5 de julio de 2011

Libros: "La Princesa de Hielo"

por Cosette 


Había leído comentarios muy positivos sobre la obra de Camilla Läckberg, bautizada por algunos como la reina de la novela negra europea, así que, como amante del género, decidí dar una oportunidad a La princesa de hielo (Maeva, 2007), la ópera prima de esta autora que inaugura su serie protagonizada por la escritora Erica Falck y el comisario Patrik. Lo cierto es que no tengo ni idea de los oscuros motivos que me impulsaron a acabar la novela (supongo que soy demasiado tozuda para estas cosas) porque, francamente, la lectura se me hizo tan insufrible y tediosa que tardé tres semanas en finalizar un libro que, en circunstancias “normales”, me habría ventilado en tres o cuatro días. Y es que La princesa de hielo me ha parecido una auténtica porquería, así, sin más.

Creo que me dejé embaucar porque la premisa era buena y el argumento no deja de ser intrigante; tras el fallecimiento de sus padres, la joven escritora Erica Falck vuelve a su pueblo natal, Fjällbacka, donde se verá envuelta en una truculenta historia cuyos protagonistas no son otros que sus compañeros de infancia. Pocos días después de llegar al pueblo, Alex, la que fuera mejor amiga de Erica durante su niñez, es hallada muerta en la bañera de su casa. En un principio todos los indicios apuntan a un suicidio, pero pronto se descubrirá que Alex fue asesinada y que, además, estaba embarazada de pocas semanas. Con la ayuda del comisario Patrik, que pronto se convertirá en algo más que un amigo, Erica se adentrará en un oscuro secreto del pasado celosamente guardado.

Para empezar, creo que uno de los grandes fallos de este libro es la mezcla de géneros. Empieza siendo una novela de misterio para acabar degenerando en un folletín rosa donde los protagonistas parecen más preocupados por qué ropa interior llevarán en su siguiente cita que por resolver el asesinato de Alex. Y no os equivoquéis, aunque no es un género que frecuente con asiduidad, no tengo nada en contra de la chick lit, pero creo que para narrar una buena historia de amor y un buen misterio es necesario poseer un dominio de la narrativa y del desarrollo de personajes mucho mayor del que la Sra. Läckberg hace gala (os remito a Dennis Lehane y su serie Kenzie/Gennaro, o a Tana French y su Dublin Murder Squad series, o incluso a la británica Mo Hayder y sus libros protagonizados por el detective Jack Caffery si queréis leer buenas novelas de crímenes con una pequeña (y perfecta) dosis de desarrollo romántico).

Camilla Läckberg
No sé si la culpa es de la autora, o de una pobre traducción, o de todo a la vez, pero La princesa de hielo es una obra deficiente en todos los aspectos: mal pensada, mal construida y mal escrita. A la escritora se le nota de una forma un tanto descarada su intención de intentar impresionar al lector. Alguien debería hablarle a Camilla de lo que es la sutileza: impresióname, sí, pero que no se note. Y es que toda pretensión se desmorona tras las 125 primeras páginas, cuando Erica y Patrik se confirman como unos personajes carentes de cualquier encanto que se desenvuelven como pez en el agua en una trama melosa y pueril más propia de novela rosa de baja estofa y donde la investigación importa entre poco y nada. Y es que si me pones a Erica colándose en escenas del crimen en plena noche, escondiéndose en armarios y jugando a hacer de investigadora, la cosa adquiere tintes surrealistas.

A este respecto, también tengo la impresión de que la Läckberg no tiene ni pajolera idea ni se ha preocupado mucho por documentarse sobre cómo funciona la policía y los procedimientos utilizados en investigación policial. No suelo ser una lectora muy exigente en lo que se refiere a este tipo de tecnicidades, pero sí necesito unos mínimos. Por poner tan sólo un ejemplo, nos encontramos con que el entregado Patrik (al parecer el único investigador competente de la comisaría de Fjällbacka) descuelga el cadáver de un ahorcado simplemente porque hiere su sensibilidad; imagino la bronca monumental que le caerá de la Científica (que asumo que en Suecia también existe) por manipular el escenario del crimen; pero la autora omite todo detalle, obviamente.

La verdad es que ya no es solo que los personajes sean una caricatura, ni que el argumento resulte folletinesco, ni que esté mal documentada; el verdadero problema es, sencillamente, que la novela está mal escrita. El estilo en general (salvo algunos fragmentos que, todo sea dicho, resultan decentes) y los diálogos son insoportables, y da la sensación de que el texto se ha visto alargado hasta la saciedad en un intento de… ¿qué? ¿De que la historia resulte más lírica y profunda? A Tana French se lo paso porque leerla resulta una delicia, pero esta señora no le llega ni a las suelas de los zapatos. Por poneros un ejemplo, la novela incluye topicazos como “mantuvieron un tenso silencio durante varios minutos antes de hablar”. ¿Varios minutos? ¿Alguien ha intentado estar sin hablar varios minutos? O este diálogo hilarante en que una compañera de Patrik indaga sobre la destreza sexual del policía: 

“—¿Estáis aún en la etapa del bingo?
—¿Qué es la etapa del bingo?
—Sí hombre, ya sabes, cinco seguidos…” 

¿En serio era necesario incluir detalles como que Patrik es capaz de meterla cinco veces sin parar (!) en su primera noche de amor con Erica? (dichosa ella, eso sí). Y quizá soy yo la que está poco puesta en jerga sexual, pero ¿alguien había escuchado alguna vez eso de la “etapa del bingo”? Por no hablar de auténticas perlas en el de desarrollo de personajes diseminadas aquí y allá, como los dilemas existenciales de ella (está en un sin vivir porque tiene las bragas sucias esparcidas por la habitación cuando tiene que venir su ligue a cenar) y las preocupaciones de él (que no se le escape un pedo en pleno acto sexual).

De todas formas, creo que el fragmento más surrealista (y patético) lo encontramos cuando Erica, al más puro estilo Bridget Jones,  se enfrenta al dilema de elegir la ropa interior que lucirá en su primera cita con Patrik: ¿tanga de encaje o bragota de la abuela? Os dejo con el fragmento ya que, si bien resulta un poco largo, recoge a la perfección el petardeo insoportable de la protagonista.

“El primer dilema se le presentó después de la ducha cuando, igual que su heroína favorita, Bridget Jones, se vio ante la elección de qué braguitas ponerse. ¿Debía elegir su precioso tanga de encaje, por si se presentaba la remota ocasión de que ella y Patrik acabasen en la cama? ¿O, por el contrario, sería más acertado ponerse esas bragas enormes y horrendas con sujeción para la tripa y el trasero, que incrementarían considerablemente las posibilidades de que Patrik y ella acabasen en la cama? Difícil elección. Sin embargo, teniendo en cuenta la envergadura de la tripa, resolvió por fin ponerse la variante más favorecedora. Y, sobre ellas, unas medias también con sujeción. En otras palabras, la artillería pesada. (…) Se colocó ante el espejo de perfil y metió la tripa. Y sí, con ayuda de la combinación braguitas-faja, medias-faja y respiración contenida, su aspecto resultaba bastante aceptable. Así, tuvo que admitir que los kilos extra no eran tan perjudiciales. Podría vivir sin los que habían ido a parar a la tripa, pero el que se había distribuido por los pechos hacía que una hendidura bastante homogénea se dejase ver por el escote del vestido. Cierto que con la ayuda de un sujetador con relleno, pero esos remedios debían de ser de uso generalizado hoy en día.” 

¿…?

Lo que me asombra verdaderamente es que este libro esté considerado un imprescindible de la novela negra de los últimos años y vaya ya por su... 30ª? edición. Ya les vale. Y me pregunto yo, ¿quién encumbra a escritoras tan mediocres como Camilla Läckberg? Sinceramente, no tengo ni la menor idea y creo que prefiero no saberlo. No me gusta ser tan destructiva en una crítica (al fin y al cabo, escribir un libro conlleva un esfuerzo y tiene su mérito), pero en este caso el resultado deja tanto que desear que considero todos mis ataques justamente merecidos. La princesa de hielo es una novela predecible, prescindible y poco memorable; mal hilada, forzada y muy poco consistente. No entiendo a qué ha venido tanto bombo con esta escritora y con esta novela en concreto. Quizá el nivel general de la Läckberg mejora en sus posteriores obras (tengo entendido que las serie de Patrik y Erica consta de, por lo menos, cinco libros), pero personalmente no pienso molestarme en leer ni uno más. Quizá como escritora de chick lit podría tener un futuro, pero como autora de suspense esta señora da verdadera vergüenza ajena.

9 comentarios:

JM dijo...

Muy buena, Cos.

Ante todo, la sinceridad por delante. Nada de quedar bien ;>

Yo viví tu proceso de lectura de este libro y me parecía raro que siguieras avanzando teniendo en cuenta los obstáculos y las perlas que soltabas: esta crítica hace justicia a tus palabras, desde luego.

Me he partido de risa leyendo tu anti-recomendación, plagadita de momentos hilarantes como la bragota de abuela, la etapa del bingo o el que Patrik se aguante los cuescos durante el acto sexual (oye, algún precio tenía que pagar por echarle cinco seguidos, ¿no?:p). Pero mis dos favoritos son, sin duda, ¿Alguien ha intentado estar sin hablar “varios minutos”? (genial de tan estúpido) y, la joya de la corona:

... el entregado Patrik ... descuelga el cadáver de un ahorcado simplemente porque hiere su sensibilidad; imagino la bronca monumental que le caerá de la Científica. Eso es una escritora informada y lo demás son tonterías XD

Confieso que soy un poco inmovilista con las novelas de género e igual que me repatean los “vampiros” de CRAPúsculo, también lo hace que esto sea considerado “novela negra”, esa mezcla de géneros que comentas cuyo ingrediente principal parece ser la investigación policial (ejem…). Acepto una etiqueta como punto de partida para que después desarrollen la idea y exploren otros territorios siempre que el experimento se sustente en la coherencia, pero mezclar novela negra y chick lit, no sé yo… Sin embargo, en un acto de sensatez necesaria voy a evitar rajar porque, coño, no me lo he leído.

Me fío de tu opinión, por eso ;>

De lo que sí podría hablar y merecería un off-topic es el último párrafo. Los mecanismos de promoción y ensalzamiento de un producto, así como las corrientes de opinión (como con la reciente The Killing) son algo que me fascina. Como siempre en este blog, ya se verá…

Y bien, ¿qué será lo siguiente, Cos? ¿Murakami, tal vez?;>

Gracias por la interesante contribución.
¡Besos!

Jeshua_Morbus dijo...

No te fíes de lo que te recomienden a menos que confíes mucho en quien recomienda (y no confiar a secas, sino en su experiencia y conocimiento del tema). Esto es, si encuentras recomendaciones constantes por todo internet, cálmate y espera. De hecho, casi siempre es mejor buscar críticas negativas antes de meterte a leer algo que recomiendan en todas partes (suelo hacerlo con empresas o editoriales a las que pretendo acceder pero es aplicable a todo).

En fin, que ha sido una buena crítica que entra en ese tema que tanto odio: "Yo no voy a la guerra a buscar novia" <- si alguien no ha entendido el simil, que lo diga.

JM dijo...

Hola, Jeshua!

En este caso te diría que, tras diez años saliendo juntos, como para no fiarse. Pero entiendo que cuestiones una confianza a nivel crítico crítica basada solo en eso, así que añadiré que Cosette se ha fusilado unas cuantas sagas de género negro con policía y/o detectives como protagonista principal, tanto en contexto europeo como americano (cuando le da por algo… ay, si yo te contara :p). Ahora también estamos poniéndonos las pilas en formato televisivo: Luther, The Killing, etc (la tele británica es una mina).

En cualquier caso estoy de acuerdo contigo: las recomendaciones tienen que venir de alguien que sepa del tema, te conozca y sepa ser objetivo. De lo contrario acabarás leyendo el young-adult más pasteloso o el último del Dan Brown de turno.

Oye, y referente a tu símil, ¿te estás cagando de forma elegante en todas esas historias que meten el elemento romántico con calzador?XD

¡Saludos!

Jeshua_Morbus dijo...

Métome con ellas, sin duda. Elemento románticón no lo rechazo de plano, sólo cuando su presencia es completamente absurda y sin sentido en la trama, amén de que la historia podría haber continuado, sin más, sin él.

Hemos visto demasiadas películas cuyos directores no ven con buenos ojos que no acaben con un buen besangarramacaco del quince (NdD: De aquí a diez años, no habrá buena película que no acabe sin una buena orgía a seis bandas para ahorrarse el engorro de solucionar el doble triángulo amoroso de la trama (NdJ_M: Desvarías... (NdD: ...el tiempo me dará la razón))).

En cuanto a la crítica, no pretendía desmerecer la opinión de Cossete. Asumo que, en serio, tiene experiencia con el género y que sabe distinguir lo que es bueno de lo que es basura.

Y eso. Un saludo.

Mercè dijo...

Ei, has vuelto al mundo del blog (aunque sea Cos la que escriba el artículo jeje). Me alegro, me encanta vuestro punto de vista con las series, libros, pelis y demás.

Y de esta entrada no podía ser menos... No tenía ni idea de que existiera este libro pero aún así, tras esta crítica me parece que tampoco me pierdo nada del otro mundo :) Me he partido de risa yo también con las joyitas que se ha ido encontrando a lo largo del libro jejeje

Bueno, yo estoy contigo... a ver si la próxima se atreve a criticar algun libro de Murakami ^^ El que te dije que estaba leyendo (El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas) lo tengo más que aparcado... No me está enganchando nada y, además, veo que se repite un poco con las idas de olla... Enfin, a ver si más adelante lo recupero y me engancho a su historia y lo termino.

El que estoy leyendo ahora es el tercero de Juego de Tronos (sí, por fiiiin!).

Seguiré entrando para ver si me encuentro algun post! ;)

Buenas vacaciones y nos vemos!

Cosette dijo...

@JM

Confieso que soy un poco inmovilista con las novelas de género e igual que me repatean los “vampiros” de CRAPúsculo, también lo hace que esto sea considerado “novela negra”, esa mezcla de géneros que comentas

Jee. Pues mira, como bien sabes, yo no soy inmovilista en lo que respecta a los géneros... Puedo disfrutar igual con una novela considerada “prototípica” como con una situada en los márgenes del género (ya conoces mi amor por Tana French, que no escribe precisamente novelas policiacas al uso (estamos de acuerdo en que mi amada “In the Woods” es, en el fondo, una historia de amor, right? xDD)). El problema con “La princesa de hielo” es que la mezcla de novela romántica y policiaca queda muy cutre… Aunque yo diría que es por falta de pericia de la autora, especialmente en cuanto a desarrollo de personajes se refiere --he leído por ahí que es buena en lo que respecta a la psicología de los personajes, aunque yo creo que resulta muy obvia y un tanto plana, la verdad (lo de show, don’t tell se lo pasa por el forro).

Los mecanismos de promoción y ensalzamiento de un producto, así como las corrientes de opinión (como con la reciente The Killing) son algo que me fascina.

Yo voto por que escribas un meta post sobre el tema (¿te acuerdas sobre tus teorías narrativas? Pues algo parecido). Lo de las corrientes de opinión es algo que no deja de asombrarme. ¿Quién dice que “La princesa de hielo” es buena? ¿O que la trilogía “Millenium” es una lectura imprescindible? (que conste que no tengo nada en contra de Lisbeth y Co., pero creo que es una lectura decente incomprensiblemente sobrevalorada). Lo que sí he notado, en mi caso, es que mis gustos no acaban de cuadrar con estas opiniones generalizadas, y resulta especialmente doloroso cuando, al intentar exponer tus argumentos, encuentras un muro de incomprensión, recelo y, finalmente y de forma más o menos obvia, rechazo.

Por cierto, lo de “The Killing” me ha dejado un tanto flipada. No voy a decir que el finale me haya encantado (más bien lo contrario), pero de ahí a poner a la serie a parir de un burro y decir que es un producto horrible, como han hecho Sepinwall o Mo Ryan (aunque a esta no le hago mucho caso, que la tía siempre fue una Kara/Lee anti-shipper XDD). La verdad, yo creo que la serie está bastante bien: el caso es entretenido, el ambiente está muy conseguido y, lo más importante, el dúo Linden/Holder resulta muy interesante. Tengo mucha curiosidad por saber cómo van a llevar la trama en la segunda temporada…

@Jeshua

¡Hola, encantada de saludarte! :) Estoy de acuerdo contigo en lo que respecta a la búsqueda de críticas. En mi caso, y en lo que a libros se refiere, suelo indagar un poquito antes de ponerme a leer algo, aunque en líneas generales me arriesgo bastante (tiene sus cosas buenas y malas, obviamente, pero no cambiaría por nada del mundo la satisfacción de encontrar una joya inesperada).

entra en ese tema que tanto odio: "Yo no voy a la guerra a buscar novia"

Jaja. Creo que yo también he entendido el símil. La verdad es que yo no tengo nada en contra de las historias de amor (sin ir más lejos, mi novela policiaca preferida es, en muchos aspectos, una love story), pero creo que se tiene que ser muy hábil para colar este tipo de tramas sin que el resultado sea un pastiche sentimentaloide y ridículo.

¡Un saludo y gracias por tu contribución!

Cosette dijo...

@mercè

¡Hi girl! (y muchas felicidades, por cierto! :D). Me alegra que te haya entretenido la crítica (estas en las que te puedes permitir rajar a saco son las más divertidas de escribir, jaja). ¿Así que no habías oído hablar de “La princesa de hielo”? Pues, como comento, es bastante popular --con el “boom” “Millenium” parece que se ha puesto de moda la novela negra, especialmente la escrita por autores nórdicos. La verdad es que a mí este género me gusta mucho (no tanto por los crímenes en sí, sino por el trasfondo psicológico de muchas de estas obras y, por supuesto, por lo fascinantes que resultan algunos de los/las detectives/polis protagonistas). Pero este es un claro ejemplo de cómo no se debe escribir una novela de este tipo. Me asombra/frustra/divierte que a la gente le guste tanto, la verdad: el petardeo de los dos protagonistas resulta insoportable xDD.

a ver si la próxima se atreve a criticar algun libro de Murakami

Jee. Pues mira, esa es la intención. Hace nada me acabé “1Q84” y, a pesar de que resulta un tanto difícil de comentar (por lo delirante del argumento), me ha gustado bastante. Soy una fan declarada del Murakami introspectivo y romántico (“Tokyo Blues”, “Al sur de la frontera”, “Sputnik, mi amor”…), pero en cambio, su vertiente abiertamente surrealista me resulta algo difícil de digerir; sin embargo, en “1Q84” combina sus dos facetas de una forma muy efectiva. Es un libro totalmente recomendable (aunque debo advertirte, eso sí, que es la primera parte de la historia; la segunda y última sale este otoño en
Japón. Can’t wait!).

el tercero de Juego de Tronos

Es mi preferido de los que Martin ha escrito hasta ahora, sin ninguna duda. La segunda mitad del libro es, sencillamente, espectacular. Una pena que en “Feast for Crows” la cosa no se mantenga (a mí es que si me dejas sin Jon o Arya -o incluso Tyrion y Dany-, la cosa pierde mucho), aunque me muero de ganas de hincarle el diente a “Dance with Dragons” (que, si todo va bien, tendré en mis manos, digo, en mi e-book, este viernes :D).

¡Saludos y felices vacaciones!

Mercè dijo...

Gracias, Cos :)

1Q84 está en mi larga lista de libros por leer, y supongo que será mejor que el que me compré yo, porque como ya te dije el otro día, no me me está enganchando nada... En cambio todo el mundo dice que éste último está muy bien. Y si dices que combina las dos vertientes de Murakami, pues mejor que mejor. Supongo que con el tiempo que tengo, y los libros que hay en mi lista, le daré tiempo a Murakami a publicar la segunda parte de 1Q84 jejeje

Ays, ya me has chivado quién no aparece en el cuarto libro de Martin ;)) Tranquila, ya sabía que habían algunos narradores que no salían ahora, pero que en el quinto si, no? O eso espero, tienen que seguir todos bien vivitos y coleando, ehhh!! (de los que has dicho, claro :-P). Yo sigo con mi lectura pausada del tercer libro, pero está muy interesante, me tiene enganchada (después que con el segundo me tirara siglos para leerlo).

Felices vacaciones a vosotros también!!

Anónimo dijo...

Hola Cosette,
Como gran aficionado a la novela policiaca empezé a leer los libros de Camille Lackberg,y coincido contigo: Es un bodrio,pero hay grandes maestros del genero que han vendido menos libros que ella. Yo creo que su éxito se debe (aparte del tirón de la novela sueca)en haber conseguido que el público femenino leyera libros de este genero. Cada día viajo en trasporte público y rara vez veo a mujeres leyendo novela policiaca, pero en cambio los de escritora sí que los he visto. Como bien decías tu, seguramente es debido en que hay momentos en que parece más una novela rosa.
Permitirme que os recomienda a los que os gusta la novela policiaca, a John Verdon y su exitoso Se lo que estais pensado.
Hattori Hanzo