La ficción no se libra de esta estupidez superficial tan propia de la vida real; es más, casi se puede decir que la fomenta. Es ficción, ¿no? Pues es ficción incluso en que el porcentaje de carne apetecible por metro cuadrado es muy superior al de la vida real. Dicho de otra forma: pon en tu obra a tantos tremendos y macizas como puedas, gustarás más.
A mí que no me fastidien: el Frodo de las películas no es un hobbit. Es un chico mono reducido digitalmente. Pero no es un hobbit. Pequeño, sí. Hobbit, no. El Lobezno de las películas es la versión 2.0 del personaje que aparece en los comics -no he oído que ninguna fémina se queje de eso ;p-. En "Anatomía de Grey" hicieron autocrítica cuando un personaje recién incorporado comentó "¿Por qué en este hospital todos los cirujanos son absurdamente guapos?" o algo parecido. Fue un gran comentario. Demostró que al menos eran conscientes de ello. "Lost" y "Battlestar Galactica" a veces parecen un desfile de modelos. Esta última me hace recordar una teoría dentro de la teoría: ellas siempre estarán más buenas que ellos, en cantidad y en calidad. En "Galáctica" están buenas hasta las secundarias. Por dios, si hasta la presidenta Roslin, a sus casi 60 años, está para... Por cierto, si no tenéis fondo de pantalla, la imagen que os he dejado no es una mala opción (solo hay que hacer clic sobre ella, guardar...;p).
Además, si un protagonista es deliberadamente feo, su fealdad ("incomodidad visual" suena más teórico ;p) tendrá algo que ver con la trama. Por ejemplo, ¿por qué nos sorprende (y gusta) que Paul Giamatti en "Entre copas" acabe conquistando a la espléndida Virginia Madsen? Porque es feo. Es la única explicación ya que, por lo demás, es perfecto: simpático, inteligente, buena persona... Si Giamatti tulviese la pinta de Eric Dane (el Dr.Caliente de "Anatomía de Grey") quizá lo que nos parecería raro es que ella no fuese sacando la lengua detrás de él.
Ver "Índice e Introducción de teorías"
