Entre que la cartelera está poco apetecible últimamente y que la crisis hace que te cuestiones muy mucho pagar más de 15 euros por dos entradas (precios de Barcelona tras la subida de enero), tengo un poco abandonadas mis visitas semanales a la gran pantalla. Ya es febrero y la fiebre post Globos de Oro y pre Oscar cambiarán eso, por fin −ayer vi “Revolutionary Road”, comentario en breve ;>−. Aunque, como ya se ha dicho otras veces, es en la pequeña pantalla donde ahora se disfruta de verdad.
Han vuelto "Battlestar Galactica" y "Lost". Cada una lleva tres episodios ya, de los que abajo hago un breve resumen/comentario (BIEN RELLENITO DE SPOILERS, así que no leáis si no las lleváis al día o lo lamentaréis). A partir de ahora, ya que están en su última y penúltima temporada respectivamente, os pasaré el resumen semanal. Espero leeros por aquí y, sobre todo, que vengáis con ganas de debate y controversia.
El retorno de Perdidos se ha metido al trapo en terrenos sugeridos pero no explorados a fondo: los viajes en el tiempo. Este inicio de temporada es un heredero directo de todo lo ocurrido en "The constant", ese capítulo raruno en el que se nos cuenta la historia de amor de Desmond y Penny; además, Daniel Faraday es el invitado especial y clave de la trama (mi favorito de la nueva hornada y muy arriba en mi ranking personal).
¿Qué ha pasado durante los tres primeros capítulos? En el primero, no gran cosa. Tal vez no hacía falta un capítulo enterito para que entendamos que los habitantes de la isla saltan en el espacio y en el tiempo con la metáfora del tocadiscos, pero bueno (¿os fijasteis en que el capítulo empieza con el Dr. Chang, el asiático de Dharma, poniendo un disco que salta?). Confieso que tampoco me hizo una ilusión especial: creo que la única franquicia que lidia con el espacio-tiempo con cierta gracia es Star Trek (y a veces ni ella); por otra parte, lo único que me gustó de verdad en "The constant" es que Dan Faraday salía bastante. Por fortuna, Faraday aclara que nada se puede cambiar, de lo que sí me alegré de veras. No hubiera sido nada bueno para la serie (y su teórica cordura) que ahora se pusieran a resucitar a personajes y cosas así. Al parecer, Desmond es una excepción a este "detallito"; no entendí muy bien por qué, la verdad (¿porque él ya tiene constante, quizá?). A Sawyer se le ha puesto un tipo raro -el propio actor ha confesado que está cansado de que le quiten la camiseta cada dos por tres a sus 39 años- y su chulería empieza a ser repetitiva y más molesta e innecesaria que un grano en el culo…
En cuanto a los Oceanic Six, tenemos a un Benjamin Linus al borde la caricatura (mwa ha ha ha!;p) intentando reclutar a todos para regresar a la isla. Sayid haciendo de asesino implacable. Jack se ha afeitado pero sigue conduciendo su 4x4 militar (al menos ya no escucha rock duro ;p). Kate vuelve a huir de todo. Sun va a liarla. Hurley... es Hurley esté donde esté. No sé, me da que se les empieza a ir la olla con su propia mitología: improvisando recuerdo que los que salen de la isla son inmortales (Michael, el padre de Walt); que los que llegaron fueron elegidos de algún modo (Claire y Aaron); que si no regresan la isla no parará de dar saltos en el espacio-tiempo (Charlotte salió y en apariencia no pasó nada); que tienen 70 horas para volver y que se supone que debería haberme sorprendido al ver a la actriz que dijo esto pero no me acuerdo de quién es; que hay una estatua de un pie gigante con cuatro dedos (¿?); que durante un tiempo jugaron con que había dos islas y no una; el fantasma del padre de Jack, el humo negro, Jacob (Jacob!!); uf… al final "Perdidos" se referirá al estado anímico de los espectadores. A ver, se supone que deben volver porque todo lo que ahora pasa es porque se marcharon... ¿Entonces no tiene nada que ver con que Ben Linus girase la palanca de cartón piedra? Y también creo recordar que los que salían de la isla no podían volver, pero Charlotte ha vuelto y Linus parece querer regresar también...¿me estoy volviendo loco o se contradicen a si mismos cada diez minutos? Por cierto, a este respecto os dejo este estupendo y cachondo vídeo.
En el tercer capítulo, prescinden de los Oceanic Six al completo y se centran en la isla y sus saltos en el tiempo. Descubrimos que los Otros hablan... ¡¡latín!! (¿?); Juliet también, claro. Locke recupera un poco del carisma que había perdido. Dan Faraday, como quien no quiere la cosa, confiesa su amor por Charlotte; hace bien en apresurarse porque, tal y cómo pinta la cosa con "la constante", la pobrecilla quizá sea la primera de la nueva hornada en palmarla. Reaparece un muy razonable Richard Alpert (el inmortal) y nos presentan de forma muy interesante a un joven Charles Widmore ejerciendo de soldado común en la isla mediante un salto en el tiempo. Por último, el motor del capítulo es la búsqueda de la madre de Faraday por parte de Desmond -Faraday le pide que la encuentre en un salto temporal del pasado-. Parece ser que Faraday le hizo algo muy chungo a una chica en el pasado; es un dato que no cuadra mucho con él, y si fuera cierto toda su historia podría ser en busca de su redención personal.
Me ocurre algo muy raro con la música en “Lost”. Quizá es porque he estado viendo otras series como “The Shield” y “The Wire”, que prácticamente no tienen, o “Galáctica”, que tiene la “adecuada” (y muy buena, por cierto). La música sirve para ambientar, enfatizar, contrastar… pero no para robar todo el protagonismo a la escena. En esta serie es muy frecuente escuchar un crescendo de violines que culminan en un golpe metálico,un efecto muy llamativo y efectista que indica que pasa o dicen algo muy chungo.Supongo que antes ocurría con la misma frecuencia que ahora pero no me había dado cuenta. Casi cada secuencia acaba así y al final te cachondeas o, lo que es peor, la ignoras. No sé, en términos generales “Lost” se ha convertido casi en una comedia involuntaria. Es decir, es muy entretenido verla pero comienzo a considerar irrelevante prácticamente todo lo que dicen. No es solo lo que digo por ahí arriba, hay muuucho más -sé que hay una página web que lleva el recuento de todas las chorradas que van soltando y no solucinan- hubiera preferido que esta fuese la última temporada y ya fuesen cerrando tramas; el pensar que aún quedan 30 capítulos me hace presagiar lo peor. Ojalá me equivoque.
Y ahora dejamos los viajes en el tiempo, pero no en el espacio... FTL Jump!;p
El retorno de BSG ha hecho que el de "Lost" palidezca en comparación. Pero no quiero ser injusto, es final de temporada y se nota: todas las pieza comienzan a encajar y la tensión y emoción se palpan en cada plano. El final de la mid-season nos dejó con la flota colonial llegando finalmente a la treceava colonia, la Tierra...solo para descubrir que era totalmente inhabitable debido a la radiación nuclear. El plano final era desolador y dejaba un mal cuerpo comparable al de Charlton Heston al final de "El planeta de los simios".
En el primer capítulo, "Sometimes a great notion", podemos ver cómo el descubrimiento de la Tierra ha destrozado por completo la moral de la flota. La presidenta Roslin se abandona a la autocompasión y es incapaz de seguir ejerciendo su cargo, que es ocupado por Zarek y Lee, quienes forman un terceto de lo más peculiar y disonante con el almirante Adama. El vicepresidente Zarek no está de acuerdo con cómo se están llevando las cosas y critica la irresponsabilidad de Roslin, a quien Adama exculpa como puede (bastante mal, por cierto). Vale que haya sufrido mucha presión y está enferma pero, tras convencer a lo que queda de la humanidad de que tu fe les llevará hasta un hogar, lo menos es dar la cara. Cada personaje juzga el comportamiento de Roslin según su buen juicio y su vínculo con ella. El descalabro emocional que supone lo de la Tierra hace que otros ceden a la presión y... acaben con su vida.
Era raro que dieran tanto metraje a Dualla: niñera de los Agathon, deseosa de retomar su relación con Lee, etc. Todo eso presagiaba que algo iba a pasar, que sería el quinto cylon o algo así. Pero el suicidio rápido, frío y meditado con todo lujo de detalles es algo que yo, personalmente, no esperaba. Escena brutal y sobrecogedora; con honores por la valentía al filmarla como lo han hecho. Mientras tanto, Starbuck y Leoben están en la Tierra siguiendo unas señales de radio y encuentran una carcasa de Viper destrozada con un piloto muerto en la cabina: es ella misma, Kara, con sus chapas colgando del cuello por si quedaban dudas. El descubrimiento es tan aterrador que el mismísimo Leoben se acojona y la deja sola. Starbuck quema su propio cuerpo preguntándose quién o qué es: ¿un clon? ¿Un nuevo tipo de cylon? ¿La reencarnación de la diosa Aurora? La verdad es que me hacía gracia pensar que Starbuck "molaba" porque sí y no porque ese "destino especial" que debe cumplir afectara a su naturaleza, pero bueno.
Adama, destrozado por situación general y muy afectado por la muerte de Dee, va a ver a Tigh y tienen una charla/pique de lo más interesante en la que Edward James Olmos sobreactúa de lo lindo pero sirve para, más o menos, hacer las paces entre ellos. Finalmente, Tigh descubre que el último cylon es...Ellen, su esposa, con la que compartió experiencias en otra encarnación en la Tierra (antigua colonia cylon). Kara regresa a Galactica e intenta contarle a Lee lo que le ha ocurrido, pero ve a Lee tan hecho polvo (por Dualla) que decide no contárselo en ese momento y tragárselo todo ella solita. Pobrecilla, ahora que parecía que empezaba a madurar… En serio, por muy jodido que estuviera Lee, que Starbuck te diga “I need to talk” –y encima lo haga seria–debería ser señal de alarma general ;p. "Sometimes a great notion" es un gran capítulo con mucha intensidad dramática. Lo de Kara y Dualla te noquea por completo y lo de los cylon, personalmente, me ha dejado frío. ¿Ellen el quinto cylon? Vaya birria, ni uno solo de los “final five” ha resultado ser un pez gordo... Dejando de lado el tema cylon al completo, la serie está tomando caminos (oscuros) que apuntan muy buenas maneras.
En los dos siguientes capítulos, "A disquiet follows my soul" y "The oath", vemos cómo se gesta y ejecuta un golpe de estado. No es de extrañar: Tom Zarek da demasiadas veces en la diana al criticar las deficiencias de la administración Adama/Roslin. Adama, además de decir tonterías para justificar a su amada, quiere pactar una tregua con los cylon “buenos" -que quizá incluso les otorgaría ciudadanía- e instalar tecnología cylon en las naves coloniales. Esto último se vota democráticamente entre los doce del quorum y es rechazado por todos los representantes de las colonias, igual que permitir cylons a bordo. Adama lo considera una decisión militar (ante la objección de Gaeta), de modo que se hará por las buenas o por las malas. Roslin y Adama se han convertido en dos pequeños tiranos que confabulan, hacen y deshacen a su antojo; y para colmo, se acuestan juntos -como por fin se revela de forma explícita al final del segundo episodio-. Lee intenta apaciguar al quorum ante los ataques de Zarek, aunque en el fondo sabe que el ex-terrorista está en lo cierto. Para rematar la faena, Roslin decide dar carpetazo a su papel de líder civil, moral y espiritual de la flota para vivir la vida junto a su amado almirante. Ah, y de paso se dedica, pese a su famoso delicado estado de salud, a hacer jogging de forma casi cómica entre los pasillos de la nave… A Felix Gaeta, por su parte, se le empiezan a hinchar las pelotas con la actitud despótica y antidemocrática (o sea, militar) de su almirante, de modo que inicia una revuelta en la sombra que le llevará a pactar un golpe de estado con el mismísimo Tom Zarek. Es una lástima que, para comprender al 100% las motivaciones de Gaeta, debamos haber visto los diez webisodios de "The face of the enemy" -situados temporalmente entre "...great notion" y "A disquiet..."-. La nave de tilio (el combustible) huye del grupo y Adama encarcela a Zarek en base a que está convencido de que sabe su ubicación; de paso, le muestra su expediente con todas las irregularidades que ha cometido hasta ahora. Finalmente, Zarek canta y todo vuelve a la normalidad… aparentemente.
Llevo tiempo pensando que lo que hacen Roslin y Adama con su liderazgo es pasarse la democracia por el ojete (amañar elecciones, torturar a Baltar,…). Lo cierto es que me pasé los dos capítulos anteriores animando secretamente a Gaeta y Zarek, deseoso de que derrocaran a semejantes incompetentes. Un poco lo mismo con Starbuck; llevo un tiempo odiándola (desde New Caprica) y su batalla dialéctica con Gaeta la dejó al nivel del betún: Gaeta la hiere con precisión con cada palabra y ella solo sabe llamarle “cojo” y “lisiado”. Intelecto al poder, sí señor. Además, no se le ocurre nada mejor que hacer que, de paso, amenazar a todos los que la están escuchando… les deseaba mucho mal a todos ellos, de verdad que sí. El único que se salva de la quema es, en mi opinión, Lee, quien está demostrando ser todo un crack capaz de sobreponerse a circunstancias adversas sin perder los papeles como su padre y la presidenta hacen con tanta frecuencia.
En “The oath”, Gaeta inicia su revolución liberando a Tom Zarek y transportándole hasta la Colonial 1, nave presidencial. Por el camino hemos visto a parte de los amotinadores, siendo Racetrack la más llamativa de todos ellos. También Seelix está entre ellos, quien ayuda a que capturen y apalicen al pobre Anders mediante artimañas femeninas ;p. Todo esto sucede mientras Tigh da el parte matutino a su almirante y comprueba sorprendido que él y Roslin ya juegan a médicos de forma oficial. Su reacción y la escena son graciosas ;>. También se retoman –y se agradece– antiguas rencillas: los marines de la Pegasus guardan rencor hacia Helo y Athena, por ejemplo, o vemos cómo el primer inocente (Laird, vaya trayectoria) cae víctima de la visión sangrienta que Zarek tiene de lo que es una revolución:
“No será el último (refiriéndose a Laird). Sé algunas cosas sobre revoluciones, Sr Gaeta. El éxito no se basa en ideales grandiosos, ni tampoco en la voluntad del pueblo. Es algo que surge de la acumulación de muchos momentos, unos como consecución de los otros, y que podría echarse a perder por la más mínima vacilación”.
Personalmente, me parece un recurso demasiado facilón por parte de los guionistas que sirve para que nos pongamos en contra del hasta ahora demasiado elocuente y acertado Zarek.
El plan es simple: tomar el control del CIC relevando a Adama de sus funciones y capturar a todos los cylon (y simpatizantes) de la nave. El plan toma forma mediante la mano maestra de Gaeta, que desde el CIC encubre los disturbios y manipula las comunicaciones de Galactica mientras Zarek llega sano y salvo a Colonial 1. Lee se sorprende al verle porque le cree entre rejas, de modo que solicita hablar con el almirante; pero Gaeta sortea este primer obstáculo sin dificultad. El motín se inicia con bajas en el CIC y la advertencia de Adama: "Si hacéis esto, no hallaréis el perdón".
Lee se huele algo raro y vuela hasta Galactica, donde es golpeado y capturado por los rebeldes (Racetrack entre ellos). A punto de ser asesinado, Starbuck le salva el culo con el estilo que le caracteriza: se carga al primero de un tiro en la cabeza –salpicando a Lee ;>–, al primero que abre la boca para decir “Frak you!” le pega un tiro en el hombro y, para demostrar que la vieja Starbuck ha vuelto, remata “¿Quién es el siguiente? Me puedo pasar así todo el día”. Da gusto volver a verla así porque, sinceramente, empezaba a estar un poquito harto de la Kara Thrace depresiva y agobiada por el peso del destino.
Dos soldados llevan a Adama y Tigh hasta los calabozos pero, con una chulería que ni Steven Seagal –y superando el triste recuerdo de William Shatner en “Star Trek V” ;p–, Adama se las ingenia para desarmar al primer soldado mientras Robin… digo, Tigh, se deshace del segundo. Ale, los abueletes, pistolón en mano –ahora recordando a Charles Bronson y Clint Eastwood–, ya están armados y… ¡¡son peligrosos!!;> Mientras, Kara y Lee escoltan a la presidenta hasta el sistema wireless que Gaius usa para hacer de Jesucristo radiofónico. Él y Roslin tienen una charla de lo más interesante en que por primera vez están de acuerdo en algo: ambos son unos fraudes. Roslin por fin representa su papel e inicia su sermón para que la población cambie de opinión, pero Gaeta y los suyos logran interrumpir las comunicaciones. Finalmente, ambos grupos se encuentran y se dirigen hasta el raptor que Tyrol ha traído para que Adama y Roslin abandonen la nave. Por el camino, Lee tiene un roce con Tigh y aprovecha para exponer cómo ve él la situación –que no es nada raro que Zarek haya obtenido el soporte popular– y así demostrar, una vez más, que es el único personaje con sentido común de la tripulación.
Finalmente, tras besuquearse vergonzosa y eternamente con Adama en una escena más propia de Kara y Lee, solo Roslin sube al raptor. Los dos abueletes y la pareja casi incestuosa se quedan a defender la posición. Los soldados de Zarek y Gaeta llegan y lanzan una granada en el interior de la sala… “to be continued”.
Ahora falta ver cómo ver se resuelve este conflicto... y el siguiente, que aún tenemos a medio ejército cylon en busca de los supervivientes humanos y los cylon traidores. Como ya he comentado más arriba, “Battlestar Galactica” está apuntando muy buenas maneras en su recta final. Todo el asunto cylon, en mi opinión, apesta; por eso “The oath” funciona tan maravillosamente bien: no tocan el tema. Ronald Moore, el productor y guionista, ya informó de que el final iría de los personajes y sus emociones, cosa que me parece una clara indirecta para los amantes de los guiones engrasados y perfectos. Si el nivel se mantiene como hasta ahora, me plantearé pasarlo por alto. Palabra ;>
¡¡¡Un mes sin actualizar!!! Debía corregir eso. También quería felicitaros (con retraso) a todos las fiestas y el año nuevo. ¡¡¡FELIZ 2009!!! ^^ Pero no os quiero engañar: no soy un tipo tan atento… el motivo que me mueve es otro.
Ayer, 16 de enero de 2009 a las 22:00 (hora americana) el canal SciFi se emitió el primer capítulo de la última temporada de “Battlestar Galactica”. Los que lo llevéis al día y estéis interesados en verlo, os interesa pulsar aquí y aquí (enlaces 100% fiables: ¡¡¡un millón de gracias a toda la gente que desinteresadamente lo ha hecho posible!!!! –gracias Nasirid!- n_n).
También quiero recordaros que este jueves 21 de enero a las 21:00 (también hora americana ;p) el canal ABC emite el primero de la quinta temporada de “Lost”. Y, por último pero no por ello menos importante –qué ortopédico suena esto en castellano…-, el 13 de febrero la Fox iniciará la emisión de “Dollhouse”, la nueva serie del gran Joss Whedon. ¿Le conocéis? Por supuesto: es el creador de “Buffy”, “Angel” y la inigualable “Firefly”. Ahí es nada ;>.
El maestro hongkonés Wong Kar Wai, en cuya filmografía hallamos piezas de indudable valor artístico, moral y ético como "In the mood for love" o "2046", nos deleita nuevamente con otra obra capital para comprender la grandeza del séptimo arte, la complejidad y entresijos del alma humana y… de la vida en general.
Qué chorrada de película, en serio. Cuando quieren venderte excremento envuelto en papel de celofán tienes tres opciones (creo). La primera es ponerte unas gafas de pasta y autoengañarte para convencerte de que lo que hay escrito en el párrafo superior es una verdad universal; la segunda es agobiarte y pasar un mal rato; y la tercera es desconectar e intentar ver los pros y contras del asunto, que no todo tiene por qué ser horrible.
Para "My Blueberry Nights" he optado por la tercera opción ya que sospecho que es la única con la que no te estallan las neuronas... Los pros: Rachel Weisz está como un queso. ¿Muy machista? Bueeeno, Jude Law está más rico que el pan Bimbo con Nocilla...o no, que sale así como sudado y guarrete y eso sé que no os pone a todas ;> Vale, si me esfuerzo un poco más os diré que el casting es muy acertado y están todos bastante correctos. Y ya está, os diría que la paleta cromática está muy conseguida pero sé que eso a la mayoría os resbala. Así que vamos a por lo malo.
La historia es simple y bastante tonta (si os la cuento, creo que me cargo el poco interés que pueda tener su visionado). Sin destripar nada, puedo contaros que hay varias historias que están presentadas en forma de semi road movie; la forma en que están ligadas es bastante gratuita y da la impresión de que la película podría durar eternamente añadiendo más personajes y localizaciones. Si no importa dónde está la protagonista (la cantante Norah Jones) ni de qué trabaja, pues lo hacemos más sencillo:¿necesitamos una historia de una jugadora de póker? Pues hacemos que la protagonista trabaje de camarera en un casino... y así se van atando las tramas -casualmente, es la parte del film con más ritmo y gancho-. Para colmo, el autor se pasa las sutilezas por el forro: nos explican las metáforas verbalmente, tal cual (las llaves, las puertas, el ''dejar marchar"). Si a esta película le quitas el que te hagan pensar... ¿qué te queda?
Tengo un desprecio profundo por esos personajes que hacen cosas extrañísimas en pantalla pero que intentan que les veas como gente sensible, diferente y especial. ¿Quién no ha trabajado en un bar y ha pasado una agradable velada viendo las grabaciones de la cámara de seguridad, llorando al ver el devenir de las miserias de las vidas ajenas que deambulan ante nosotros sin que nos percatemos de ello? Es igual, olvidadlo… Por último, hay un uso constante de grano en la imagen y falta de fotogramas que entrecortan el movimiento. Que sí, que alguien me contará que es una metáfora de algo...pero es que a estas alturas creo que ya me da bastante igual.
En realidad no es TAN terrible (aunque algo lo es). He visto películas mucho peores y no he sido tan duro, pero solo es porque esas otras películas no eran tan deliberadamente pedantes, pretenciosas y en apariencia profundas (por ello mismo vacías) como esta "My Blueberry Nights".
A los personajes secundarios se les llama así por algo. El autor no tiene -no debe- por qué explicar cada detalle, acción y trauma de TODOS y cada uno de los personajes. Si hace eso, la obra se eterniza y, aunque lo haga maravillosamente bien, el público se echa a temblar cada vez que aparece un personaje nuevo en la trama. Eso sucede porque, al inicio de la obra, se presentan a unos personajes sobre los que el público acabará proyectando sus deseos, frustraciones y expectativas. Hasta cierto punto, esos protagonistas acabarán importando a un público que querrá saber más de ellos. Ahí es donde las tramas de los secundarios empiezan a molestar, porque el tiempo que se les dedica a ellos es tiempo que no se dedica a (o que atrasa el de) los protagonistas.
Por ejemplo, al inicio de "Lost" se nos cuenta que el avión estrellado ha dejado 42 supervivientes. De estos 42, unos 12 son protagonistas, seis u ocho son secundarios y el resto es como si no existieran. A esos seis u ocho secundarios habituales a veces se les dedica un capítulo, como a Rose y Bernard...¿A quién coño le importan Rose y Bernard? Y eso por no hablar de Nikki y Paulo...
Creo que es un guiño genial de los autores (guionistas) a su público más fiel; que a menudo se pregunta dónde se meten el resto de pasajeros durante los capítulos.
"Dorne", además de servir de nombre a esta teoría, es uno de los emplazamientos de la gran saga literaria "La canción de hielo y fuego", de George R.R. Martin. Eso significa que, desde ya, declaro que he tomado su nombre desde el cariño y, sobre todo, el máximo respeto.Martin concibió inicialmente su obra para ser narrada en tres (gruesos) volúmenes. Sin embargo, en la actualidad estamos a la espera de que publique el quinto -la historia se completará con el séptimo volumen-. Leer a este autor es una gozada, pero ¿en qué momento tu historia se descontrola tanto que duplica su tamaño inicial? En el momento en que empiezas a contarlo TODO, incluso hablar de la vida y milagros de los secundarios. Dorne es un reino que da profundidad y verismo a la obra pero que, narrativamente, está(ba) apartado de la trama de los protagonistas. Actualmente estamos conociendo en detalle los devaneos de los habitantes de Dorne. Quizá Dorne acabe jugando un papel crucial en el final de la historia; en ese caso, pues vale... No es que eso no importe al público, pero...¿algún día se dará el salto temporal que convertirá a los protagonistas niños en adultos? Esa es la expectativa que creó la historia al principio y que se vio frustrada por la inclusión de detalles de personajes secundarios. Bienvenidos al "efecto Dorne" ;p
Otra autora que me fascina es Anne Rice. De cualquier secundario te saca un spin-off merecedor (según ella) de libro propio. Lo siguiente son los cross-overs entre sus propios personajes. Ya cansa. La solución a cualquiera de las variantes del "efecto Dorne" es casi idéntica a la de la teoría de las relaciones interpersonales: cuenta lo que quieras contar sin alargarte en detalles innecesarios. Probablemente la cohesión de la obra lo agradezca.
Si la ficción tiende a ser una exageración de la vida real y en la vida real muere gente, no es de extrañar que en la ficción se muera "más y mejor". Incluso en la historia más cotidiana de gente de barrio, si le das el tiempo suficiente, se acaba generando alguna línea argumental de thriller con muertos de por medio -que suelen ser lamentables, por cierto; p-.
Las muertes pueden darse por causas naturales: "se ha muerto de viejo". Pero eso no le interesa a nadie, es vulgar y aburrido. Así que no hablamos de morir, hablamos de matar. En las obras se mata a personajes por razones narrativas de peso. Voy a pasar totalmente por alto la rama de ficción fantástica (superhéroes y demás) en la que la existencia de la resurrección (mediante poderes sobrenaturales u objetos mágicos como las bolas de dragón, etc) hace que el público no se tome en serio la muerte de un personaje. Voy a considerar solo las muertes irreversibles.
Una muerte se usa, casi siempre, para que un personaje de la historia evolucione o para que la trama de la obra avance. Realmente son la misma consecuencia ya que, cuando un personaje muere, la trama avanza gracias a que esa muerte deja un vacío físico y emocional en la obra que los demás personajes deben ocupar, superar...es decir, que al tratar emocionalmente con esa muerte evolucionan. En la saga "Harry Potter", Harry entra a tortazos en el mundo adulto al enfrentarse a la realidad de la muerte irreversible de su padrino Sirius -muerte que no tiene mucho valor en sí misma-. En "La Canción de Hielo y Fuego", LA muerte del primer volumen es toda una declaración de intenciones que advierte al público de por dónde irán los tiros en la obra y afecta de modo directo a la mitad del plantel de personajes.
En último lugar, conviene recordar que hay personajes intocables. Obviamente, en "Harry Potter", "Spiderman" o "House" no se puede matar a Harry Potter, a Spiderman ni a House, más que nada porque son los protagonistas y la obra lleva su nombre por título. También hay personajes intocables porque el público los adora y, si les pasa algo -el autor los mata-, son capaces de renegar de la obra entera; consideran esa muerte un salto del tiburón en toda regla. La excepción es querer dar un final a la historia y matar al protagonista al final ("Cowboy Bebop") pues su muerte ES el final y se veta la posibilidad de una continuación.
La excepción de la excepción la dicta la ley del lupanar, porque si el autor -en este caso creo que conviene ser más específico: el editor o productor- detecta que una nueva incursión en la obra/franquicia llenará sus arcas de nuevo, cualquier excusa será buena para hacerlo. Por ejemplo, "Alien 3" es mala pero el final era muy digno, tanto para la saga como para el personaje de la teniente Ripley. Ella moría y, junto con ella, la reina alien... Puedo verlo, debió de ser algo así:
"¡¿Qué?! ¿Que la última encuesta de personajes favoritos dice que el público aún se acuerda de Ripley? ¿Seis años después? Pues nada, la resucitamos... Cómo podría ser... ¡Ya lo tengo! Antes de saltar, cuando la reina alien le revienta el pecho, salta sangre, ¿no? ¡Pues unos científicos encuentran la sangre y la clonan! Ale, ya tenemos tratamiento de guión... ¡Llámate a Sigourney que vamos a forrarnos!^^".
En primer lugar, no he leído ninguno de los libros en que se basa la película. En segundo lugar, no tengo ninguna intención de hacerlo en vista de las opiniones (fiables) que me han dado al respecto -aunque finalmente ya se verá-. En tercer lugar, esas mismas opiniones dejan al primer libro como una obra decente; muy superior al resto de entregas. Por último, esto es una adaptación y no tengo por qué haber leído los libros para entender la trama y disfrutar de su visionado; en caso contrario, sería, de entrada, una mala adaptación (como las dos últimas de Harry Potter).
Espero que lo arriba citado sirva para excusar a esta (por todo lo demás) estimable película de su punto débil más evidente: su premisa inicial. A Bella le pone Edward porque sí y a Edward le pone Bella también porque sí. Se aman incondicionalmente, le pese a quién le pese. Hasta aquí bien. Lo malo es que ella es una chica de diecisiete años y él es un vampiro de cien (con apariencia de diecisiete, claro, que si no la atmósfera angsty-teen no funciona). Lo de Bella me lo podría creer: ha conocido a un vampiro interesante y misterioso que, además, está bueno (a eso voy luego ;p) y le presta atenciones. ¡Mola! ¿No? Pero...¿él qué le ve a Bella? Al principio de la peli parece una chica reflexiva y madura (con un par), pero avanza el metraje y se va volviendo cada vez más pava, la típica "chica en peligro". Esto está expuesto casi como una suspensión de credibilidad: en Star Wars existe la fuerza y los sables láser; en Matrix vuelan y detienen balas; y en Crepúsculo los vampiros de cien años se enamoran de adolescentes.
Superado el bache, nos encontramos con una película entretenida y correctamente dirigida. De hecho, los primeros minutos presagian un producto de calidad: Bella correcta; Jake, un encanto; presentación del instituto, interesante...hasta que sale Edward. ¿Dónde ha aprendido a actuar este chico? No es que ella sea la bomba, pero al lado de Edward parece Meryl Streep. Las lentillas que todos llevan hacen mucha pupa (Bella también, en realidad tiene los ojos claros), porque la pupila no se mueve y anula por completo la expresividad de la mirada. ¿Y quién ha dicho que él es guapo? Se supone que es un vampiro cuyo atractivo le hace parecer casi un dios; y este chico...pues como que no. ¿Y los peinados? A los de estilismo les podrían haber dado menos manga ancha; el rubio de Jasper y Carlisle es sencillamente espantoso.
Luego, algunos efectos son más propios de películas asiáticas de los setenta que de una producción americana del siglo XXI...pero esto no es importante: funcionan, la historia no se beneficia pero tampoco se resiente, y asumo que el presupuesto de la película no debe ser para echar cohetes. Eso sí, ¡¡¡que alguien me explique porque no sale ni un solo colmillo en una película de vampiros!!! Aunque a nivel de producción parezca un buen piloto de una serie de televisión o un telefilme de domingo, insisto en que la historia tampoco lo requiere.
La conclusión es que "Crepúsculo" es lo que es: una película que estaban casi obligados a hacer; la demanda del fandom era alta y las entradas estaban vendidas antes incluso de escoger directora. Este tipo de productos ("adaptaciones de", ya me entendéis) acostumbran a ser, hablando claro y mal, una mierda. Fui a verla con esa idea en mente y me llevé una grata sorpresa: a excepción de la premisa de amor incondicional e irracional (original del libro), "Crepúsculo" es una película muy digna con la que pasaréis un buen rato.