El maestro hongkonés Wong Kar Wai, en cuya filmografía hallamos piezas de indudable valor artístico, moral y ético como "In the mood for love" o "2046", nos deleita nuevamente con otra obra capital para comprender la grandeza del séptimo arte, la complejidad y entresijos del alma humana y… de la vida en general.
Qué chorrada de película, en serio. Cuando quieren venderte excremento envuelto en papel de celofán tienes tres opciones (creo). La primera es ponerte unas gafas de pasta y autoengañarte para convencerte de que lo que hay escrito en el párrafo superior es una verdad universal; la segunda es agobiarte y pasar un mal rato; y la tercera es desconectar e intentar ver los pros y contras del asunto, que no todo tiene por qué ser horrible.
Para "My Blueberry Nights" he optado por la tercera opción ya que sospecho que es la única con la que no te estallan las neuronas... Los pros: Rachel Weisz está como un queso. ¿Muy machista? Bueeeno, Jude Law está más rico que el pan Bimbo con Nocilla...o no, que sale así como sudado y guarrete y eso sé que no os pone a todas ;> Vale, si me esfuerzo un poco más os diré que el casting es muy acertado y están todos bastante correctos. Y ya está, os diría que la paleta cromática está muy conseguida pero sé que eso a la mayoría os resbala. Así que vamos a por lo malo.
La historia es simple y bastante tonta (si os la cuento, creo que me cargo el poco interés que pueda tener su visionado). Sin destripar nada, puedo contaros que hay varias historias que están presentadas en forma de semi road movie; la forma en que están ligadas es bastante gratuita y da la impresión de que la película podría durar eternamente añadiendo más personajes y localizaciones. Si no importa dónde está la protagonista (la cantante Norah Jones) ni de qué trabaja, pues lo hacemos más sencillo:¿necesitamos una historia de una jugadora de póker? Pues hacemos que la protagonista trabaje de camarera en un casino... y así se van atando las tramas -casualmente, es la parte del film con más ritmo y gancho-. Para colmo, el autor se pasa las sutilezas por el forro: nos explican las metáforas verbalmente, tal cual (las llaves, las puertas, el ''dejar marchar"). Si a esta película le quitas el que te hagan pensar... ¿qué te queda?
Tengo un desprecio profundo por esos personajes que hacen cosas extrañísimas en pantalla pero que intentan que les veas como gente sensible, diferente y especial. ¿Quién no ha trabajado en un bar y ha pasado una agradable velada viendo las grabaciones de la cámara de seguridad, llorando al ver el devenir de las miserias de las vidas ajenas que deambulan ante nosotros sin que nos percatemos de ello? Es igual, olvidadlo… Por último, hay un uso constante de grano en la imagen y falta de fotogramas que entrecortan el movimiento. Que sí, que alguien me contará que es una metáfora de algo...pero es que a estas alturas creo que ya me da bastante igual.
En realidad no es TAN terrible (aunque algo lo es). He visto películas mucho peores y no he sido tan duro, pero solo es porque esas otras películas no eran tan deliberadamente pedantes, pretenciosas y en apariencia profundas (por ello mismo vacías) como esta "My Blueberry Nights".
PD: No, qué va, no me gusta Rachel Weisz... n_n

