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28 de diciembre de 2011

"Sons of Anarchy": repaso a la cuarta temporada

Esta entrada está llena de SPOILERS desde la primera línea. Si no has visto la cuarta temporada de Sons of Anarchy, sigue leyendo a tu cuenta y riesgo.

Mediante la elipsis propiciada por un año entre rejas, los de Samcro hacían borrón y cuenta nueva, forma estupenda de dejar atrás las risibles aventuras en tierras irlandesas. Las piezas estaban dispuestas sobre el tablero de modo que, si era menester, la cuarta fuese la última temporada: nuevos secundarios con el ingenio afilado y la moral a prueba de balas se empadronaron en Charming a ambos lados de la ley para, por si no bastaba con los patinazos de Clay, llevar a la banda de moteros por terrenos inexplorados de la ilegalidad y hacerles la vida aún más imposible. La idea era descender a los infiernos… pero al final la cosa se ha quedado a medias. Ni chicha ni limoná. El por qué la tragedia no se ha desatado en toda su magnitud se debe a algo terrible en según qué circunstancias llamado “renovación”, capaz de jorobar el más perfecto de los cierres a costa de llenar otro poco las arcas de una cadena. Pero a eso iremos después.

 La trama se ha movido principalmente entre tres líneas narrativas. Entroncando con la temporada anterior, en la primera de ellas siguen con las cartas de John Teller que están en posesión de Tara y suponen una grave amenaza para la hegemonía de Clay dentro de la banda. Ha estado bien que se mojaran de una vez y  por fin cayera alguien de relativo peso en la serie: Piney llevaba tiempo con un pie en la tumba, pero los moribundos eternos (como también lo es Unser) pierden pegada si no llegan a... morirse. Sons of Anarchy se alimenta de amenazas y de la promesa de venganzas sangrientas para avanzar; se materialicen o no, los protagonistas acostumbran a salirse de rositas, salvando la honrosa excepción de Hale (Donna y Half-Sack eran claramente secundarios). Por otra parte, en vistas al final que iban a ofrecer con el cartel mejicano, estaban obligados a quemar algún cartucho si no querían a una audiencia masivamente decepcionada por la falta de garra.  

Toda esta línea también ha dejado a Opie como un perfecto idiota: incluso después de que asesinen a su mujer y a su padre, que tarde más de treinta segundos en matar a Clay a sangre fría tiene un pase narrativo justificado por la construcción del clímax, pero que un asesino casi profesional tenga esa mierda de puntería no tiene perdón de dios. En el mismo instante en que ninguna bala alcanza la simiesca cabeza de Clay hasta el más tonto sabe que el tipo, resistente como la mala hierba, sobrevivirá al ataque ―cuando falta coraje para resolver los meollos que Shawn Ryan, Kurt Sutter y compañía se llevan entre manos, los cliffhangers pierden su razón de ser―-. Qué será de Opie en sus cara a cara con Clay y cómo será capaz a partir de ahora de respirar el mismo aire que su enemigo sin estar out of character es algo que se me escapa.

Volviendo a Tara, es un personaje que a veces no sé seguir. Lo primero que a estas alturas aún no entiendo es qué ve en Jax (físico al margen, obviamente); en mi opinión, viven en planos sociales y de inteligencia muy distintos. Además, no acabo de creerme la supuesta epicidad-más-allá-del-bien-y-el-mal de su relación. Quizá el problema es mío porque ella es el tipo de mujer inteligente y con carácter que me gusta pero él me parece un chulito con pocas luces, por mucho que nos repitan una y otra vez cuán "smart" es ―lo cual no impide que deba reconocer al príncipe el haber sido (¡por fin!) digno merecedor del trono durante esta temporada―. 
 
Como decía, en la doctora Knowles conviven el amor y la rebeldía ante el estilo de vida de los moteros. Como muestra, ella misma suelta a la suegra un dolido "...it's the way they treat women. You know what I mean, Gemma". Antes tenía muy claro que Tara estaba por encima de la sumisión y obediencia ciega exigida para ser la "old lady" de un líder motero; ahora ya no lo tengo nada claro... ¿De no haber hijos de por medio habría seguido ahí? Ahora no solo es una consorte, es una reina consorte...  Si la Tara de los inicios viera su propia gestión de toma de decisiones en el futuro imagino que se arrancaría los ojos de la rabia. Gemma, por su parte, ha quedado algo desdibujada en el tramo final y tanto cambio de parecer y tanto ardid en la sombra me han hecho perder la pista sobre si quiere a Clay vivo o muerto o si está dispuesta a dejar que su pequeñín abandone Charming de una santa vez. En conclusión, no entiendo a las mujeres de esta serie.

La segunda línea narrativa se centra en la escalada de las actividades ilegales que ha emparentado a los Sons con la crème de la crème de la delincuencia: el cartel de droga mejicano. Ha sido divertido comprobar que la habilidad de Clay para meter la zarpa parece infinita y, en efecto, enrolarse en la causa de Romeo Parada era una pésima elección de la que ya no hay marcha atrás posible ―aunque no por las razones temidas por Jax y Bobby desde un inicio―. El asunto les ha estallado en la cara (sobre todo a Kozik, je) y ha llevado la disensión interna del grupo al cambio de liderazgo. No obstante, lo que se prometía como un final descarnado ha quedado en un chiste, una broma de mal gusto. ¿Machete con la CIA? ¡Venga ya! El único lado positivo que veo a este giro narrativo es que así se explican las cotas de patetismo alcanzadas durante el secuestro/asesinato de Tara: es que en realidad no querían matarla. Ah, pues vale. Por fortuna, en estas resolución no hay islas que desaparezcan del continuo espacio-tiempo ni personajes que se transforman en ángeles; aquí se puede virar el timón e intentar recuperar el rumbo. Hay, por lo menos, otros trece capítulos por delante para convencernos de que esto era lo que debía pasar.

La tercera línea la conforman el ayudante del sheriff Roosevelt y Lincoln Potter, quienes han intentado detener a los miembros del MC cada uno a su manera. La temporada comenzó con Roosevelt heredando el legado original de Hale de echar a patadas a los Sons of Anarchy de Charming. Rockmond Dunbar tiene tanta presencia como Michael Chiklis y ha dotado a la comisaría de la contundencia que nunca debió perder. Sin embargo, se le ha hecho un flaco favor al juntarlo con alguien tan limitado como Juice en todos los sentidos. Me explico: Theo Rossi es adorable pero su formación interpretativa parece salida de la famosa "escuela de las dos caras", popularizada por una generosa lista de artistas marciales. Y sin nada que ver pero totalmente relacionado con el problema, ¿desde cuándo los Sons of Anarchy se definen por parámetros arios? Happy no es la cosa más blanca del mundo (por mencionar a otro), hacen tratos por igual con Mayans y Niners, y juraría que una de las franquicias está formada al completo por integrantes negros. No sé, lo vi sacado un poco de la chistera, una excusa para crear un conflicto que hasta ahora no existía o no habían sabido definir. En cualquier caso, tanto da, ya que al final todo acabó en agua de borrajas; si antes hablábamos de falta de efectismo en los cliffhangers, el lamentable intento de suicidio de Juice se lleva el premio gordo por goleada. Con el puertorriqueño se ha desaprovechado la oportunidad de llevar la tensión hasta las últimas consecuencias como habrían hecho en The Shield, y es una verdadera lástima pues durante su periplo como soplón se lograron escenas de mucha intensidad. 

En otro ámbito, centrar los esfuerzos de Roosevelt en la trama del infiltrado ha desviado la atención de su vida personal. Creo recordar que él y su mujer no pueden tener hijos ―corregidme si me equivoco―, situación cuyo freno no lamento visto el trato baratero que suelen recibir las líneas dramáticas con críos de por medio. Lo que sí lamento es que la mujer no recibiera más tiempo en pantalla; se perfila como un personaje interesante y una digna rival para Gemma que servirá para traer aire fresco al repertorio de antagonismos porque, reconozcámoslo, el duelo de amor-odio-respeto con Tara anda ya algo trillado. 

Con Lincoln Potter se ha dado otro volantazo en balde. Quien fue presentado como un agente libre de poder ilimitado ha resultado ser otra marioneta en el teatro de la jurisdicción entre agencias: el pobre tipo no sabía de la misa la mitad. El caso estaba cerrado incluso antes de abrirlo. Esta clase de resoluciones tienen un punto de caricatura, igual que el servicio de supuesta "inteligencia" para el cual trabaja, ¡menudo despilfarro de presupuesto público! Otra lástima, ya que con Potter tuvieron el buen ojo de alejarse del retrato forzado en el que acabó sumido la agente Stahl. Ambos están fatal de la azotea pero, en el fondo, Potter no es más que un friki entrañable (y algo cabrón) que solo quiere atrapar a los malos…  

Lo que nos trae de vuelta a Clay, a quien siempre he considerado el verdadero villano de la serie. Que el usurpador del trono de los Sons caerá a manos de su hijo adoptivo o de su amada cómplice (y no a causa de la mala puntería del buenazo de Opie) es algo que tengo clarísimo desde la primera temporada. También creí que la entrada de Romeo Parada y la conexión con el IRA no serían más que el catalizador de las emociones de Jax y Gemma, que el tema de "la familia" siempre ha estado ahí y Clay, precisamente, no es familia (que alguien pida a los guionistas que dejen de poner "I'm protecting my family" en boca de Tara, los Teller y básicamente todo dios cada seis minutos, por favor). Si mi teoría es cierta, Clay aguantará como un jabato hasta el final. Cuando él caiga y Gemma afloje las riendas, Jax y su familia podrán abandonar ese limbo vital llamado Charming. Por eso Clay todavía no podía borrarse de la ecuación, porque Sons of Anarchy tiene cuerda para al menos una temporada más. Esta decisión representa un escupitajo en la cara a lo que podría haber supuesto un cierre de campanillas, pero era totalmente necesario (el escupitajo) si quieren ser coherentes con el leit motiv de la serie: familia, traición, venganza, ¡Hamlet! 

Pese a lo dicho hasta aquí, la cuarta me ha parecido una temporada sólida que únicamente ha flaqueado en el tramo final como consecuencia de la imposición de estirar el relato. Tomar este camino ―que, compartamos o no, todos comprendemos― juega en perjuicio de la energía acumulada, que se disipa una vez más. Pero hablamos de Sons of Anarchy, de guionistas que han alcanzado el clímax con nazis, irlandeses y mejicanos por igual, conque no es descartable que en la quinta temporada vuelvan a conseguir una atmósfera donde la tensión en el ambiente se pueda cortar con un cuchillo.  En conclusión, ¿yay o nay? Yo lo tengo claro, "yay", al menos por una tanda más. ¿Y vosotros?

Si en Once Upon a Time se quedaran sin bruja...
Otras consideraciones:
1) Tig, Chibbs  y Bobby tienen un carisma arrollador y muy buen hacer ante las cámaras. Sin ellos y el resto de la banda casi al completo sería imposible ver esta serie.
2) Kart Sutter se ha regalado a sí mismo un par de escenas caramelo con Otto.
3) En cambio, Ronnie Gardocki y David Aceveda (por llamarlos de algún modo), han aparecido de forma poco memorable (snif!). Danny Trejo, correcto, y David Hasselhoff, con buen humor.
4) Leo artículos donde se discute la moralidad de la serie. En mi opinión, tengo muy claro que son una panda de cabrones (Jax y Opie podrían salvarse de la quema porque han crecido ahí y no conocen otra cosa); lo mejor que podría pasarle a Charming es que el caso RICO prosperara, los enchironaran a todos y la ciudad saliera de la Edad Media.

Marchando una de frivolidades:
1) No soy ni remotamente shipper, pero Gemma y Tig echan chispas cuando se quedan solos...
2) ¿Soy yo o en esta temporada se han pasado un poco con la cantidad de mugre que le echan a Bobby?
3) Que despidan de inmediato, por favor, al director de vestuario responsable de calzar a Jax con zapatillas blancas en una serie de moteros.
4) Llevo toda la serie arrastrando una duda. Gracias al plano final de esta temporada, se ha solucionado: Gemma no es motera, es gótica :p

¡Felices fiestas a todos!

22 de noviembre de 2009

Cine y series: un poco de todo (II)

Tres semanas sin actualizar el blog. No, no vuelvo a las andadas, simplemente he ido un poco liado y no he hecho nada muy interesante a nivel friki... salvo ver un montón de pilotos de series en busca de herederos para ocupar el trono de "reina de las noches". La búsqueda ha dado sus frutos.

Paso a comentar alfabéticamente todo lo nuevo que he visto, lo que ya estoy viendo y lo que quiero ver.

Californication (en el punto de mira):
Le tengo ganas por el cóctel de sexo, provocación e incorrección política general de la que hace gala ya desde el título (¿homenaje a los Red Hot Chilli Peppers o coincidencia?). Además, Duchovny me gusta y me lo creo de tío pasado de vueltas; será curioso verlo moverse en las antípodas de su famoso Fox Mulder.
Caprica (Piloto)
Me encantó el piloto. Pese a que el jefe del invento sea Ron “hagounosfinalesdemierda” Moore, en el terreno ci-fi fue el adelanto más seductor de la temporada pasada.
Castle (1x06)
¡¡Mil gracias por la recomendación, NeKroLiTe!!;> Me lo estoy pasando bomba desde el primer día con esta serie de escapismo sin pretensiones. Es un procedimental de tomo y lomo que se sustenta casi por completo en el carisma de su protagonista, el escritor que colabora con el FBI Rick Castle, interpretado por un Nathan Fillion en estado de gracia. Precisamente porque adoro al actor (oh, capitán Mal...) y su mera presencia en pantalla sirve para arrancarme una sonrisa, mi opinión vale menos que un duro de madera. Los productores lo saben y el show está claramente enfocado a su lucimiento, si se hubiera llamado "Fillion" en lugar de "Castle"... a nadie le habría importado.
Fringe (en el punto de mira)
¡La serie de Pacey! Eso y las buenas críticas que poco a poco ha ido cosechando tras afianzar sus intenciones son mi principal foco de interés. Eso y meter un poquito más de ci-fi en mi vida, claro ;>
Flashforward (frío, frío...)
Creo que la misma expectativa que la encumbró es lo que la está sacudiendo. Era la niña bonita de la cadena ABC para este año, la heredera moral de "Lost"... demasiado peso en sus hombros. Las críticas son tan duras que me da hasta pereza comenzar con ella.
De lo mejor -de lo que veo- que se está haciendo en televisión. La cuarta temporada ha empezado fuerte, con ganas de llevar a los Taylor a un territorio inexplorado: el del fracaso y el rechazo social. Los nuevos personajes siguen un poco en segundo plano, pero quiero tanto a los de siempre que no me canso de sus traumas y alegrías. Eso sí, pregunta: ¿qué ha sido de Tyra y Lyla? (desaparición a la Santiago, como es habitual en "FNL").
Glee (1x07)
Seré honesto: detesto los musicales. Sin embargo, Glee tiene un punto rarito que ha sabido atraparme por una combinación adecuada de personajes blanquísimos, villanos de opereta, narrativa ágil, situaciones extravagantes pero divertidas, una paleta de colores saturadísimos... como en "Pushing Daisies" pero sin pasarse tres pueblos.
Hasta la fecha, el capítulo que menos me ha gustado es el 1x05, donde la estrella fue Kristin Chenowetz (de "Pushing Daisies", precisamente) como invitada especial. No iba a ninguna parte y dejaba de lado a los verdaderos protagonistas: los miembros del coro y los profesores. Por desgracia, la naturaleza de la serie se presta en exceso a los cameos de buenas voces, que es cuando se parece más a un musical que a una serie. Si eso acaba ocurriendo (o si cantan mucho más de lo que lo hacen), me perderán como espectador... a menos que Nathan Fillion sepa cantar y lo inviten a él ;p Por ahora, sin embargo, es un valor seguro: ¡Glee!
Gossip Girl (1x03)
Definida en muchos sitios como "placer culpable", no es ni más menos que un "Melrose Place" en versión pija, adolescente y cargada de clichés sin matices. Pasan tantas cosas por capítulo y son tan exageradas que me la imagino saltando el tiburon en menos de dos temporadas; por otra parte, el salto del tiburón es la misma esencia del show... Se deja ver y entretiene, pero no me remueve nada por dentro. La tengo en stand-by, otras cosas le pasan delante.
Barney... wait for it... Stinson! Esa es casi mi razón principal para ver este show. Por eso, los que la llevéis al día entenderéis por qué tras el 5x07 soy feliz de nuevo: "daddy's back" ;> Robin y Ted me gustan, a Marshall lo tolero y con Lily no puedo (no, no veía Buffy y en "American Pie" no me caló tanto). Es una serie razonablemente divertida, pero cuando los capítulos son buenos, son MUY buenos... son awesome!!
Desde el instante en que Richard y Kahlan se miran al conocerse, tras diez minutos exactos de capítulo, sabes que se amarán y su pasión superará adversidades y fronteras, separará océanos y vencerá al mal. Eh, y con una simple ojeadita. Creo que me he hecho mayor para historias de elegidos y amores predestinados; al menos así, tan de cara, tan para todos los públicos. Por otra parte, en fanvids de la serie he visto momentos dramáticos y algún personaje que parece interesante. No sé, quizá se oscurezca a medida que avanza la trama, pero por ahora... va a ser que no. Hay que reconocerle, sin embargo, que la belleza de los escenarios naturales de Australia quita el aliento.
Lie to me (Piloto)
Cal Lightman (Tim Roth) dirige un grupo de profesionales especializado en detectar cuando alguien está mintiendo, por lo que sus servicios son reclamados a menudo por el FBI como segunda opinión. Los procedimentales suelen gustarme al principio pero termino por cansarme de ellos ("House" incluido), especialmente si no desarrollan subtramas que hagan evolucionar en algo a los personajes, como he leído que es el caso. Lo que más me gustó del piloto es que la brújula moral de Cal está algo averiada, y que no se quedan en descifrar si alguien miente o no, sino que desarrollan y cuestionan qué se hace después con esa información.
El piloto no tuvo nada malo... ni tampoco nada especialmente bueno. Es un procedimental correcto, sin más. Queda en stand-by, pero si alguna de las habituales cae me acordaré de ella.
Lost (calentando motores para la S6...)
¡Última temporada de la serie que cambió los cánones de la televisión! La trama no soporta más giros de tuerca -no si quieren que los sigamos con atención e interés-, así que lo mejor es que por fin se acaba, que pondrán un punto y final a tanta paranoia sin sentido... cuyos creadores aseguran que sí tendrá sentido. Me encantará comprobarlo, pero en realidad ya me da igual; si sigo ahí es por los personajes.
Merlin (calentando motores para la S2...)
Aquí tenemos la revisión juvenil del mito artúrico y la amistad del futuro rey de Camelot con el mago más poderoso de todos los tiempos. Una nueva apuesta para todos los públicos, en la misma línea pero con mil veces más gracia que ese esperpento llamado "Robin Hood". Merlin es encantador y Arturo clava su chulito de buen corazón; todos los demás cumplen estupendamente con sus papeles. Aunque las situaciones siempre se resuelvan de forma limpia, al menos se arriesgan y proponen temas y conflictos interesantes. En casi cada capítulo maldigo su blancura y me da rabia que no expriman el potencial adulto que tiene –sin que eso interfiera en una narrativa fluida y en tensiones bien resueltas–, por eso prefiero ver la temporada de un tirón y no pasarme una semana criticando el tipo de público al que va dirigida por franja horaria.
Modern Family (Piloto)
La comedia de moda en USA narra las peripecias de tres familias: Jay y Gloria llevan seis meses casados y él es casi treinta años mayor que ella, que además tiene un hijo de once años, Manny, de un matrimonio anterior; Mitchell y Cameron son homosexuales y acaban de adoptar un bebé; Phil y Claire tienen tres hijos que los torean como quieren, especialmente a él, que se cree un padre “guay”. El punto de partida argumental no innova, pero está rodada como un documental y su fuerza radica, cómo no, en los diálogos: en el piloto, tenemos las perlas que suelta Jay cada dos por tres, las payasadas de Phil o el genial “momento Rey León”. Por ahora le he hecho un hueco en mi parrilla, a ver qué tal evoluciona.
Skins (en el punto de mira)
Tengo una rabia irracional hacia el producto televisivo patrio. Sin embargo, confieso ver con gusto “Física o Química”; es divertida y llega a donde otras no se atreven ni a asomar la nariz. Por lo que poco que sé de “Skins”, es el “FoQ” extranjero que ya tiene tres temporadas (de diez capítulos) y se habla bien de ella por los foros. ¿Alguien puede darme más referencias?
Sons of Anarchy (Piloto)
Llegó a mis oídos como la serie que satisfaría los deseos de los seguidores de la mayor obra maestra jamás parida que es “The Shield” y eso, señoras y señores, es mucho decir. Pertenece a la misma cadena, FX, y ha sido creada por uno de los productores de “The Shield”. Acogida excelente de crítica y público, calificada de shakesperiana por su intensidad dramática, etc. Tras el piloto, tan solo puedo decir que las hazañas de la banda de motoristas conocida como “Sons of Anarchy” en el pueblo de Charming apuntan buenas maneras. Estoy a la ansiosa espera de más.
Stargate Universe (frío, frío)
Me gustó la película del 94 pero no he visto ninguna de las series de la franquicia. “Stargate Universe” se concibió como la serie para la gente que no sabe nada de Stargate y toda su historia previa, cosa que me atraía porque no iba a patearme las 10 temporadas de la SG-1 y las 5 de Atlantis para entender esta –por muy buena que dijesen que era–. Siguiendo con los referentes hereditarios, en este caso era ni más ni menos que “Battlestar Galactica”, ni que fuese por su estética y sus temas más adultos. Llevan 9 capítulos y comentan que no acaba de arrancar, que las mujeres son todas floreros y, lo peor de todo, que aburre. Si la cosa cambia, avisadme.
Supernatural (Piloto)
Que Onari sea mega-fan de SPN fue el principal motivo para acercarme a su piloto. Me esperaba algo terrorífico, en plan “Embrujadas”, pues se la vinculaba a esa liga… y no tengo la menor idea de por qué. Lo que me encontré fue un show con buena producción, actores con química y carisma (sobre todo Dean… sorry, Padalecki ;p), diálogos chispeantes; en definitiva, un producto más que digno al que la crítica ha puesto por las nubes en su cuarta temporada. Una cosa que me encanta del show es que está completamente volcado en los aficionados, se presta a todo tipo de bromas y está abierto a cualquier cosa que lo haga más atractivo. En su contra, me pesa que lleve 90 capítulos de 45 minutos a sus espaldas… pero se va a intentar ;>
A ver, qué puedo decir de TBBT… ah, ¿que solo puedo usar una palabra? Ok, tampoco es tan difícil: brillante. Sheldon Cooper es el puto amo y los demás pululan a su alrededor como los secundarios involuntarios que son. Referencias a Star Trek, Star Wars, rol, videojuegos, comics... Si eres un friki y estás orgulloso de serlo, esta es tu serie.
The Office (6x08)
Es una serie difícil que ha corrompido parte de su encanto original para gustar al gran público, y quizá no le haya sentado mal. Al principio era tan bestia, tan incómoda de ver, Michael era tan machacón, y tantas cosas más, que cada capítulo podía ser el último. Esta es mi opinión, claro. Del mismo modo que cuando “How I met your mother” brilla, su luz te ciega; cuando “The Office” es mala, es capaz de agotar tu paciencia pese a durar solo 21 minutos -su corta duración es un factor esencial para que resista en mi parrilla-. El día que finalice solo echaré de menos a algunos de los freaks que pueblan Dunder Mifflin (Dwight es muy grande y el surrealismo de Creed, poco pródigo, no tiene precio ;>).
The Prisoner (en el punto de mira)
Remake de la serie de los 60 pasada a miniserie de seis capítulos. James Caviezel no me convence como protagonista, pero estoy deseoso de ver a Ian McKellen como “Número 2”. La idea me recuerda vagamente a “El show de Truman”… pero con espías. ¿Extraña combinación, verdad? No he visto la serie original, así que todo me vendrá de nuevo.
The Vampire Diaries (frío, frío)
La sombra de “Crepúsculo” es alargada. Si bien Nina me dio esperanzas al tener más neuronas que Bella, Stefan me aburrió con una nueva encarnación de Edward, “el vampiro bueno”. No esperaba nada y no me aportó nada. Podría seguir viéndola pero, habiendo como hay otras cosas para probar de calidad en apariencia superior, de momento se va a quedar indefinidamente en el cajón.
The Wire + Deadwood (calentando motores para las S2 y S3, respectivamente…)
Os habréis fijado en que la cantidad de comedias que hay en la lista es elevada. Las veo porque duran veinte minutos y por una necesidad creciente de desconectar y pasar un buen rato. La primera temporada de “The Wire” y las dos primeras de “Deadwood” me encantaron; no obstante, su disfrute precisa de un nivel de atención que ahora mismo no tengo… además de que sus episodios duran cincuenta minutos. En cuanto baje la presión del “real world” me pongo con ellas.
V 2009 (Piloto)
¡Los lagartos han vuelto! El piloto estuvo bien, sin grandes sorpresas ni grandes descalabros. Me pareció acertado que fueran al grano; al fin y al cabo, todos sabemos ya lo que va a pasar. Siendo una re-imagined series como en su día lo fue “BSG”, lo mejor es que muestren las cartas cuanto antes y desarrolle su propia personalidad al margen de la serie original. A este respecto se ha criticado que los personajes son planos o no son interesantes… ya se verá, aunque es innegable que si hubiera que elegir un punto fuerte del piloto no sería ese. Lo que me ha parecido raro es el símbolo de “V”, que en los 80 era el símbolo de la resistencia y ahora es todo lo contrario, de adoración a los visitantes. He preferido mantenerme ajeno a los comentarios de la red que buscan un mensaje político en este show (con paralelismos entre los lagartos… ¡y Obama!), por ahora lo veré en clave de entretenimiento ci-fi, esperando que madure y con suerte ofrezca algo más.
Hasta aquí la reseña de series. ¿Sugerencias, comentarios? En cuanto a películas ando más vago, pero "Luna nueva" está al caer.
¡Un saludo a todos!