3 de marzo de 2011

Cine: "Enredados" ("Tangled")

Enredados es el equívoco nombre que los responsables de marketing de Disney han elegido para contar su versión de la historia de la princesa Rapunzel. Tras la desastrosa Tiana y el Sapo tocaba probar algo nuevo, y ha sido el propio estudio (y no Pixar) el encargado de insuflar vida tridimensional a la rubia de melena infinita y al resto de personajes. El invento, a nivel de crítica y respuesta del público, les ha salido estupendamente.

Para lograr que el producto fuese accesible a todos, empezaron por no romperse la cabeza con la trama: Rapunzel ha vivido siempre aislada en un torreón al que su madre acude sin falta todos los días. La chica no sabe que en realidad es la princesa del reino, raptada por una malvada hechicera cuando solo era un bebé, y que quien dice ser su madre es, evidentemente, la hechicera. Con la única intención de aprovecharse de la juventud que los mágicos cabellos de la princesa le proporcionan, la hechicera cría a Rapunzel como a su hija y evita que abandone la torre bajo el pretexto de protegerla de los males del mundo. Sin embargo, la curiosidad de la muchacha y la intervención de un joven (y apuesto) bandido la harán emprender una aventura más allá de los confines de la torre donde permanece voluntariamente prisionera... 


Cuando en la primera escena Rapunzel empieza a cantar “When Will My Life Begin?” pensé que (yo) era idiota, que pese a lo amable y llevadero de la canción me había dejado engañar otra vez por las buenas críticas y que me tocaba tragarme hora y media de musical... La realidad fue bien distinta; hubo musical, pero me lo pasé como un crío de cinco años viendo la peli. Mejor, de hecho, a juzgar por el diablillo inquieto que no paraba de jorobar a nuestro lado, preguntando cada dos segundos a su sufrida madre cuándo acababa la película. Mantra: no hay que ir en fin de semana a ver pelis de dibujos, ¡no hay que ir en fin de semana a ver pelis de dibujos! Si ya lo sé, ¿por qué caigo en la misma trampa una y otra vez?

Digresiones varias al margen, el gran lastre de Enredados sería, obviamente, que cantan. Eso que tanto gusta a la gente de las pelis Disney a mí me pone los pelos de punta pero, mira por dónde, esta vez las letras están bien elegidas, tienen que ver con la trama (más o menos, tampoco nos pasemos) y dan buenos números como "Mother Knows Best”, donde la hechicera se convierte en una diva del Hollywood clásico, con bajada de escaleras y todo, o "I’ve Got a Dream", en la que una taberna repleta de asesinos y proscritos rompe a cantar marcándose la coreografía de turno ―el viejete borrachín cupidesco es la monda―. Incluso se permiten bromas autoreferenciales como que Flynn Rider, el ladronzuelo protagonista, afirme "yo no canto" y le obliguen a unirse a la función a punta de espada. Sin embargo, mi momento musical favorito es uno instrumental (o sea, que no cantan XD) con claras influencias célticas en su crescendo final. Con todos vosotros, “Kingdom Dance”:
 .


Técnicamente, Enredados alcanza cotas muy altas. Bajo su aparente sencillez de tonos pastel hay un gran trabajo de texturas e iluminación, y los personajes son un prodigio de animación y expresividad: las dos caras de la hechicera/madrastra están muy conseguidas, es una gran villana; Rapunzel escapa al arquetipo de damisela en peligro mediante ramalazos de carácter que contribuyen a crear buena parte de los momentos cómicos (como sus reacciones bipolares durante la huida, geniales), el resto caen en manos de Flynn, Maximus y Pascal (caballo de la guardia real y camaleón camorrista, para más señas). Sobre estos dos últimos cabe señalar que sacan nota en el siempre difícil arte de trabajar con personajes mudos. De hecho, el dúo formado por Flynn y Maximus ―que se comporta más como un perro gigante que como un caballo― protagoniza las escenas más absurdamente hilarantes de la película (¡duelo a espada!). Como siempre, los guionistas tienen el detalle de recordar que hay adultos acompañando a su público objetivo y se esfuerzan porque ellos también pasen un buen rato.


Todo lo arriba citado contribuye a incrementar el buen rollo general que desprende Enredados. Es tan previsible como puede serlo Disney adaptando un clásico, pero es amena, muy divertida y, oye, encantada de serlo. Si tenéis hijos, sobrinos o hermanos pequeños, tenéis la excusa perfecta para acercaros al cine. Si no, asumid con orgullo que por dentro seguís siendo como niños (quizá sin el “como”) y no os la perdáis.

¡Saludos!

7 comentarios:

Cosette dijo...

¡A mí también me ha encantado “Enredados”! Tras la horripilancia que fue “Tiana y el sapo” (TERRIBLE!!!), hacía mucho que no disfrutaba tanto con una peli Disney. Personalmente me gustan los musicales, así que no tengo el mismo problema que tú con las canciones; para mí los números musicales forman parte del encanto de las pelis de animación de Disney: todas mis favoritas (“Aladdin”, “La Bella y la bestia”, “El rey león” y “El jorobado de Notre Dame”, por este orden) lo son. Y coincido contigo en que uno de los mejores temas es el baile que se marcan Rapunzel y Eugene, especialmente el final con las gaitas y ese toque tan celta… Me encanta.

También coincido contigo en que Maximus es muy gracioso… Mira que suelo odiar a este tipos de personajes (o sea, el animalucho de turno que hace monerías que –supuestamente- hacen gracia), pero este estaba muy logrado… Crucemos los dedos para que Disney siga por esta línea y, tras los batacazos recientes, empiece a hacer productos de la misma calidad que "Tangled"…

PD. Por cierto, ya sé que tengo una predilección muy clara por las rubias (que no los rubios, je), ¿pero Rapunzel no está mucho más buena de rubia que de morena?

JM dijo...

¡Es que Enredados es un caramelo! ¿A quien no le gustan los caramelos? (sí, gente rara siempre hay…). Salvo un par de excepciones, a mí los musicales me repatean los higadillos. Creo que si ahora viera Aladdin, El Rey León o El Jorobado (La Bella y la Bestia no está entre mis favoritas), las vería con cierto recelo por culpa de los números musicales, que en su día me comí con patatas porque era lo que había. Pero bueno, ya se sabe que la nostalgia obra milagros como que yo contonee el culo cuando Timón y Pumba cantan “Hakuna Matata”, ¡y hasta me sepa la letra!

El baile de “Kingdom Dance” es una pasada, vaya que sí (¡con violines, gaitas y demás somos unos vendidos!). Es una escena en la que se conjugan buena música, coreografía, animación, desarrollo de personajes, etc. ¿No crees que hasta viéndola fuera de contexto tiene un qué? Por cierto, donde está escrito el nombre de la canción hay un enlace a Goear con buena calidad (con otro par de clics va directa al disco duro ;>). Me hace gracia que llames Eugene al personaje: lo de Eugene/Flynn no es exactamente como lo de Lee/Apollo sino más bien como lo de Marion Cobretti/Cobra XD Se supone que se lo cambia por lo (ejem) fino que es…

Maximus y Pascal son protagonistas hasta tal punto que el caballo tiene línea argumental propia dentro de la película. Es súper expresivo y divertido, una gozada para los frikis de la animación. Si tuviese Facebook me hacía fan de él ;p (no puedo decir lo mismo de las cutre-ranas de Tiana y el Sapo, ecs!). Comentan que Bolt, también de Disney y en 3D, también estaba muy bien. Aunque, bueno… animales antropomórficos, you know, jajaja. Tengo curiosidad por averiguar qué será lo siguiente.

Sobre tu duda acerca de mis gustos sexuales, en primer lugar aclararé que Rapunzel me da morbo. Rarezas de mente desviada al margen, ya sabes que tengo predilección por las morenas (qué te voy a contar…U_U), pero Rapunzel estaba way hotter as a blondie, indeed ;>

Un besazo, Cos! Thanks for dropping by!

Cosette dijo...

@JM

lo de Eugene/Flynn no es exactamente como lo de Lee/Apollo sino más bien como lo de Marion Cobretti/Cobra

LOL. Pues sí, le llamo Eugene, que me parece un nombre mucho más mono… Flynn es como que ridículo, ¿no? (y además, ¿cuándo he llamado yo Apolo a Lee? xD)

ya sabes que tengo predilección por las morenas (qué te voy a contar)

Sip, sé de sobra que las rubias con ojos verdes no somos tu tipo ;P… Pero al menos sabes reconocer la evidencia y admites que Rapunzel está mucho más mona de rubia (aunque a mí no me engañas, el que a ti realmente te gusta es el borrachín haciendo de Cupido, lo sé xDD)

JM dijo...

Jajajaja!^^

Bueno, por una vez estamos en desacuerdo (BSG y ships a un lado ;p): Eugene es tan bonito como puede serlo... Eugenio. ¿Precioso, verdad?

Yo tampoco suelo llamar Apollo a Lee. A Kara, en cambio, la he llamado de todo...XD

En lo último sí que te doy toda la razón: ni morenas de ojos azules ni rubias de ojos verdes, el viejete lanza besos es lo más sexy de la peli ;p

¡Un besazo, guapa!

pd: por cierto, que a Rapunzel y a ti os veo un aire (¿me pondrá por eso?;p). Qué suerte esto de tener clones repartidos por ahí...XD

Onari dijo...

La adoré :D Vamos, que la vi dos veces en dos días seguidos, la primera en inglés y la segunda en castellano.

Lo que menos me gustó: las canciones. Soy carne de banda sonora y tengo la mayoría de las de Disney, pero por alguna razón esta me cansó. La mejor pieza (preciosa, coincido): el baile en el pueblo con final celta.

Peeeero, el caso es que sin que sirva de precedente, me encantó la prota. Las malas lenguas dicen que es porque me recordaba a mí (y me asusta que también me hiciera tanta gracia su bipolarismo cuando huye... hablar con cosas inanimadas yo???'). Es una monada de niña y tiene una expresividad increíble. Supongo que mi segundo favorito sería Eugene ;) (es Sawyer, no fastidiemos), pero es que Maximus está muuuuuuuy cerca.

Hasta Pascal me gustó. Debió de pillarme en semana tonta, oye!

De las mejores de animación que he visto en los últimos tiempos (pq Toy Story gana, pero LO SIENTO NO ME GUSTA WALL-E)

L xx

JM dijo...

El secreto del éxito radica en gustar tanto a jóvenes como a mayores, tanto a hombres como a mujeres. George Clooney lo consigue; Enredados, también ;p Cuando las cucharadas de azúcar son dos en lugar de siete, hay humor, buen rollo y personajes queribles y bien construidos (es que hasta al camaleón se le coge cariño), la adoración llega por sí sola.

Yo odio las malditas canciones, en esta y en todas. A los clásicos se las aguanto por nostalgia y porque era un crío cuando las vi, pero si las viera ahora afloraría el mismo impulso homicida que con Tiana y el Sapo (insisto con el machaque porque amo a los lectores de este blog y quiero protegerles del MAL). El baile celta, en cambio, lo he visto como cincuenta veces, lo menos: además de la canción, que mola, uno siente deseos de volverse shipp... bueno, no nos pasemos ;p

Onari, qué situación más incómoda U_U A ver, si me puso Rapunzel y tú te pareces a ella, eso significa que... Mira, un día de estos retomamos aquello de la "pulsión sexual" (con Cosette delante, claro, que no es mi abogada pero esto le incumbe tanto o más ;p). Pozí, la chica es una monada y se han currado muchísimo sus expresiones, que por ser prota le toca, pero también la de todos los demás. Para el segundo puesto dictamino un merecido empate entre Sawyer/Flynn y Maximus, que además hacen una pareja fantástica. Y, personalmente, entre mis favoritos se ha colado... el abuelete de la taberna. Me tiene robado el corazón XD Esa fue una de las cosas que más me gustó de la película, que es muy cachonda: también debió de pillarme con el día tonto porque todo lo que pasaba me hacía gracia (conste que antes de verla no hice ningún experimento a lo Walter Bishop ;p).

Tranqui, que el rollo tirano con Disney/Pixar no me va porque cada cual tiene sus favoritas (El Emperador y sus locuras me parece brutal pero tengo la impresión de que nadie la ha visto ñ_ñU). Wall-E me encanta hasta que comienza el coñazo huída/persecución dentro de la nave nodriza; a partir de ahí simplemente me parece bien (y los humanos como que me sobraban). En conclusión, no es de mis favoritas... sorry, NeKro U_U El Pixar Number 1 Special JM Award, por ahora, se lo concedo a Ratatouille: ¡peliculón!<3

Thanks por la mega-currada, Onari ;>

¡Besos!

Onari dijo...

Ratatouille forever, bro ;)

L xx