24 de febrero de 2009

Cine: "Slumdog Millionaire"


Este peliculón ha sido la gran sorpresa de los Oscar de este año. Danny Boyle debe estar contento; de su película más celebrada, "Trainspotting", ya han pasado más de 12 años y desde entonces no había vuelto obtener un reconocimiento tan masivo. Se ha llevado ocho estatuillas de las diez a las que aspiraba, entre ellas las de mejor película y mejor director. Que conste que competía consigo misma en la categoría de “mejor canción”, así que solo ha caído frente a “El caballero oscuro” en edición de sonido.


"Slumdog millionaire" narra la historia de Jamal, un chico de 18 años que se presenta a la versión india de "¿Quién quiere ser millonario?". Cuando arranca la película, la policía está interrogando a Jamal porque está en una fase avanzada del concurso y creen que, de algún modo, está haciendo trampas –alguien de su categoría no debería saber esas respuestas-. Para responder a cada pregunta, Jamal recuerda por todas las vicisitudes que ha sufrido desde su cruda infancia (junto a su hermano Salim y su amiga Latika) hasta el presente. Al policía que le interroga, lo que más le llama la atención es que Jamal no parece una persona interesada en el dinero, entonces… ¿por qué se ha presentado al concurso?


“Slumdog Millionaire” es una historia que habla de crecimiento, de superación personal, de bondad, de la suerte, del destino... y de amor. Está rodada de forma valiente, mostrando sin adornos la vida de los barrios más bajos de Mumbai (Bombay, para nosotros), donde la pobreza y la violencia representan el día a día de sus habitantes. Sin embargo, tanto el carácter optimista y bondadoso de Jamal como el tono esperanzador y vitalista de la narración hacen que nos maravillemos con lo que se nos cuenta en lugar de alterarnos por lo que vemos (violencia como medio aceptado de supervivencia, mendicidad y tortura infantil, tortura policial, pobreza extrema, etc.). En muchos sentidos, me ha recordado a "Ciudad de dios", otro peliculón –que fue nominado a cuatro Oscars pero no se llevó ninguno- con el que comparte estructura e interés.


A ver si hay suerte y el aluvión de Oscars que ha recibido hace que esta estupenda película aguante un poco más en las carteleras; quizá, entre eso y el boca-oreja-blog vaya más gente a verla. Yo, con esta crítica, pongo mi pequeño granito de arena ;>.


15 de febrero de 2009

Off-topic de “El curioso caso de Benjamin Button”: personajes y actores.

En el aspecto personal, tengo “problemas” con la interpretación de Brad Pitt en “El curioso caso de Benjamin Button”. En realidad, no con su trabajo en particular, si no con todos aquellos y aquellas que, como él, casi conozco más por su vida personal que por su trabajo. Cuando estoy recordando la película para escribir un comentario como este, o comentándola con alguien, a veces no recuerdo el nombre del personaje. “Benjamin” no es el mejor ejemplo, pero al escribir la crítica de “Revolutionary Road” no tenía claro si Leonardo DiCaprio era Jack o Frank; entonces sueltas “Sí, cuando DiCaprio le dice a Kate Winslet que…” y todos nos hemos entendido. ¿Eso no nos distancia de la película? Aquí, cuando el protagonista rejuvenece, no veo a Benjamin, veo a Brad Pitt, ese señor que abandonó a "la Aniston" y se arrejuntó con "la Jolie", junto con la que tiene una familia que parece un anuncio de Benetton. Sé que es amiguete de George Clooney y Steven Soderbergh, y cuando hace mucho que no se ven y sus cuentas flojean, ruedan otro "Ocean's Eleven" y solucionan ambas cosas... Bueno, esto último me lo acabo de inventar, pero creo que podéis entender a qué me refiero: sé demasiadas cosas del (actor) Brad Pitt.


Cate Blanchett o Tilda Swinton, que también aparecen en la película, no son tan conocidas ni esparcen sus trapos públicamente, hecho que creo que facilita la identificación del público con el personaje que ellas interpretan. O al menos no desvían su atención hacia otros aspectos que no sean su trabajo. Y ese es exactamente el punto al que quería llegar.



Que alguien como Brad Pitt se interese por un guión es positivo para cualquier proyecto ya que aumenta el interés de las productoras y, en consecuencia, aumenta el presupuesto de la película. Parece ser que Brad Pitt cae bien y nadie tiene problemas con ello, pero esa relación fama-audiencia no siempre beneficia a la película. El ejemplo más claro del efecto negativo debe ser Tom Cruise. Al margen de que sea buen actor o no -yo me decanto por el sí-, el caso es que sus tonteos con la cienciología, sus tonteos adolescentes con su querida Katie en público y los rumores que corren en torno a su carácter (déspota, divo, controlador y demás perlas) están arruinando su carrera. Ahí está "Valkiria" para demostrarlo: buen director, buena historia (en apariencia) con buen presupuesto, buen plantel actoral... ¡liderado por Tom Cruise! ¡Huyamos!


En el otro lado de la balanza tendríamos, por ejemplo, a Christian Bale. ¿Qué sabemos de su vida además de... nada? Eso facilita que pueda interpretar a personajes tan icónicos como Bruce Wayne/Batman o John Connor y no fracasar en el intento. Obviamente, además es un actorazo como la copa de un pino. ¿Cuántos personajes memorables ha interpretado en su carrera Robert De Niro? (“Abogado… ¿Dónde estás, abogado?” ;>) ¿El no saber casi nada de su vida facilita que esos personajes calen más como tales y no como prolongaciones del actor que los interpreta? ¿O simplemente estoy desbarrando y soy el único lelo que se para a pensar en estas chorradas?


Opinad (please!), que es gratis ;>


Cine: "El curioso caso de Benjamin Button"

Si empecé la crítica de "Revolutionary Road" alabando la filmografía de Sam Mendes, aquí podría hacer lo propio con la de David Fincher, que también ha proporcionado grandes momentos. ¿Quién no se acuerda del carismático Tyler Durden en "El club de la lucha”? ¿Y de la cabecita de Gwyneth dentro de una cajita de cartón en "Se7en"? Ambos peliculones se consiguieron, en parte, gracias a su colaboración con Brad Pitt, estrella indiscutible de "El curioso caso de Benjamin Button".

Pitt, de principio a fin -o de fin a principio, no sabría decir-, da vida a Benjamin, un niño que nace con aspecto de anciano. Su padre, conmocionado por la muerte de su esposa durante el parto y horrorizado por la apariencia de su hijo, lo abandona en la escalera de una residencia. Allí deciden cuidarle el tiempo que le quede, que debe ser poco debido a su lamentable estado físico; pero, para sorpresa de todos, Benjamin comienza a rejuvenecer. Para contar su historia se emplea un tono inocente y curioso, cercano al realismo mágico. Se trata de una fábula que recuerda en más de una ocasión a "Amélie" o "Forrest Gump"; no por casualidad comparte guionista con esta última. De hecho, algunos momentos y personajes (Capitán Mike / Teniente Dan) podrían hacer pensar en autoplagio... Sin embargo, pronto nos demuestra que, a diferencia de aquellas, es plenamente consciente de la gravedad de lo que cuenta y lo hace hasta sus últimas consecuencias, adentrándose en los aspectos más dramáticos de la historia pero sin caer en la lágrima fácil.



La biografía de Benjamin está completamente filtrada por la historia de amor que marca buena parte de su vida. ¿Esto hace de "Benjamin Button" una película romántica? Bueno, al menos en parte, porque ¿qué pensaríais si vieseis a un anciano jugueteando con una niña de siete años, de noche, bajo una mesa oculta por una sábana? Tal vez debáis verla para averiguarlo.


"El curioso caso de Benjamin Button" está nominada en varias categorías para los próximos premios Oscar, entre ellas la de mejor película. Tiene a su favor unas interpretaciones convincentes, una historia original y un apartado técnico excelente. Juega en su contra un metraje muy dilatado (165 minutos) y, en mi opinión, un desarrollo que no está a la altura de su premisa inicial. Además, no tengo claro cuál es el mensaje que pretende dar la película -todas las fábulas lo tienen-. Por algún motivo la película no llega a tocarme la fibra sensible como se supone que debería y tengo dificultades para aceptar la historia de amor; en concreto por qué Benjamin se enamora de Daisy (Cate Blanchett).


Vale que de niña es muy mona, lo pasan bien juntos y tal pero al encontrarse por primera vez en edad adulta -cuando Daisy baila para Benjamin- se comporta, siendo benevolente, como una perfecta imbécil. Desconozco el mundo del ballet, pero supongo (espero) que se hace una lectura tópica y reduccionista de la bailarina triunfadora; dan ganas de apedrearla. Por otra parte, Benjamin confiesa que "no la escuchaba mucho". Y no es para menos, ya que es la única forma de entender que siga colgado de alguien así.



Que diga todo esto no implica que la considere una mala película. "El curioso caso de Benjamin Button" es, en mi opinión, un producto concebido con gracia y ganas de gustar, algo imprescindible para que las casi 3 horas que dura no se conviertan en una tortura. Pero creo que está lejos de ser la obra maestra que quieren vendernos, en parte por cómo la historia abandona progresivamente su aire de cuento y se transforma en una película más, cuyas situaciones son previsibles y tópicas. Siguiendo el hilo de esta misma idea, no comprendo por qué la película no aborda el tema de la naturaleza de Benjamin pero sí incide en cómo esta afecta (de forma realista) a su relación con Daisy. Es decir, el propio Benjamin confiesa haber nacido en circunstancias inusuales y no me molestaría en absoluto que no las explicasen a condición de que se hubiese mantenido el tono de fábula (al estilo de Tim Burton). Sin embargo, la historia cede terreno al drama y el final es perfectamente lógico pero en ningún sentido inusual. La sensación que deja la película es agridulce –algo que pretende arreglar con una secuencia final forzada e inconexa-, hecho negativo teniendo en cuenta que da la impresión de que lo se pretendía era contar una película maravillosa.


9 de febrero de 2009

Series: "BSG" (4x14 - Blood on the scales)


Pasan muchas cosas en "Blood on the scales", todas bastante previsibles pero no por ello carentes de interés (todo lo contrario).


En primer lugar, mil perdones por los cambios de tamaño de la tipografía, pero "maquetar" -es un decir- con este programa es una pesadilla...

Seguimos con la trama del golpe militar que Gaeta lleva a cabo con la "ayuda" del líder político y terrorista a media jornada Tom Zarek. Como ya nos temíamos, el golpe termina fracasando y nadie sale maltrecho. Con "nadie" me refiero a los protas, claro, porque se han pulido a Gaeta y Zarek -qué injusta es la vida de antagonista secundario...;p-.


Gaeta entrega a Adama un documento mediante el que acepta la responsabilidad por los cargos que se le imputan y por los cuales será juzgado. Los cargos son: traición, deserción, dar ayuda y cobijo al enemigo, y flagrante negligencia en el cumplimiento del deber.

Vamos a repasarlos:



Los de "traición" y "dar ayuda y cobijo al enemigo" son ciertos pero injustos. Lee lo expone de forma muy clara en "The oath". Sí, es posible que pactar con el enemigo sea traición, pero...¿qué alternativa les queda? Galactica no puede soportar una confrontación con las naves nodriza de Cavil. Si quieren sobrevivir, deben formar una alianza con los cylon desertores, limar sus diferencias y cooperar en todos los ámbitos. La elección contraria, enfrentarse frontalmente a los cylon, habría llevado a una aniquilación rápida de lo que queda de la raza humana.


En defensa de Gaeta diré que a ratos Adama parece bastante cómodo con la decisión. Sin ir más lejos, su mejor amigo es un cylon que ha seguido ejerciendo de segundo de a bordo sin que se cuestionara su lealtad y está a punto de legitimar su alianza más allá del codo con codo frente a un enemigo común implementando tecnología cylon en toda la flota colonial (hecho que no tiene sentido, ya que han sobrevivido en parte gracias a usar una nave anticuada) y otorgando ciudadanía a los cylon. Visto cómo los cylon han tratado (en general) a la raza humana, el notorio cabreo que pillan Gaeta y la práctica totalidad de civiles está más que justificado.



El de "deserción" me parece especialmente doloroso. Sí, Bill "el hombre" fue en busca de su amada Laura, qué bonito y emotivo... ¡pero Adama "el almirante" abandonó a toda su tripulación! En realidad, lo peor no es eso: es que luego vuelve y retoma el mando como si nada hubiera pasado, como si no hubiera dejado de lado sus responsabilidades por un asunto personal. Pensaba que era algo que solo me molestaba a mí, así que me alegré cuando Gaeta lo incluyó en su lista. Me recordó al genial juicio de Baltar, cuando Lee saca a relucir todo lo que él y sus compañeros han hecho y por lo que no han sido realmente cuestionados.



Finalmente, "flagrante negligencia en el cumplimiento del deber" es una constante en la forma de dirigir del almirante Adama. Cada dos por tres arriesga la vida de su tripulación en favor de Kara, de Lee o de Laura Roslin, con la que (por cierto) se acuesta, mandando al garete todo el rollo de la separación de poderes: las decisiones las toman en la alcoba.


Bien, si todos los cargos tienen una parte incontestable de verdad, ¿de dónde sale esa actitud de gran e intachable hombre que jamás ha quebrantado una norma? ¿Por qué se cree tan superior a Gaeta? En el fondo, "Battlestar Galactica" va de eso: gente viviendo una situación límite que excede sus posibilidades. Hacen lo que pueden. En el caso concreto de Adama, la serie empieza con su jubilación: desde un principio nos están diciendo que todo esto le viene grande y le pilla mayor.



Es un capítulo sobre el que me cuesta escribir porque me cuesta posicionarme. Tengo muy claro que el destino que ofrecen a Gaeta y Zarek no me parece correcto (sobre todo a Gaeta), pero... ¿Qué pueden hacer, si no? ¿Encarcelarlos juntos para que sigan conspirando? El resentimiento sigue presente en la flota y eso no va a cambiar por más decisiones militares que se tomen, aunque sean por el bien de la flota. El teniente Allison (Narcho) lo expone claramente al final para explicar a Adama por qué se ha enrolado con los amotinadores:

- "Lo siento, señor. Siempre le he respetado, pero odio a los cylons. Y no puedo obedecer órdenes de un líder que no piensa luchar contra ellos”.

Por cierto, que tras decir esto, Tigh lo encañona para pegarle un tiro. Me hubiese gustado verlo por el mero disfrute de violencia gratuita, pero no habría tenido ninguna coherencia con el personaje… es más, el propio Tigh probablemente pensaría lo mismo antes de descubrir que era un cylon.


Está claro que Gaeta hace un mal negocio al aliarse con Zarek, pero también es cierto que había que hacer algo. Gaeta acepta que, como sugiere Zarek, hay que seguir adelante, pero no hasta que la gente responda por todo lo que ha hecho –amenazó a Starbuck con lo mismo-, empezando por Adama. Es un capítulo que también lleva a plantearse la validez o invalidez del terrorismo. Las maneras de Zarek me han parecido un pobre ejercicio de parte de los guionistas: el personaje no fue presentado como el terrorista radical que hemos visto en “Blood on the scales”. En el episodio anterior ya mató a un hombre a sangre fría y lo que hace con el quórum en este es una salvajada que hace dudar de sus métodos incluso al marine Kelly y obliga al espectador a posicionarse en su contra… lo cual no quita valor a la intención de Gaeta (aunque la desvirtúa al contemplarlos en conjunto). ¿Por qué?



Ya hablé de esto en alguna entrada anterior (o varias), pero Adama y Roslin son dos tiranos que se han tomado la ley a su manera en muchísimas ocasiones... aunque cuando lo hace otro les molesta. Sus métodos se justifican debido a que viven una situación límite, pero una, el otro o los dos juntos han amañado elecciones, torturado a Baltar, lanzado a cylons por la escotilla tras prometerles protección, perdonado las actividades del comité de la muerte (los que echaban a colaboradores de los cylon tras New Caprica, antes de declarar amnistía), movilizado la flota completa para salvar a un solo soldado (Kara, la niña de los ojos de Adama), y en general han favorecido a todo aquel que les era de algún modo cercano con actos más que cuestionables. Todo esto nos lleva de nuevo a Gaeta y Zares y el inicio del párrafo anterior: había que hacer algo. La cuestión, para la que vale la pena hacer un paralelismo con el mundo real, es: ¿se puede conseguir un relevo de poder “por las buenas” y el sentido común, como querría Gaeta, o si no es al estilo de Zarek todo cuestionamiento a una dictadura será un fracaso?



Otro personaje que se pasa tres pueblos y al que siempre se le perdona todo es Starbuck. Sin embargo, Cosette (gran defensora del personaje) me ha hecho ver un punto de vista muy valioso. Si bien Kara hace las animaladas más pasadas de vueltas, también se le exige que las haga en muchas ocasiones. Es decir, cómo manejar su carácter agresivo y decidido crea conflictos entre sus superiores (Adama y Tigh), pero en cuanto las cosas se ponen feas y hay que llevar a cabo algo extremo es la primera a la que recurren. El ejemplo más claro de esto es la saga de la Pegasus, cuando le piden que asesine a la almirante Cain. Kara la respeta y la admira, pero es una soldado leal y cumplirá con sus órdenes aunque le duela. Roslin no se salva de esta actitud de abuso cuando le pide que tenga fe en sus creencias y que regrese a Caprica para buscar la flecha de Apollo. Más tarde, en cambio, Roslin la trata de loca cuando Kara le pide la misma consideración: cree que puede encontrar el camino a la Tierra, solo pide que tengan fe en ella. Adama la tiene (Roslin no) y por eso le cede la Demetrius y una tripulación; al menos es consecuente con todo lo que él le exige a ella y, por una vez, le concede crédito.


Bueno, me está saliendo una entrada larguísima, pero es que este capítulo hace pensar en una serie de temas morales que son realmente interesantes y me apetecía realmente hablar de ello. Doy unos breves de otras cosas y finiquito:



¡¡¡Reaparece Romo Lampkin!!! Por desgracia, es en plan anecdótico. Su asesinato del marine le otorga un nuevo sentido a la frase “la pluma es más afilada que la espada” ;p. A ver si hay suerte y en el siguiente (BSG 4x15: “No exit”) sale más.


Kara y Lee han tenido un gran momento de acción con granada y chiste de por medio, digna de los mejores momentos de Riggs y Murtaugh en “Arma letal” (o de ellos mismos en las primeras temporadas ;>).


Estoy muy enfadado con Laura Roslin. Esta mujer ya no actúa por justicia ni por creencias, si no por amor a William Adama. En la nave cylon, están diciéndole los nombres de todos a los que van a echar por la escotilla: Tigh, Tyrol, Anders, Kara, Helo… y cuando empieza a decir “Adam…”, Roslin se incomoda y ordena “¡No! Para” (vamos, que si mataban a todos los demás tampoco era para tanto). No solo eso, ¿cómo convence a los cylon rebeldes para quedarse y ayudar? ¿Con argumentos estratégicos, discursos morales? No, les dice que como Adama salga de esta se acordará de quiénes le ayudaron y quiénes no: “Mi novio vendrá y os pondrá el ojete del tamaño de Kobol”. En fin. Afortunadamente, en el próximo capítulo hará la primera cosa verdaderamente inteligente de toda la serie.



La “caja de hackeo” de Leoben es la leche.


El momento final que tienen Gaeta y Gaius es una gran despedida para un buen personaje. Por cierto…¿qué hay de Hoshi?


La nave se está resquebrajando. Tyrol ve las brechas tras desconectar el motor de FTL. Ay, ay, ay… ¡que el final de la serie empieza a verse muuuy oscuro! ;p




8 de febrero de 2009

Series: "Lost" (5x04 - El principito)

Indiferencia. Eso es lo que empieza a provocarme el visionado de cada nuevo capítulo de "Perdidos". Y cuando no es indiferencia, es risa; no sé que es peor. Es la primera vez que veo una serie en "tiempo real", es decir, a razón de un capítulo por semana 24 horas después de su emisión original. Los pros son evidentes: si el capítulo es bueno -como lo están siendo los de "Battlestar Galactica"-, pasas una semana discutiendo sobre el capítulo y ansioso por ver el siguiente. En cambio, si son malos te preguntas "¿Una semana para esto? ¿Y el siguiente valdrá la pena?".







No es que los capítulos de esta temporada sean malos, más bien es que no pasa nada nuevo ni importante. En el de esta semana, "El principito", los de la isla siguen sufriendo los saltos en el tiempo y parte de los Oceanic Six siguen intentando volver a la isla. A grandes rasgos, ya está. Pero profundicemos un poco...
En la isla, los efectos de los saltos (hemorragia nasal) empiezan a afectar a Miles y Juliet. También descubrimos el lado sensible de Sawyer: ama a Kate con locura y la echa muchísimo de menos. En uno de los saltos (al pasado) la ve asistiendo a Claire durante el parto…¡¡¡y casi se echa a llorar!!! (OMG!;p). A ver... ¿pueden encontrarse con la gente que ha salido de la isla? ¿Y con ellos mismos? Me parece graciosa la naturalidad con la que lo expone Locke... A ver cómo llevan un tema sobre el que hay teorías valiosísimas expuestas en obras de imprescindible referencia como "Timecop" -nótese la ironía-. También se nombra por primera vez la existencia de la compañía india Ajira Airways, con la que han ido dado bastante la brasa en las promos previas al inicio de temporada.
Lo último que descubrimos es que Jin no murió en la explosión del barco y es rescatado por una balsa repleta de franceses. Aunque estuviera inconsciente, los saltos en el tiempo también le han afectado a él... vamos, que los franceses son la expedición de Rousseau, quien aparece joven y aún embaraza de Alex. Dan Faraday dijo que no se podía alterar el curso de los acontecimientos mediante los viajes en el tiempo, pero con Desmond hizo una excepción. ¿Era cierto o mentía para preservar la integridad de la línea temporal? ¿Cambiará algo que Jin y una joven Rousseau se hayan conocido?
Fuera de la isla, Hurley se ha dejado encarcelar para evitar que Ben Linus le manipule de alguna forma -conocer tus limitaciones te hace más fuerte ;p-. A Kate intentan robarle la custodia de "su" hijo Aaron, pero no sabe quién es la persona que se esconde tras el abogado que lleva el caso. Tras mostrarla impresionante en traje chaqueta y tontear con la idea de que el malfactor pudiera ser la madre de Claire, acabamos descubriendo que el auténtico responsable es un Ben Linus que está en todas partes (¿demasiadas?). Es posible que su plan sea tan simple como obtener una posición de fuerza que le permita obligar a Kate a volver a la isla. Al final, Kate y Jack llegan a un muelle donde se encuentran Ben y Sayid; Sun, que les ha seguido en su vehículo, saca un arma y sale del vehículo con la intención de matar a Ben Linus.
Poco más. La trama sirvió para que viésemos a Kate y a Jack echarse miraditas (otra vez) y ver un flashback en el que ella le dice:
- "Siempre he estado contigo".
Están discutiendo sobre qué hacer con Aaron y qué versión de la historia dar a los medios, pero parece que ella le esté echando los trastos -es un comentario deliberadamente ambiguo-. Más tarde (tiempo "presente") charlan de nuevo y vuelven con las miraditas... Aquí la prueba:
Ahora sí: ya está. Da la impresión de que hay que llenar las temporadas con algo y que no saben bien qué hacer con la gente de la isla hasta que los Oceanic Six regresen -salvo complicar la trama-. Tanto salto temporal, tal y como los están utilizando, ya no está aportando nada y resulta cansino. Un ejemplo que resume la vaguedad e inconsistencia del conjunto es cuando encuentran unas canoas que no saben a quién pertenecen y Sawyer dice:
- “¿Serán de otros Otros?”
Más misterios, claro que sí; y no resolvamos nada, claro que no... Menos mal que tenemos BSG ;>
PD: ¿La música sigue siendo terrible o soy yo? Atención al minuto 16:25.


5 de febrero de 2009

Cine: "Revolutionary Road"


"American Beauty", "Camino a la perdición" y "Jarhead". Con semejante currículo, es normal que haya presión en el ambiente y se generen altas expectativas si Sam Mendes dice que va a rodar una nueva película. Si, además, lo hace acompañado de Kate Winslet y Leonardo DiCaprio, todavía más.


"Revolutionary Road" está basada en la novela homónima escrita en 1961 por Richard Yates. Narra la vida de Frank y April Wheeler, un joven y feliz matrimonio que es la envidia de todos los que les conocen. Pero, ¿es real esa felicidad? ¿No hay brechas en la vida de los Wheeler? No tardamos ni cinco minutos en comprobar que sí... y no quiero contaros nada más del argumento; y también os recomiendo que no dejéis que nadie lo haga a menos que queráis arruinaros su visionado sin querer.



SPOILERS Y DEBATE


Mendes explora terrenos muy delicados a través de los Wheeler: Winslet y DiCaprio hacen de ellos un matrimonio cercano, tan creíble que parece real, con el que es demasiado fácil (doloroso, por momentos) sentirnos identificados. Hay varias dudas que cruzaron mi mente durante la película:


¿Cuál es el motivo real de Frank para no querer ir a París? ¿El nuevo puesto de trabajo, el niño, la presión social o un poco de todo? Me cuesta aceptar que el discurso paternalista y condescendiente de su jefe tenga algún efecto real en él. Quiero decir: ¿honrar la memoria de su padre? Él desprecia todo lo que era su padre, un hombre del que el gran jefe ni siquiera se acuerda.


¿Por qué Frank se sigue acostando con la administrativa? La primera vez queda muy clara, pero en la segunda -¿hubo otras? Es posible- no lo acabo de entender. Él ya ha decidido que se marchará con April a París y está feliz por su decisión. O quizá es su forma inconsciente de mantener el apego por lo que más detesta -la pobre no sabe sumar dos más dos- y por eso se sigue acostando con ella. Lo dicho, a ver si alguien me puede dar su interpretación.


April desea ser actriz, pero no lo logra. El plan que ella propone es marcharse a París para hacer de secretaria mientras su marido encuentra su verdadera vocación. No es más que una inversión de roles en la que se mantendrían las actitudes, pero en otro lugar. Es decir, ahora es él quien trabaja en algo que no le gusta mientras ella cuida de la casa y los niños. En París seguirá siendo lo mismo, pero quien cuide de los niños será Frank... y ya se nos ha mostrado en una secuencia anterior -la que April riñe a la hija y Frank lo observa todo- el repelús que le daría a él desempeñar ese papel. A ella no le convence su vida, pero no parece que en París fuesen a mejorar las cosas.


En el tramo final, cuando April pierde voluntariamente al feto… ¿por qué lo hace? Quiero decir, ella es perfectamente consciente de que puede pasarle algo terrible si hace eso en casa, sola. A lo que me refiero es que, si no va a dejar a Frank e irse sola –o secuestrando a los niños- a París…¿por qué pierde a su hijo? Esto, claro, me lleva a más preguntas. Durante toda la secuencia del almuerzo, daba por hecho que en cuanto Frank se marchara a trabajar, April se suicidaría. Es más, lo daba por hecho cuando saca el paquetito del cajón envuelto en un trapo; yo decía “mira, una pistola”. Lo cierto es que, aunque fuese previsible, lo hubiera preferido a lo que finalmente sucede. Me parece más coherente con el personaje, no veo a April siguiendo con una vida que detesta al lado de Frank. ¿Qué opináis?



La película lanza un mensaje realmente desesperanzador: no tengas hijos, no tengas ilusiones, no tengas esperanzas. Porque no vale la pena, ya que salvo tres o cuatro tocados en gracia, tener sueños hará de la mayoría de mortales seres miserables y resentidos. ¿Qué se nos sugiere? Conformismo. La película arranca con Frank y April discutiendo; ella dice que no quiere hablar más del tema, pero él se niega y discuten. Más adelante, el amigo de Frank, Shep, le dice a su esposa Milly que no quiere volver a hablar de los Wheeler; ella lo acepta y asunto zanjado, siguen adelante. April está hastiada de Frank y le planta cara, le cuestiona. Shep no quiere a Milly, pero se resigna y…siguen adelante. Después está John, el matemático, que dice tantas verdades y tan dolorosas que yo estaba debatiéndome entre si aplaudir o echarme a llorar en la sala de cine. Para rematar la función, nos pasamos la película pensando que la madre de John, el personaje interpretado por Kathy Bates es una buena persona, pero no tarda ni dos minutos en rajar de sus “adorados” Wheeler (“eran difíciles de tratar, unos caprichosos”) ante la mirada perpleja de su marido, que sube el volumen de su auricular para no seguir escuchando a ese monstruo. Es un plano final que pone los pelos de punta e indica la vida de mierda que todos llevaremos si no peleamos por lo que queremos.




"Revolutionary Road" es una película más que recomendable por la que Kate Winslet está nominada a mejor actriz en los próximos Oscar. Me recuerda a "Match Point" en cuanto a que todo el mundo hablaba de Scarlett Johansson como si Jonathan Rhys Meyers no estuviera ahí. Ambos estaban estupendos allí; aquí también. No quiero olvidar mencionar la magnífica labor de Michael Shannon, quien interpreta a John, el hijo de Kathy Bates en la ficción.


En definitiva, si os gusta el cine bien interpretado, bien dirigido y, sobre todo, que da que pensar, esta es vuestra película.