15 de diciembre de 2009

Cine: "Luna nueva" (el diario secreto de Bella Swan)

Querido diario:


Edward me ha dejado...


Dice que ya no me ama y la desesperación me consume... literalmente: grito de dolor por las noches. Extraño su lírica presencia, sobre todo cuando me espiaba desde la ventana mientras yo dormía −creo que se tocaba, pero nunca pregunté. También añoro su aspecto lánguido, su rostro de perro apaleado, y esa belleza insoportable, cegadora, al brillar como un gusiluz... ¡Oh, Edward! Él recitaba para mí brillantes soliloquios de incitación al suicidio, de condenación del alma... era tan edificante, tan divertido estar con él. Su hermanastra me odiaba y su hermanastro raruno intentaba asesinarme cada vez que me pinchaba un dedo, pero qué más da... ¡Qué familia, los Cullen! ¡Cuánto los echo a todos de menos! Mi mundo se hunde sin la dramática presencia de Edward... Si habitualmente tengo la pinta de haberme fumado toda la hierba de un campo de fútbol, ahora es aún peor. Con todo, por alguna razón que no alcanzo a comprender, los tíos siguen cayendo como moscas a mi lado...


Y hablando de tíos: ¡menos mal que Jacob está aquí para animarme! Este verano se ha puesto como un toro y está más bueno que el chocolate con churros. Es cariñoso y paciente conmigo −sobre todo paciente, porque a veces doy la impresión de sufrir algún tipo de retraso severo: si se me olvida cómo caminar sin tropezar, no te digo ya el ser capaz de frenar un artilugio mortal a motor−, y se me salen los ojos de las órbitas y se me caen las babas por los dos lados de la boca cada vez que se quita la camiseta (cosa que ocurre frecuentemente). Se la quita para limpiarme la sangre de la cara tras darme un jostión en moto, se le rompe cuando se convierte en lobo... ¡Ah, sí! ¡Es que Jacob es un licántropo! Es muy guay que mis mejores amigos sean monstruos legendarios del cine de terror, lástima que no se lo pueda contar a papá... es tan poco cool para estas cosas. No lo entendería, se preocuparía por tonterías como que a su hija adolescente la puedan despedazar los amigos del lobo o se la quieran comer los enemigos de los vampiros por oler tan bien.


Y todo eso son estupideces: ¡los vampiros son vegetarianos! ¿Qué idiota no sabe eso? Y aunque no fuese así, ¿quién querría hacerme daño a mí, con lo maja que soy? Jacob no, desde luego, vive para hacerme feliz y verme sonreír. Pero en el fondo me da igual. No me importa que sea un chaval de puta madre, que se lo curre mogollón, o que nuestra relación sea sana y equilibrada; en realidad le estoy usando como kleenex de repuesto para Edward. Porque con un simple pestañeo, con una súper sexy caída de ojos de mi vampiro centenario bastaría para que yo vuelva a perder el norte y el culo. Ay, y tengo una fantasía sexual desbocada: que me pida matrimonio. Pero eso no va a pasar porque...


...Edward me ha dejado...


7 comentarios:

Ariadna. dijo...

Gens d'acord. Bé en algunes coses sí, la Bella utilitza com a kleenex al Jacob, i em sembla genial per que s'ho mereix el home aquest que només sap treure's la samarreta i ensenyar que s'ha xutat "d'anabolizantes". I si ella escull a l'Edward apart que és per raons obvies i punto. En fi no m'agrada la conya aquesta que et portes amb New Moon, pero bueno... jaja Aquí habló una fan. Fins a Sant Esteve ^^

JM dijo...

Hola, Ari!^^

Ja, ja, ja, veig que el meu comentari t’ha encantat! Era mig en conya, dona (però només “mig”, eh? ;p). El que passa és que no volia repetir la opinió que vaig donar per la primera pel•lícula, ja que totes dues m’han causat una impressió similar. “Luna nueva” no m’ha semblat malament però, tot i que l’haguessin dirigit l’Scorsese i l’Spielberg a quatre mans i els efectes especials fossin a càrrec d’Industrial Light&Magic, continuaria sent una pel•lícula basada en el material original de la saga “Crepúsculo” (jo, carinyosament, li dic “CRAPúsculo” XD).

Les dues parts que porten es deixen veure, i a la segona es nota una millora notable en els aspectes tècnics (la primera semblava sèrie B), però la història en què s’inspiren no m’atrau. En primer lloc, mai de la vida hagués posat el caparró del Robert Pattinson a sobre de l’esquena de l’Edward Cullen; i no per lleig (trobo que físicament és més o menys correcte pel paper), sinó perquè és un actor terriblement dolent. En part per culpa seva les escenes ensucrades es fan força complicades de digerir, i aquest cop encara més, perquè ell i la Bella diuen tonteries cada cop que apareixen junts. Personalment crec que el Taylor Lautner té més carisma que els protagonistes i aixeca el nivell general de la pel•lícula (igual que la Victòria i el Laurent, és una llàstima que se’ls carreguin tan ràpid).

Em vull centrar en una cosa que comentes i m’ha cridat l’atenció: ”I si ella escull a l'Edward apart que és per raons obvies i punto.” Jo no veig aquestes raons per enlloc, de veritat que no. Ja sé que és molt lleig citar-se a un mateix, però com aquest tema ja l’he comentat en un altre lloc, permet-me que copiï la opinió (sobre la saga en general i una mica llarga, sorry) i l’enganxi aquí, ok?

Con "Crepúsculo" tengo dos grandes problemas.

Uno de ellos son los vampiros. Los adoro, y eso no son vampiros. Un vampiro es un no-muerto, una criatura de la noche engendrada por el mal que vive de la sangre, que mata y hasta disfruta con sus atrocidades... Nosferatu lo es. Lestat también. Edward, por la parte que le toca, es un vampiro como podría haber sido un ángel o un alienígena. El simple concepto de "vampiro vegetariano" me da ganas de reír, y el de "vampiro malo pero que es bueno, guapo, rico, protector y cariñoso conmigo" no se queda corto (Edward no deja de ser un reflejo de Darcy, pero sin aristas y encima… vampiro). También me fascina la tendencia actual de que a vampiros centenarios les de por matricularse en el instituto (¿?) y tener cuelgues con adolescentes. Y no voy a cebarme con que un vampiro se case (mediante un rito cristiano, por cierto) y, para colmo, tenga una hija con una humana. Además, las explicaciones que da la autora para justificarlo no hacen más que empeorar el asunto. En este rebote tiene demasiado que ver ese asuntillo de que me va lo oscuro, así que desisto y asumo que el problema solo lo tengo yo y, en realidad, no es tal.

Cuando logro aceptar que el hecho de que sean chupasangres es anecdótico, que la historia no es una disección de la trágica figura del vampiro, sino que se trata de una historia de amor, la cosa tampoco mejora... Concibo las relaciones en base a la igualdad, no a la veneración del otro miembro de la pareja. La actitud de Bella hacia Edward se me antoja como un peligroso paso atrás en los avances que ha logrado el feminismo desde los 70 y que son totalmente necesarios para que esta sociedad machista no consuma y aplaste a las mujeres. Vale, es novela juvenil, no tiene tantas pretensiones; ahora supongamos que su admiración esté fomentada en algo más que parecerle guapo y misterioso (y rico). ¿Qué ve Edward en Bella, más allá de que huela bien y no le pueda leer la mente? La relación de Jacob y Bella es mucho más sólida, nacida de la amistad y la confianza, y está mejor desarrollada... pero eso no podía ser, claro...


Continua a sota!

JM dijo...

(continua el comentari anterior)

...Suponiendo que todo lo anterior no fuese como es, en narrativa los obstáculos sirven para reforzar los lazos entre los amantes protagonistas. A cada obstáculo superado, mayor es el vínculo que les une. Sin embargo, Bella y Edward no superan obstáculos ni hacen grandes sacrificios. Ella abraza feliz el vampirismo sin perder el apoyo de su familia, ya que su padre no se cuestiona que su hija no envejezca y su nieta crezca de golpe. Y es feliz con ello. Jacob es lamentablemente apartado del triángulo mediante la explicación del imprint. No sé cómo lo han llamado en castellano, es eso que los hombres lobo sienten cuando conocen a su elegida; Jacob no lo siente con Bella pero sí con Renesmee, la estupenda híbrida que, porque sí, crecerá más rápido pero se detendrá cuando tenga la misma apariencia que Jacob. En fin, final "y comieron perdices" espantoso. Dejando de lado el asunto del vampirismo y la ideología subyacente en el conjunto (mucho pedir), los tres primeros libros se seguían con cierto interés pero, para poner la guinda al pastel, Stephenie Meyer debió fumarse algo muy fuerte. La autora es mormona y creo que el mundo y los personajes que ha creado reflejan muchas de las constantes de su credo; lo que me sorprende es que levante pasiones entre una generación cuya cultura y hábitos van en dirección casi contraria. Pese a todo lo dicho, es una obra entretenida y, si sirve para que alguien conecte con el mundo de la literatura y desee permanecer en él, bienvenido sea.

He avisat que era llarg ^^U. Bé, no sé si aquests dies trobaràs temps per donar-me la teva opinió sobre tot això, però si que t’agrairia molt que en parlem durant el dinar de Sant Esteve. Què me’n dius?;>

Un petonet, guapa!!

J

Anónimo dijo...

Bueno, visto lo visto… voy a comentar la segunda película sin haberla visto.
Sinceramente si las interpretaciones siguen al mismo nivel, y creo que sí (¿no J?), no me siento preparado para otras dos horas de inexpresividad, miradas vacías, diálogos vacuos y vampiros que resplandecen con la luz del sol (los prefiero a la brasa, al estilo Blade o Anne Rice y con Kétchup si puede ser). No es que sean malas películas son visibles y hasta entretenidas, pero es que Bella me pone de los putos nervios. De verdad, igual le pasó como en E.T. el extraterrestre que a Drew Barrymore para que no diera la lata le metían unos colocones que no veas y por eso, tal y como J ha definido en su texto, va “emporrada” toda la puñetera película pero sea como sea no la aguanto. A él pues bueno… es un mal actor de pelotas pero al menos gesticula de vez en cuando. Es muy gracioso que la película no va de una chica que marginada socialmente por sus compañeras/sociedad/ambiente acabe en los brazos de un vampiro (argumento clásico), sino que es lo contrarío, la chica es la que margina al resto del mundo porqué “no son lo suficientemente buenos para ella”, eso sí la panda de vampiros que son los Cullen, estos sí que son de puta madre.
En fin con lo poco que voy al cine últimamente, me quedo con un AVOID AT ALL COST.
Y insisto su argumento de telenovela antenatresiana de domingo por la tarde, entretienen, pero hay cosas mejores que ver.
A ver qué chantaje emocional me monto con la parienta para que venga a ver Avatar conmigo…
P.D. 2D o 3D?
P.D.2. Muy buena la entrada del diario secreto de Bella, me he partido.
P.D.3. Cervecita la semana que viene el miércoles con Xavi?

JM dijo...

¡Dichosos los ojos, Lord Reaver!

Como sospechas, el nivel interpretativo sigue a la brillante altura de la primera. Si hago la vista gorda con el bueno de Robert Pattinson es por razones totalmente ajenas a la película: hay planos en que es evidente que se está descojonando de su personaje (es casi tan grande como lo de Christopher Lambert en "Mortal Kombat" ;p) y el actor ha declarado lo "marciana" que le parece la situación que está viviendo con el fenómeno Crepúsculo. Pues eso, que el chaval me cae bien... peores razones ha habido para tragar un a mal actor, no? (va, y le concedo que, cuando le torturan, hincha bien el cuello y desencaja adecuadamente los ojos ;>).

Lo de los diálogos es muy duro, en la línea de "solo con respirar me lo das todo" o una chorrada similar. La verdad es que esta parte se me hizo más larga que la primera, y si no aparecía Jacob (aka "el anabolizado") tenía poco interés. Y lo de Bella es de campeonato: el cachondeo de la entrada en forma de diario de una imbécil se lo gana a pulso durante cada minuto de la película. Solo hay un momento, en que abofetea a uno de los hombres lobo por defender a Jacob, donde demuestra tener sangre en las venas.

Me gusta tu análisis de la automarginación de Bella. Ahora que lo comentas, su amiga Jessica (una tía totalmente normal) es retratada como una estúpida a la que Bella prácticamente perdona la vida al honrarla con su compañía. Ir con ella de compras una tarde es descrito como un trauma por el que Bella pasa tan solo por fingir que está bien ante su padre. No había recordado nada de esto hasta que has hecho tu comentario; visto desde este ángulo, la aguanto aún menos. Una joya, la muchacha, eh?;p

Sabes que nunca desanimaría a nadie de ir al cine, pero sabiendo lo poco que vas y conociendo tus preferencias, ves a ver otra cosa. Eso sí, arrastrar a tu novia a ver “Avatar” te costará lo tuyo si se entera de que dura 160 minutos. Sobre si 2D ó 3D… pues aún no he visto nada en 3D, por lo que he leído te dan unas gafas que parecen de verdad y que la entrada es unos 3 euros más cara. Lo que sí sé es que si me voy a estrenar con el invento será de la mano del maestro Cameron.

¡Un abrazo, Reaver!

PD: apúntame para esa cervecita, claro que sí ;>

Cosette dijo...

Hi luv! Me estaba repasando tus entradas antiguas y solo quería comentarte que el diario secreto de Bella es genial: me he reído a más no poder. Es que no se puede ser más tonta y más pava, leñe ;p

JM dijo...

Todo el mérito de esta entrada lo tiene el magnífico material original, capaz de inspirar la más bella prosa incluso entre aquellos que no profesan su fe.

XD