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11 de septiembre de 2011

Meme 101: TV series & others

Pese al reinicio pre-otoñal de series, no espero tener nada nuevo con lo que actualizar el blog durante unos días. Por esa razón aprovecho para abrir la caja de Pandora y... ¡responder a un meme! Las preguntas son cachondas, refiriéndose al fandom como si se tratara de un colega o un rollo pasional. En realidad, es una excusa tan válida como cualquier otra para hacer memoria y recomendar (o rajar de) series y libros. Lo saqué del Live Journal de Cosette; si os interesa ver qué contestó ella no tenéis más que pulsar este enlace (sus respuestas son muy distintas a las mías, vale la pena que os paséis por ahí). Venga, al tema:

The one who seduced you, screwed you over, broke your heart in a million pieces, and laughed about it:
Me atrajo con aventura y me sedujo con misterio. Me susurró promesas al oído y me arrastró a la cama con facilidad. No fue hasta el momento de la verdad cuando descubrí que... ¡era un travesti con una herramienta de palmo y medio! Menudo chasco. Sí, claro que hablo de Lost. La verdad es que ahora no se la recomendaría a nadie (aunque se ha convertido en una fuente inagotable de carcajadas: me río DE ella).

The old flame you don't see very often any more but whom you still really enjoy getting together with for a few drinks and maybe a pleasant nostalgic romp:
Esta es fácil: mi afición por el anime en general. Ya no lo consumo de forma regular, pero sigo tragándome Dragon Ball cuando pillo por casualidad un capítulo en re-re-re-reposición, se me cae la baba por los dos lados con películas puntuales (las más "recientes", Ghost in the Shell 2 y los nuevos ova de Evangelion) y disfruto como un enano del Ghibli anual.

The mysterious dark one whom you used to sit up with talking until 3 AM at weird coffee houses and with whom you were quite smitten until you realized s/he really was fucking crazy:
 
"¡No has visto nada como esto, dude!", decía yo, entusiasmado, mientras recomendaba Misfits a todo dios y repartía copias a mansalva de la S1 como si fuese una cruzada personal. Y llegó la S2. No sé si la falta del factor sorpresa reveló sus costuras, si se perdieron los toques de terror (el primer asistente social infectado), si la línea entre genialidad y locura era demasiado fina (el tío que vive la vida como un videojuego o el villano de la leche... literalmente :p), si no supieron desarrollar bien a los personajes o fue otra cosa distinta. Lo que sí sé es que meter un ship con calzador y convertirlo en una línea principal de peso fue una cagada sin parangón (Simon/Alisha, seriously?). Pero lo que es auténticamente fucking crazy es seguir esta serie sin Nathan.

The one you spent a whole weekend in bed with and who drank up all your liquor and whom you'd still really like to get with again, although you're relieved s/he doesn't actually live in town:
Podría decir Firefly (Whedon se la habría acabado cargando), pero seré un poco menos friki-troll y diré Friday Night Lights.
En mi opinión, superaron con elegancia el arriesgado cambio de escenario de la S3 (que tuvo un cierre en toda regla por si no eran renovados) a la S4, logrando que durante otras dos temporadas nos encariñáramos con caras nuevas, que la vida en Tejas fuera tan intensa como al principio y, ei, hasta que Riggins conectara una frase entera, con verbo y todo. Sin embargo, creo que contaron todo lo que tenían que contar (de hecho, en alguna línea ya patinaron: ¡maldita Julie, menudo esperpento de hija, Coach!), dejando un balance de notable alto. Para mí es una de las grandes.

The steady:

Sin ninguna duda, The Shield, la mejor serie del universo universal, excelente durante sus siete temporadas. Jamás bajó el listón. 
La hostia en vinagre
The alluring stranger whom you've flirted with at parties but have never gotten really serious with:
Sí que me pongo serious con ellas, pero las series HBO en general requieren una exigencia inusitada. Con todo el tiempo que ha pasado, siguen pendientes la última de Deadwood, la segunda de Carnivàle, las últimas de The Sopranos y todo The Wire exceptuando la primera. ¿Son malas? Muy al contrario. ¿Me da pereza verlas? No exactamente, sino que hay que estar de un ánimo determinado para verlas porque son (positivamente) agotadoras, un ánimo sesudo y gafapastoso que suele abandonarme entre semana. Últimamente veo mucha comedia, aunque...


The one you hang out with and have vague fantasies about maybe having a thing with, but ultimately you're just good buddies:
Últimamente veo mucha comedia, aunque no me las tomo demasiado en serio, ¡son comedias!:p How I met your mother, The Big Bang Theory y un largo etcétera se van colando entre mi parrilla semanal, pero no despiertan en mí el ánsia de devorar capítulos. De hecho, a algunas como The Office o Modern Family les doy una estocada mortal sin demasiadas contemplaciones en cuanto me doy cuenta de que las veo con piloto automático, sin interés real, por ocupar con "algo" la media hora de la cena. La excepción a esto es la sensacional Community, de la que hablo más abajo.

The one your friends keep introducing you to and who seems like a hell of a cool person except it's never really gone anywhere:
Aquí coincido con Cosette: Supernatural. 
Onari y Nahum (hace poco, también Reaver) han hablado largo y tendido de sus virtudes. Por ellos lo he intentado con más paciencia de la habitual pero soy incapaz de pasar del capítulo 15. Dean y Sam tienen química, me gustan; supongo que el concepto de "monstruo de la semana" y unos casos tan poco currados (y repetitivos) pueden conmigo.

The one who's slept with all your friends, and you keep looking at them and thinking, "How the hell did they land all these cool people?":
Estoy hasta el moño de vampiros adolescentes, guapos y absurdos.
O de vampiros adultos buenorros e igualmente absurdos, tanto da. Aborrezco True Blood y The Vampire Diaries ya desde el concepto. De la primera no superé medio piloto (por mí, ella y Alan Ball pueden arder en el infierno), y la segunda es un fanfic chapero y patético de CRAPúsculo. Blergh.


Esto parece un anuncio de colonia...
The one who gave you the best damned summer of your life and against whom you measure all other potential partners:
The Shield.
Obviously.

The one you recently met at a party and would like to get to know better:
En esa fiesta me tomé unas copas con la primera de The Wire y hemos quedado para algo más serio cuando los dos tengamos tiempo (el timing es esencial con las relaciones duraderas ;p). Luego un par de amigos me presentaron a unos tales Walter White y Jesse Pinkman; parecían gente interesante.

The old flame that you wouldn't totally object to hooking up with again for a one night romp if only they'd clean up a bit:
Vuelvo a tomar la palabra a Cosette, pero esta vez con matices: Fringe.
Sabiendo de qué va y de quién viene, no me permito tomármela en serio (no haré algo que ellos mismos no hacen). Tiene momentazos y golpes de auténtico genio, pero sé que me la meterá doblada en cuanto me agache para coger el jabón. Es una lástima porque va sobradísima de potencial...

Your hot new flame:
 
¡¡¡Community!!! Jamás imaginé que una comedia me llevaría tan de cabeza. Es brutal, cada capítulo es una vuelta de tuerca sobre la vuelta de tuerca, un derroche imaginativo sin parangón con un reparto en estado de gracia. Eso me da un miedo que te cagas, claro: ¿se puede mantener el nivel de esta manera? En nada, la S3. Comiéndome las uñas la espero.
 
 

The one who stole your significant other:
Battlestar Galactica me ha cambiado la vida. La mía y la de mi novia. O, más bien, la de mi novia y, por efecto rebote, la mía... Pero no lo ha hecho por ser una serie de calidad, no. Ni por haber revolucionado el género de la ci-fi, tampoco...
Por culpa de esta condenada serie he tenido la enorme desgracia de saber infinitamente más de lo que nunca quise sobre fanfic y ships/slash/pairings/su madre, dos de los tres fenómenos fandom que menos entiendo y además no me interesan (el tercero son las groupies). Pero that’s ok. You know why? Porque tengo tres pensamientos positivos al respecto:
1. El saber no ocupa lugar.
2. Lo que no te mata te hace más fuerte.  
3. “Lo que hago por amor...” XD

¡Hasta aquí mi meme! Me hubiera gustado dedicar unas palabras a Sons of Anarchy, Justified, Luther, Game of Thrones e incluso a Rookie Blue, series a las que he dedicado tiempo durante estos meses. Con un poco de suerte encontraré un momento para ellas.
¿Os animáis a responder vosotros?

¡Saludos!

14 de febrero de 2011

Series: el adiós a "Friday Night Lights"

Ha acabado Friday Night Lights. Con un par de renovaciones inesperadas y cinco temporadas a sus espaldas, NBC ha cerrado una de sus series más queridas y alabadas en un capítulo final de sesenta minutos donde se han atado casi todos los cabos sueltos. Pocas series llegan tan lejos y con tanta clase: los de Dillon pueden estar contentos.

Como detractor del drama desatado, si algo agradezco a FNL es el haberse mantenido alejada de la lágrima fácil. La paraplejia de Street, asunto espinoso, fue llevada con total dignidad; la muerte del padre de Saracen, devastadora; nadie ha sufrido enfermedades terminales y las situaciones en las "familias desestructuradas" se han desarrollado en el terreno de lo tolerable (abortos, exconvictos por duplicado y demás). De hecho, pese a la dureza de algunos temas es una serie optimista que nos habla de buena gente, y el finale ha concordado con este espíritu positivo.

En efecto, hemos tenido final feliz en casi todos los frentes. Sin embargo, creo que como cierre fue más satisfactorio (en cuanto a coherencia con los personajes) el de la tercera temporada, y en global ha bajado el listón de la cuarta, de mayor intensidad emocional y social. Supongo que, además, como me atrae la épica de los perdedores, ver a los Lions arrastrándose por el barro (literalmente) me pareció más interesante que el camino de rosas mostrado en la quinta. ¡Menudo equipazo, el del Coach Taylor! Demasiado bueno para solo un año de rodaje, ¿no? En su afán por contar sin mostrar, la victoria de los Lions y el dulce destino de los personajes se muestran mediante una elipsis de ocho meses, magnífica. Aunque ha habido refriegas a nivel interno, claro, surgidas del ego descontrolado de Vince o de un arrebato de juego sucio ante la adversidad (con Billy Riggins como “ideólogo”), pero nunca dudé de que el muchacho terminaría reencauzándose o que los Lions rugirían de nuevo con elegancia. Por otra parte, he echado en falta la amenaza durmiente que representaban los Panthers, encabezados por ese idiota en el que previsiblemente se había convertido J.D.

¿Por qué J.D. no ha sido el rival a batir en un brazo a brazo contra Vince? Esa es otra de las cosas que FNL hace a menudo... Discutiendo con Tami, Coach comenta de refilón que los McCoy ya no están en la junta de los Panthers, como si fuera vox populi, y se quedan más anchos que largos. Aunque al menos hay que agradecer que dieran una explicación, pues peor fue lo que hicieron con Santiago: fin de temporada y... ¡puf! Nunca más se supo de él. Ni siquiera una mención del tipo “tuvo que mudarse pero habla con Buddy a menudo” o “mira, pese a las apariencias, las drogas y su gente le tiraban más que el football y murió de sobredosis en un callejón”. Nada. Como si no hubiera existido. 

Comprendo que no se explique cada detalle de lo que ocurre en una trama ―la serie no avanzaría entre tanto secundario―, y es normal que los actores se marchen a otros proyectos; unas veces para regresar, otras, no (la dictadura del mundo real). Entiendo también otros recursos, pero cuando se emplean de esta forma suenan a deus ex-machina de última hora para forzar la narrativa (la decisión de Coach y su antagonismo con Joe McCoy, ya inexistente) o a excusa para  desarrollar tramas del personaje más repelente de FNL solo porque es el único actor disponible o porque “toca” que siga ahí. ¿Adivináis quién? Sí, amigos, ni más ni menos que la hijísima, Julie Taylor.

Julie, Julie... qué petarda eres, niña. Parece mentira que de una hembra como Tami Taylor haya salido semejante bicho. Si no habían seguido a nadie en su aventura universitaria, ¿por qué hacer la excepción precisamente con ella? Tras su tontería con el profesor cuasi-pedófilo, la muchacha se deja caer por Chicago y resulta que no deja de pensar en Saracen... ¿Mandeloqué? Las líneas de Julie han sido, de largo, lo más duro de tragar de toda la serie. Confieso que soy un rencoroso y aún no le he perdonado lo del sueco, aunque pasara en una segunda temporada tan lejana como en general olvidable, así que casi me muero cuando Matt se arrodilla para pedirle matrimonio. Adoro a Saracen pero lo de este chico es auténtico mal ojo ―aunque creo que en realidad es un plan urdido con maestría para estar más cerca de Tami Taylor... sí, definitivamente tiene que ser eso... ;p―.

Esto me lleva a los ansiados retornos, donde ha habido un poco de todo. A Matt le van bien las cosas en Chicago y confía más en sí mismo ―¡hasta le planta cara al Coach!―; Riggins ha salido de prisión e intenta rehacer su vida; y Tyra se ha apuntado a la campaña "Si pasas por Tejas, fóllate a Tim", tan de moda entre las bellezas de Dillon ―¿este chico no estaba colgado de Layla?―. Tras el profundo y emotivo discurso de Tyra al final de la tercera temporada, pensaba que la chica había aprendido a poner la razón por delante del músculo. Por desgracia, me equivoqué. Ya sé que dejó tirado a Landry en aquella carretera, pero realmente esperaba que retomaran su relación, aunque fuese como amigos; no obstante, ni siquiera comparten un mísero diálogo. Su confesión de estar enamorada de Tim desde los cinco años me sonó a out of character, a anti-narrativa, a dar un paso adelante y dos atrás. La reaparición de Landry toma cuerpo mediante una micro-escena con Matt, con lo que devolvemos a un grandísimo secundario a la posición de salida, al banquillo en el que nunca debió estar: es la cruz de ser el feo entre tanto aspirante a modelo. Lástima.

A Landry le prohibieron salir en esta foto
También confieso (en una línea análoga de pensamiento) que no comprendo la fascinación general por Tim Riggins. Antes pensaba que tanta cerveza le ralentizaba las neuronas, que era tonto, vamos (entrañable y bonachón, también, como su hermano, pero irremediablemente tonto); ahora, además de corto, estaba amargado tras su paso por la cárcel. Me alegra que recuperara sus monosílabos quejumbrosos para el último capítulo ―cada cual a su ritmo, oye―.  Lo que hizo por su familia fue una pasada y ni por un segundo le estoy quitando mérito pero, al contrario que Landry, goza de un físico apolíneo, deseable para el público y amortizable para la cadena, que le garantiza una buena ración de tiempo en pantalla. Llamadlo envidia, si queréis; I don’t care.

Siguiendo con los personajes, para hacer incorporaciones en la última temporada y que no sean un pegote hay que tener un plan perfectamente trazado, cosa que no ha ocurrido con Hastings, Buddy Jr. o Epyck: los tres comenzaron con buen pie pero pronto perdieron fuelle. El primero, alguien ajeno al football, nos ofreció dos saltos y una sonrisa picarona. Punto. El hijo de Buddy (acierto increíble de casting) nos regaló un momentazo con su padre con aquel “¡¿Hijo, cómo puedo ayudarte?!” y de ahí al olvido; no sé vosotros, pero yo me preguntaba qué hacía en las juergas nocturnas con Vince y Luke ―le hacían pagar las birras, fijo―. Y Epyck ha sufrido los efectos del reverso tenebroso del “altruismo metomentodo” de Tami Taylor: no solo no la ayuda sino que a la pobre chica la cambian de instituto otra vez, su mayor temor. Vista la aportación del trío, se los habrían podido ahorrar y dedicar el tiempo a… no sé, ¿a Landry? Un último concierto de los Crucifictorius hubiera sido brutal ;>

Tal vez creáis que estoy siendo demasiado duro, hilando demasiado fino. Pues no y sí. Lo dicho arriba son todos los defectos que la serie tiene, no en la última temporada y el capítulo final sino en su trayectoria completa. ¿Queréis que la comparemos con Lost? Je. Por lo demás, Friday Night Lights ha sido una serie excelente y ejemplar. Al final, se han atrevido a quitarle la sábana al fantasma que se escondía en Dillon: el machismo de Eric Taylor. El Coach es un tipo honesto, implicado, rudo, trabajador… y pone palos en las ruedas de Tami cada dos por tres. Su "Who's gonna make me dinner?" fue toda una declaración de intenciones por parte de los guionistas; probablemente la semilla se plantó con aquel "I miss the Coach's wife" y la genial réplica mordiente de Tami, "I have yet to know the Principal's husband". Qué buenos momentos nos han brindado los Taylor y cuánto se les va a echar de menos… En estos últimos capítulos ha surgido entre ellos una tensión que ha puesto a prueba la fortaleza de su relación pero, igual que con los arrebatos de estrella de Vince, nunca temí por ellos. Perdón, casi nunca: a él le cuesta tanto tomar la decisión de irse a Philadelphia con Tami que por un instante creí que no lo haría. De ser el caso, ni ella ni yo se lo habríamos perdonado. No contento con romper estereotipos, Coach se lo curra y da un empujoncito a la carrera de entrenadora de Jess, otro de los grandes personajes de la segunda época de FNL.

Ése es otro de los méritos de la serie. A diferencia de Hastings & Co. (un mal menor), otros han logrado ser tan importantes como lo fue la primera generación en solo dos temporadas: Vince, Jess, Becky y Cafferty. Durante la cuarta se centraron mucho en Vince Howard, en el "Dillon negro", los suburbios, la otra cara de la moneda; Jess, aunque no fuese un gladiador en el campo de juego, tenía tanta garra como él; Becky se abría paso con su ternura y Cafferty quedó desdibujado. Aceptando que Luke no tenía el carisma ni la presencia de Vince, al final han equilibrado parcialmente la balanza y han jugado a que el todo fuese mayor que la suma de las partes: las parejas.

Tengo los “ships” en baja estima, la verdad vaya por delante, pero FNL es experta en romperme los esquemas. ¿Una serie sobre football en el Tejas profundo? ¡Bahhhh! ¿Yo interesado en parejitas? ¡Por favor! Viendo FNL y admirando a los Taylor aprendí a morderme la lengua, solo para mordérmela otra vez con Matt y Julie (a ratos), Tyra y Landry (sniff...), y ahora con la amazona Jess y Vince (otro revés para Landry), con los inocentes Luke y Becky y los extrañamente adorables Billy y Mindy. Este par han tenido una evolución de lo más curiosa a lo largo de la serie, de plantearte qué diablos hacían juntos a ser inseparables. Las frecuentes miradas asesinas de Mindy hacia su marido (un hombre de ideas peregrinas) lo dicen todo, pero tanto para ella como para nosotros es imposible no adorar a Billy Riggins. Mete la pata a menudo, muy a menudo… nunca con mala intención. Como ya han señalado otros bloggers, la relación de esta pareja con Becky funda los cimientos de lo que podría ser el relevo natural de los Taylor en el noble arte de ayudar al prójimo ahora que estos se marchan. Dos de las escenas finales más emotivas son para ellos: la despedida de Becky y Mindy, bajo cuya apariencia de tía dura late un corazón enorme; y los hermanos Riggins, por fin en paz, construyendo la casa de Tim y brindando por una vida próspera (y legal) en Tejas.

Friday Night Lights tiene un carácter propio, calmado y reflexivo, con el que ha reflejado la atmósfera particular y endogámica de Tejas, de la que sorprendentemente ha sabido hacernos partícipes. Sufrimos con los Panthers y después con los Lions, siempre de la mano de los Taylor, y nos preocupamos por los problemas y alegrías de un grupo de adolescentes en su camino a la madurez. Con su buen hacer, se ha ganado el respeto de la crítica y el cariño del público semana a semana durante cinco años hasta ser considerada un ejemplo de cómo lidiar con las emociones, de cómo perfilar personajes inolvidables (gracias a un formidable elenco actoral), tan humanos que escapan de la pantalla y se cuelan en nuestras vidas... Tal vez no sea una serie perfecta, pero tampoco lo necesita.

Dillon, you’ll be missed.

¡Saludos!

pd: os recomiendo encarecidamente visitar Diamantes en serie, hogar virtual del imprescindible Nahum. Allí encontraréis dos de sus múltiples joyas: su reseña del final de FNL y un precioso homenaje a la mejor serie que ha pasado por televisión, The Shield. ¿A qué esperáis?;>

15 de febrero de 2010

Series: "Hasta pronto, FNL"

Cualquier excusa es buena para hablar de Friday Night Lights, y el final de su cuarta temporada parece una oportunidad que no hay que dejar escapar.


Tras el estupendo final de la tercera temporada, nos entró pánico cuando supimos que los habitantes de Dillon renovarían por dos temporadas más. Smash ya se había marchado, y Tyra y Lyla acababan de decir adiós, igual que Street. ¿Cómo iban a seguir sin tanto peso pesado? Trece capítulos vibrantes han hecho que el miedo se disipe.


Hemos conocido una nueva cara de Dillon: la de la marginalidad. En algunos momentos, FNL ha parecido insuflarse del entorno, fotografía y fuerza de The Shield (lo cuál es algo muy grande, qué diablos). La zona este, habitada principalmente por la población negra, ha adquirido relevancia con la apertura del instituto de East Dillon, y los Lions han rugido con la fuerza que esperábamos. Vince, Jess, Luke y Becky, entre otros, se han ganado un hueco entre nuestros queridos Taylor, Matt, Riggins, Julie, Landry y compañía. Ahora tienen por delante toda una quinta temporada a la que no puedo más que augurar buenos presagios.


Si eres de los que nunca se ha atrevido con una serie que habla de fútbol americano y Tejas, no pierdas un segundo y ponte con ella. En primer lugar, porque esos temas no son más que un punto de partida para hablar de unos personajes creíbles, fantásticamente trazados, con los que nos podemos identificar. Tenemos el matrimonio a prueba de bomba de los modélicos Taylor, los traumas de la desestructurada “familia” Riggins, la búsqueda de su lugar en el mundo de Tyra Collette, la presión del entorno de Matt Saracen, la fortaleza de Jason Street ante la adversidad... Como decía el Sr Knightley, “If I loved you less, I might be able to talk about it more. Así me siento yo, tanto adoro FNL que cualquier cosa que pueda decir palidece ante lo que la serie puede ofrecer por sí misma.


Cree en mi, lector. Solo quiero que seas más feliz. Hazte YA con Friday Night Lights y deja que te susurre al oído su canto de sirena... ¡Oh! Cuánto envidio la oportunidad de tener frente a mí cuatro temporadas de una de las mejores series que ha pisado la televisión…


22 de noviembre de 2009

Cine y series: un poco de todo (II)

Tres semanas sin actualizar el blog. No, no vuelvo a las andadas, simplemente he ido un poco liado y no he hecho nada muy interesante a nivel friki... salvo ver un montón de pilotos de series en busca de herederos para ocupar el trono de "reina de las noches". La búsqueda ha dado sus frutos.

Paso a comentar alfabéticamente todo lo nuevo que he visto, lo que ya estoy viendo y lo que quiero ver.

Californication (en el punto de mira):
Le tengo ganas por el cóctel de sexo, provocación e incorrección política general de la que hace gala ya desde el título (¿homenaje a los Red Hot Chilli Peppers o coincidencia?). Además, Duchovny me gusta y me lo creo de tío pasado de vueltas; será curioso verlo moverse en las antípodas de su famoso Fox Mulder.
Caprica (Piloto)
Me encantó el piloto. Pese a que el jefe del invento sea Ron “hagounosfinalesdemierda” Moore, en el terreno ci-fi fue el adelanto más seductor de la temporada pasada.
Castle (1x06)
¡¡Mil gracias por la recomendación, NeKroLiTe!!;> Me lo estoy pasando bomba desde el primer día con esta serie de escapismo sin pretensiones. Es un procedimental de tomo y lomo que se sustenta casi por completo en el carisma de su protagonista, el escritor que colabora con el FBI Rick Castle, interpretado por un Nathan Fillion en estado de gracia. Precisamente porque adoro al actor (oh, capitán Mal...) y su mera presencia en pantalla sirve para arrancarme una sonrisa, mi opinión vale menos que un duro de madera. Los productores lo saben y el show está claramente enfocado a su lucimiento, si se hubiera llamado "Fillion" en lugar de "Castle"... a nadie le habría importado.
Fringe (en el punto de mira)
¡La serie de Pacey! Eso y las buenas críticas que poco a poco ha ido cosechando tras afianzar sus intenciones son mi principal foco de interés. Eso y meter un poquito más de ci-fi en mi vida, claro ;>
Flashforward (frío, frío...)
Creo que la misma expectativa que la encumbró es lo que la está sacudiendo. Era la niña bonita de la cadena ABC para este año, la heredera moral de "Lost"... demasiado peso en sus hombros. Las críticas son tan duras que me da hasta pereza comenzar con ella.
De lo mejor -de lo que veo- que se está haciendo en televisión. La cuarta temporada ha empezado fuerte, con ganas de llevar a los Taylor a un territorio inexplorado: el del fracaso y el rechazo social. Los nuevos personajes siguen un poco en segundo plano, pero quiero tanto a los de siempre que no me canso de sus traumas y alegrías. Eso sí, pregunta: ¿qué ha sido de Tyra y Lyla? (desaparición a la Santiago, como es habitual en "FNL").
Glee (1x07)
Seré honesto: detesto los musicales. Sin embargo, Glee tiene un punto rarito que ha sabido atraparme por una combinación adecuada de personajes blanquísimos, villanos de opereta, narrativa ágil, situaciones extravagantes pero divertidas, una paleta de colores saturadísimos... como en "Pushing Daisies" pero sin pasarse tres pueblos.
Hasta la fecha, el capítulo que menos me ha gustado es el 1x05, donde la estrella fue Kristin Chenowetz (de "Pushing Daisies", precisamente) como invitada especial. No iba a ninguna parte y dejaba de lado a los verdaderos protagonistas: los miembros del coro y los profesores. Por desgracia, la naturaleza de la serie se presta en exceso a los cameos de buenas voces, que es cuando se parece más a un musical que a una serie. Si eso acaba ocurriendo (o si cantan mucho más de lo que lo hacen), me perderán como espectador... a menos que Nathan Fillion sepa cantar y lo inviten a él ;p Por ahora, sin embargo, es un valor seguro: ¡Glee!
Gossip Girl (1x03)
Definida en muchos sitios como "placer culpable", no es ni más menos que un "Melrose Place" en versión pija, adolescente y cargada de clichés sin matices. Pasan tantas cosas por capítulo y son tan exageradas que me la imagino saltando el tiburon en menos de dos temporadas; por otra parte, el salto del tiburón es la misma esencia del show... Se deja ver y entretiene, pero no me remueve nada por dentro. La tengo en stand-by, otras cosas le pasan delante.
Barney... wait for it... Stinson! Esa es casi mi razón principal para ver este show. Por eso, los que la llevéis al día entenderéis por qué tras el 5x07 soy feliz de nuevo: "daddy's back" ;> Robin y Ted me gustan, a Marshall lo tolero y con Lily no puedo (no, no veía Buffy y en "American Pie" no me caló tanto). Es una serie razonablemente divertida, pero cuando los capítulos son buenos, son MUY buenos... son awesome!!
Desde el instante en que Richard y Kahlan se miran al conocerse, tras diez minutos exactos de capítulo, sabes que se amarán y su pasión superará adversidades y fronteras, separará océanos y vencerá al mal. Eh, y con una simple ojeadita. Creo que me he hecho mayor para historias de elegidos y amores predestinados; al menos así, tan de cara, tan para todos los públicos. Por otra parte, en fanvids de la serie he visto momentos dramáticos y algún personaje que parece interesante. No sé, quizá se oscurezca a medida que avanza la trama, pero por ahora... va a ser que no. Hay que reconocerle, sin embargo, que la belleza de los escenarios naturales de Australia quita el aliento.
Lie to me (Piloto)
Cal Lightman (Tim Roth) dirige un grupo de profesionales especializado en detectar cuando alguien está mintiendo, por lo que sus servicios son reclamados a menudo por el FBI como segunda opinión. Los procedimentales suelen gustarme al principio pero termino por cansarme de ellos ("House" incluido), especialmente si no desarrollan subtramas que hagan evolucionar en algo a los personajes, como he leído que es el caso. Lo que más me gustó del piloto es que la brújula moral de Cal está algo averiada, y que no se quedan en descifrar si alguien miente o no, sino que desarrollan y cuestionan qué se hace después con esa información.
El piloto no tuvo nada malo... ni tampoco nada especialmente bueno. Es un procedimental correcto, sin más. Queda en stand-by, pero si alguna de las habituales cae me acordaré de ella.
Lost (calentando motores para la S6...)
¡Última temporada de la serie que cambió los cánones de la televisión! La trama no soporta más giros de tuerca -no si quieren que los sigamos con atención e interés-, así que lo mejor es que por fin se acaba, que pondrán un punto y final a tanta paranoia sin sentido... cuyos creadores aseguran que sí tendrá sentido. Me encantará comprobarlo, pero en realidad ya me da igual; si sigo ahí es por los personajes.
Merlin (calentando motores para la S2...)
Aquí tenemos la revisión juvenil del mito artúrico y la amistad del futuro rey de Camelot con el mago más poderoso de todos los tiempos. Una nueva apuesta para todos los públicos, en la misma línea pero con mil veces más gracia que ese esperpento llamado "Robin Hood". Merlin es encantador y Arturo clava su chulito de buen corazón; todos los demás cumplen estupendamente con sus papeles. Aunque las situaciones siempre se resuelvan de forma limpia, al menos se arriesgan y proponen temas y conflictos interesantes. En casi cada capítulo maldigo su blancura y me da rabia que no expriman el potencial adulto que tiene –sin que eso interfiera en una narrativa fluida y en tensiones bien resueltas–, por eso prefiero ver la temporada de un tirón y no pasarme una semana criticando el tipo de público al que va dirigida por franja horaria.
Modern Family (Piloto)
La comedia de moda en USA narra las peripecias de tres familias: Jay y Gloria llevan seis meses casados y él es casi treinta años mayor que ella, que además tiene un hijo de once años, Manny, de un matrimonio anterior; Mitchell y Cameron son homosexuales y acaban de adoptar un bebé; Phil y Claire tienen tres hijos que los torean como quieren, especialmente a él, que se cree un padre “guay”. El punto de partida argumental no innova, pero está rodada como un documental y su fuerza radica, cómo no, en los diálogos: en el piloto, tenemos las perlas que suelta Jay cada dos por tres, las payasadas de Phil o el genial “momento Rey León”. Por ahora le he hecho un hueco en mi parrilla, a ver qué tal evoluciona.
Skins (en el punto de mira)
Tengo una rabia irracional hacia el producto televisivo patrio. Sin embargo, confieso ver con gusto “Física o Química”; es divertida y llega a donde otras no se atreven ni a asomar la nariz. Por lo que poco que sé de “Skins”, es el “FoQ” extranjero que ya tiene tres temporadas (de diez capítulos) y se habla bien de ella por los foros. ¿Alguien puede darme más referencias?
Sons of Anarchy (Piloto)
Llegó a mis oídos como la serie que satisfaría los deseos de los seguidores de la mayor obra maestra jamás parida que es “The Shield” y eso, señoras y señores, es mucho decir. Pertenece a la misma cadena, FX, y ha sido creada por uno de los productores de “The Shield”. Acogida excelente de crítica y público, calificada de shakesperiana por su intensidad dramática, etc. Tras el piloto, tan solo puedo decir que las hazañas de la banda de motoristas conocida como “Sons of Anarchy” en el pueblo de Charming apuntan buenas maneras. Estoy a la ansiosa espera de más.
Stargate Universe (frío, frío)
Me gustó la película del 94 pero no he visto ninguna de las series de la franquicia. “Stargate Universe” se concibió como la serie para la gente que no sabe nada de Stargate y toda su historia previa, cosa que me atraía porque no iba a patearme las 10 temporadas de la SG-1 y las 5 de Atlantis para entender esta –por muy buena que dijesen que era–. Siguiendo con los referentes hereditarios, en este caso era ni más ni menos que “Battlestar Galactica”, ni que fuese por su estética y sus temas más adultos. Llevan 9 capítulos y comentan que no acaba de arrancar, que las mujeres son todas floreros y, lo peor de todo, que aburre. Si la cosa cambia, avisadme.
Supernatural (Piloto)
Que Onari sea mega-fan de SPN fue el principal motivo para acercarme a su piloto. Me esperaba algo terrorífico, en plan “Embrujadas”, pues se la vinculaba a esa liga… y no tengo la menor idea de por qué. Lo que me encontré fue un show con buena producción, actores con química y carisma (sobre todo Dean… sorry, Padalecki ;p), diálogos chispeantes; en definitiva, un producto más que digno al que la crítica ha puesto por las nubes en su cuarta temporada. Una cosa que me encanta del show es que está completamente volcado en los aficionados, se presta a todo tipo de bromas y está abierto a cualquier cosa que lo haga más atractivo. En su contra, me pesa que lleve 90 capítulos de 45 minutos a sus espaldas… pero se va a intentar ;>
A ver, qué puedo decir de TBBT… ah, ¿que solo puedo usar una palabra? Ok, tampoco es tan difícil: brillante. Sheldon Cooper es el puto amo y los demás pululan a su alrededor como los secundarios involuntarios que son. Referencias a Star Trek, Star Wars, rol, videojuegos, comics... Si eres un friki y estás orgulloso de serlo, esta es tu serie.
The Office (6x08)
Es una serie difícil que ha corrompido parte de su encanto original para gustar al gran público, y quizá no le haya sentado mal. Al principio era tan bestia, tan incómoda de ver, Michael era tan machacón, y tantas cosas más, que cada capítulo podía ser el último. Esta es mi opinión, claro. Del mismo modo que cuando “How I met your mother” brilla, su luz te ciega; cuando “The Office” es mala, es capaz de agotar tu paciencia pese a durar solo 21 minutos -su corta duración es un factor esencial para que resista en mi parrilla-. El día que finalice solo echaré de menos a algunos de los freaks que pueblan Dunder Mifflin (Dwight es muy grande y el surrealismo de Creed, poco pródigo, no tiene precio ;>).
The Prisoner (en el punto de mira)
Remake de la serie de los 60 pasada a miniserie de seis capítulos. James Caviezel no me convence como protagonista, pero estoy deseoso de ver a Ian McKellen como “Número 2”. La idea me recuerda vagamente a “El show de Truman”… pero con espías. ¿Extraña combinación, verdad? No he visto la serie original, así que todo me vendrá de nuevo.
The Vampire Diaries (frío, frío)
La sombra de “Crepúsculo” es alargada. Si bien Nina me dio esperanzas al tener más neuronas que Bella, Stefan me aburrió con una nueva encarnación de Edward, “el vampiro bueno”. No esperaba nada y no me aportó nada. Podría seguir viéndola pero, habiendo como hay otras cosas para probar de calidad en apariencia superior, de momento se va a quedar indefinidamente en el cajón.
The Wire + Deadwood (calentando motores para las S2 y S3, respectivamente…)
Os habréis fijado en que la cantidad de comedias que hay en la lista es elevada. Las veo porque duran veinte minutos y por una necesidad creciente de desconectar y pasar un buen rato. La primera temporada de “The Wire” y las dos primeras de “Deadwood” me encantaron; no obstante, su disfrute precisa de un nivel de atención que ahora mismo no tengo… además de que sus episodios duran cincuenta minutos. En cuanto baje la presión del “real world” me pongo con ellas.
V 2009 (Piloto)
¡Los lagartos han vuelto! El piloto estuvo bien, sin grandes sorpresas ni grandes descalabros. Me pareció acertado que fueran al grano; al fin y al cabo, todos sabemos ya lo que va a pasar. Siendo una re-imagined series como en su día lo fue “BSG”, lo mejor es que muestren las cartas cuanto antes y desarrolle su propia personalidad al margen de la serie original. A este respecto se ha criticado que los personajes son planos o no son interesantes… ya se verá, aunque es innegable que si hubiera que elegir un punto fuerte del piloto no sería ese. Lo que me ha parecido raro es el símbolo de “V”, que en los 80 era el símbolo de la resistencia y ahora es todo lo contrario, de adoración a los visitantes. He preferido mantenerme ajeno a los comentarios de la red que buscan un mensaje político en este show (con paralelismos entre los lagartos… ¡y Obama!), por ahora lo veré en clave de entretenimiento ci-fi, esperando que madure y con suerte ofrezca algo más.
Hasta aquí la reseña de series. ¿Sugerencias, comentarios? En cuanto a películas ando más vago, pero "Luna nueva" está al caer.
¡Un saludo a todos!

23 de octubre de 2009

Series: "Friday Night Lights"

─¿Eres JM?

Ignoro cómo diablos me ha reconocido entre la multitud. Decido actuar con naturalidad.

─¡El blogger más leído de la red! ─exclamo.

─¿De verdad?

La ironía no es su fuerte. Son las 7:45 de la mañana, no la culpo.

─Esto... ¿Qué querías?

─¿Cuándo harás el comentario de “Friday night Lights” en tu blog?

─Err... pues...

Las cabezas circundantes se desenroscan sobre el cuello y clavan sus ojos en mí. Lo considero natural, a esa hora no hay otra forma de darse la vuelta en un vagón de metro de Barcelona. Solo me preocupo cuando comienzan a echar espuma por la boca y a entonar “FNL... ¡FNL! ¡¡FNL!!” mientras sus ojos centellean... y despierto en mi cama empapado de sudor, con la foto de Adrienne Palicki en la mano. Entonces ato cabos: «Claro, me he quedado dormido mientras me hacía una...».


¡Ya está aquí la cuarta temporada de “Friday Night Lights”! (no, tampoco cae la review esta vez...;p). Esto sí que lo escribo, literalmente, para cuatro gatos: Killy, Onari, Cos y yo mismo. Tenedlo presente: el 28 de octubre el mejor drama deportivo-social regresa a nuestras casas. ¡Qué gran noticia! ¿No? ... ¡¡¿¿No??!! Ya... comparto vuestro acojone.


Mi primera reacción cuando supe de “Matrix Reloaded” fue entonar un yodel ─no soy un tipo que suela cantar─. Pero tras usar el cerebro medio minuto pensé «Hostia puta». Tampoco me partí los cascos, es cierto, pero esas dos palabras encapsulaban un mundo de miedos que puede resumirse en la teoría de la expectativa: ¿una segunda parte de una obra maestra? Al final no fue tan terrible.


Antes de ver cada nueva temporada de “The Shield”, mi corazón se encogía un poquito... hasta que la estaba viendo. Si los muchachotes de Farmington lo clavaron durante siete temporadas, ¿por qué no iban hacerlo los de Dillon durante dos más? La verdad es que habría dado puerta a la serie al acabar la tercera temporada, pero la cosa seguirá durante otras dos. ¿Mantendrá el nivelazo? Ya se verá.


Recordad: 28 de octubre (ya mismo). Por lo pronto, como aperitivo os dejo la promo.



9 de mayo de 2009

Cine y series: un poco de todo


Ciutadans de Catalunya, ja sóc aquí!;p Me he ausentado más de un mes, pero no por ello he dejado de ver cine y series, faltaría más. ¿Cómo debe ser la vida de alguien que no vaya al cine ni veas series americanas? ¡¿Es eso posible o concebible en modo alguno?! ;p
En cuanto a cine, voy a empezar por Keira Knightley y "La Duquesa". Mira que la actriz es joven, pero a este paso en breve acabaremos confundiendo sus películas de época. En esta ocasión, nos trajo una historia correctamente narrada, interpretada, dirigida y producida...pero totalmente olvidable. Lo más destacable es lo poco atractivo que es Dominic Cooper, el "galán" de la película. No es coña, me quedé con eso y con que Keira estaba extrañamente fea. Sí, resulta obvio que la historia no me atrapó demasiado, ¿no?
Salto a "Déjame entrar", cine sueco fantástico (en serio) que arrasó en Sitges el año pasado. A ver, jamás diría que es mala (ni más ni menos que un 8,2 en Imdb con más de 25000 votos), pero me cuidaría muy mucho de recomendársela a mis conocidos -no quiero que dejen de hablarme-. Un niño de doce años que sufre acoso escolar y se hace amigo de una niña un poco rarita que esconde un oscuro secreto, un entorno nevado y solitario, y un ritmo pausado (bonito eufemismo para no decir "lento") no es algo a lo que el espectador estándar esté habituado.

Que conste que me incluyo claramente en esa categoría de "espectador estándar" y, aunque de vez en cuando veo gafapastadas de bastante nivel -esta lo es parcialmente-, en el fondo lo paso mucho mejor con cosas como... "X-men Orígenes: Lobezno".
Sé que van a lloverme pedradas por decir esto, pero las dos horas de "Déjame entrar" se me hicieron eternas y las de "Lobezno" pasaron como un soplo de brisa fresquita. La peli da exactamente lo que el trailer promete: una historia sencilla pero convincente, una ambición ajustada al producto y muchas ganas por parte de los involucrados; el casting es estupendo. Uno de los personajes que aparece en ella es (¡por fin!) Gambito, interpretado por Taylor Kitsch, solo conocido por interpretar al alcohólico y desastroso Tim Riggins en... “Friday Night Lights”.
Perdón, debería decir la magistral y soberbia “Friday Night Lights”. Esta serie cuenta la historia de un pequeño pueblo de Tejas cuyos habitantes solo tienen una cosa en la cabeza: fútbol americano. A priori hay pocos argumentos menos atrayentes, ¿no? Pues la verdad es que se trata de un genial drama de personajes estupendamente trabajados y, al final, el fútbol americano es lo de menos. Tan solo es una excusa para hablarnos del día a día de este grupo de entrañables personajes y conseguir que realmente nos preocupemos por ellos. Además, cuanta con el matrimonio Taylor, el entrenador y su impresionante mujer (Coach & Mrs Coach ;p), el eje sobre lo que todo gira y un ejemplo narrativo de cómo lograr que el interés no decaiga sin recurrir al puñetero angst. Claro que hay ciertos clichés: el jugador de talento moderado pero esforzado, la súper estrella, la chica problemática, pero están tan bien tratados que da absolutamente lo mismo. Llevan tres temporadas y, salvo un par de experimentos extraños en algunos momentos de la segunda, no sobra ni falta nada y se ha ganado desde ya el tercer puesto en mi podio personal (junto son "The Shield" y "Firefly").
El que haya maravillas como "Friday Night Lights" correteando por ahí evidencia aún más la grandísima decepción que supuso el final de "Battlestar Galactica". Al decir final me refiero tan solo al último capítulo. Podemos plantearnos que, total, un solo capítulo no puede pesar más que los casi ochenta anteriores y sigue siendo una gran serie. También podemos deducir que ese lamentable final sugiere que no tenían ni puta idea de qué nos estaban contando antes. Los pequeños arcos argumentales siempre habían funcionado de maravilla (Pegasus y Cain, New Caprica, el motín, etc.), así que supongo que la serie dio un vuelco a partir de la mitad de la tercera temporada, cuando se comenzaron a tomar demasiado en serio el "destino especial" de Starbuck. Si ya desde un principio nos hablaban de temas como qué significa ser humano y si nuestra raza merece o no sobrevivir (que no son los temas más simples del mundo, precisamente), entonces había que añadir epicidad, misticismo, el destino... Y a partir de ahí lo que nos contaban estaba iba a estar bien o no en función de cómo lo ataran todo... Y lo han atado de pena: incoherencias argumentales, personajes irreconocibles, preguntas sin respuesta o con una respuesta insatisfactoria que da a entender que el equipo de "profesionales" que guioniza no pensó en ello más de diez minutos y que cualquier fan se saca de la chistera algo con mucho más sentido en un par de horas. Habría dedicado una entrada completa al final de BSG, pero no veo qué gracia puede tener leer las quejas de alguien durante diez párrafos. Va a hacer dos meses que acabó y cuanto más lo pienso más me enfado; Cosette aún no lo ha superado -era su serie del alma- y sigue llorando por las esquinas lamentando lo que pudo ser y no fue. Ah, y la genial ilustración de Racetrack que tenéis más arriba es obra del igualmente genial Grant Gould.
De BSG vamos a su teórico spin-off, "Caprica". No es lo que más me apetecía ver y, después del fiasco de Galactica, no tenía ninguna fe en Ron Moore y su gente (con Jane Espenson a la cabeza del equipo de guionistas) pero... ¡qué episodio piloto! Luego la serie irá por donde irá y todo eso, claro; sin embargo, esta primera hora y media ha sido un aperitivo que deja con ganas de más. La serie arranca casi sesenta años de lo acontecido en BSG y aseguran que no tendrá nada que ver. Por ahora es cierto. Hemos conocido a dos familias, los Adams (al menos durante un rato ;p) y los Greystone, y sus diferentes modos de enfrentarse al dolor tras la pérdida de un ser querido. Por supuesto, los guiños a BSG eran constantes. Promete.
Y tras un producto prometedor, la gran decepción del año: "Dollhouse". No la he visto completa, he visto 7 episodios. Suelo conceder 5 capítulos para que una serie "arranque"; es decir, no pido que me enganche y no pueda vivir sin ella, si no que simplemente indique hacia dónde va y muestre un poquito de potencial, de llegar a ser algo con el tiempo (hay muchas series y poco tiempo, así es como hago la criba cuando no hay recomendaciones de por medio). Pues precisamente me dormí con el 5 de "Dollhouse", sin que ninguno de los anteriores tampoco fuese gran cosa. Pero decidí concederle una segunda oportunidad por tratarse de una serie de Joss Whedon, ¡el tío que parió "Firefly"! El 6 mereció la pena y el 7 volvió a ser un bodrio -¡me dormí otra vez!-. Me da mucho palo seguir, en serio... Echo (Eliza Dushku) no me acaba de convencer, parece que le falten tablas; además, los modelitos ridículos que "luce" constantemente ya cansan. Los más dotados logramos comprenderlo con el piloto (los planos de piernas y sujetadores ayudaron): se supone que está muy buena. ¿Acaso el target de esta serie son quinceañeros salidos? ¿Quinceañero y salido no son sinónimos? ¿Algún alma caritativa que haya osado seguir viéndola desea pronunciarse? ¿Merece Joss Whedon la tercera oportunidad que estoy dispuesto a concederle?
¡Y hasta aquí mi retorno! ¡Un saludo a mis queridos cuatro lectores!^^