos, hablaré de:
-Autores, para referirme a escritores, directores (y quizá guionistas). Los autores son los creadores de la obra.
- Obra (libro, película y serie o capítulo de serie), que es consumida por el público.
- Público (espectadores y lectores)
A continuación os doy el nombre de las 11 teorías de que consta el artículo completo. Como es muy largo, iré subiéndolo por partes (teorías) y, a medida que lo suba, este índice de nombres también servirá como hipervínculo. Allá vamos:
Wow! La última entrada fue el día 27… sigo bastante liado, pero una noticia tan buena como esta hay que compartirla: la cadena americana HBO ha dado luz verde para que… ¡¡se grabe el episodio piloto de “La Canción de Hielo y Fuego”!!
El comunicado original de George R.R. Martin podéis leerlo aquí. ¿Qué? ¡¿Qué no sabéis quién es Martin?! Herejes…
La noticia me entusiasma y me escama a partes iguales (err… vale, iguales no) porque HBO es especialista es bajar persiana cuando los costes de producción se disparan; buena muestra de ello son “Roma” y “Deadwood”. Y no es que “La Canción…” tenga pinta de ser algo barato de producir, precisamente… No deja de ser un piloto; basta que el productor obtuso de turno lo vea y diga “casi que no…” o que comience la serie y la audiencia no responda rápido durante los primeros episodios.
Pero no nos desanimemos antes de tiempo, esta es una gran noticia para todos los aficionados a las series y la literatura que da a entender que algunas cosas están cambiando (para bien). ¡Enhorabuena, George!
¿Conocéis las tiendas de camisetas “Seta Loca” y “Ropa friki”? Si la respuesta es “no” y sois frikis, ya estáis tardando en pulsar los enlaces: pasaréis un buen rato y recordaréis (o descubriréis) que no estáis solos en el mundo. Sin embargo, como friki y fan de “Battlestar Galactica” que soy, echaba una de menos… ¡FRAK! Así que me puse manos a la obra y decidí enmendar esa carencia (ser friki y diseñador tiene cosas chulas ;p).
¿Qué frase elegir? Nuestra querida Starbuck ha dejado joyitas para el recuerdo como “I just wanna frak” y el staff enterito se ha deleitado con lindezas del calibre de “Talk to me, you motherfrakker!”, “Frak me!”, “Frak you” y, cómo no, el genuino e indispensable “Frak!”. Tras muchas cavilaciones, me decidí por un frakking híbrido que resultó en…
“FRAK YOU, YOU MOTHERFRAKKER FRAK”. Y aquí la muestra:
Sin embargo, “Do or do not, but there is no try” (gracias por el inciso, Yoda); vamos, que diseñarla está muy bien, pero... habrá que estamparla, ¿no? Búsqueda de tiendas por Barcelona. Objetivo: vinilo de corte. Resultado: el que veis abajo.
La idea acabó siendo parte del regalo de cumpleaños de mi amada Cosette –no os pensaríais que escribe esas peacho respuestas por amor al arte, ¿no? ;p-, quien se prestó amablemente a posar para este humilde blogger. ¡Un beso, guapa! ¡Y felices XX años!;p