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30 de noviembre de 2008

Teoría de los protagonistas macizos (aka "efecto Galactica") ("Crear, ver y leer: en coña pero muy en serio", parte IX).

La gente guapa vende. Si estás buen@, tu vida se vuelve un poquito más sencilla: la gente es más amable contigo, ligas aunque seas un imbécil, etc.
La ficción no se libra de esta estupidez superficial tan propia de la vida real; es más, casi se puede decir que la fomenta. Es ficción, ¿no? Pues es ficción incluso en que el porcentaje de carne apetecible por metro cuadrado es muy superior al de la vida real. Dicho de otra forma: pon en tu obra a tantos tremendos y macizas como puedas, gustarás más.



A mí que no me fastidien: el Frodo de las películas no es un hobbit. Es un chico mono reducido digitalmente. Pero no es un hobbit. Pequeño, sí. Hobbit, no. El Lobezno de las películas es la versión 2.0 del personaje que aparece en los comics -no he oído que ninguna fémina se queje de eso ;p-. En "Anatomía de Grey" hicieron autocrítica cuando un personaje recién incorporado comentó "¿Por qué en este hospital todos los cirujanos son absurdamente guapos?" o algo parecido. Fue un gran comentario. Demostró que al menos eran conscientes de ello. "Lost" y "Battlestar Galactica" a veces parecen un desfile de modelos. Esta última me hace recordar una teoría dentro de la teoría: ellas siempre estarán más buenas que ellos, en cantidad y en calidad. En "Galáctica" están buenas hasta las secundarias. Por dios, si hasta la presidenta Roslin, a sus casi 60 años, está para... Por cierto, si no tenéis fondo de pantalla, la imagen que os he dejado no es una mala opción (solo hay que hacer clic sobre ella, guardar...;p).


Además, si un protagonista es deliberadamente feo, su fealdad ("incomodidad visual" suena más teórico ;p) tendrá algo que ver con la trama. Por ejemplo, ¿por qué nos sorprende (y gusta) que Paul Giamatti en "Entre copas" acabe conquistando a la espléndida Virginia Madsen? Porque es feo. Es la única explicación ya que, por lo demás, es perfecto: simpático, inteligente, buena persona... Si Giamatti tulviese la pinta de Eric Dane (el Dr.Caliente de "Anatomía de Grey") quizá lo que nos parecería raro es que ella no fuese sacando la lengua detrás de él.


La literatura no se libra de la teoría de los protagonistas macizos. El vocabulario usado no es el mismo, pero solo es para despistar. En los libros se da a entender de casi cualquier protagonista que es atractivo. Es decir, que tiene un no se qué que sé yo que podría llamarte la atención...que NO es FEO. En "La Canción de Hielo y Fuego" de George R.R. Martin todo el mundo es guapo, salvo Brienne, que es deliberadamente hombruna -y sirve para definir rasgos del personaje-. Como apunta una amiga mía, en temas de imagen "normal" es igual a "feo". Ahí tenemos esa obra maestra llamada "The Shield", en la que sorprende que todos sus protagonistas podrían ser perfectamente nuestros vecinos. Vamos, igualito que en "Melrose Place" ;p.


PD: Justo antes de colgar esta entrada, la comentaba con Cosette y hemos sacado una nueva idea. Si existe la escuela del método (el Actor's Studio), también podría existir la “escuela de la ambigüedad”. Sí, es esa a la que podrían pertenecer esos actores que tienen dos habilidades: hacerte dudar de si son pésimos o si es que el personaje no tiene matices; y que son guapos (¿eso es una habilidad?;p). A tan selecto grupo pertenecen, por votación popular: Wentworth Miller ("Prison Break"), Neo... digo, Keanu Reeves, Tamoh Penikett (“Helo” en “Battlestar Galactica”), Timothy Olyphant (Seth Bullock en "Deadwood"), Jared Padalecki (Sam Winchester en “Supernatural”)… ¡¡solo se me ocurren hombres!! ¡Amados lectores, echadme una mano con tan imperdonable carencia, por favor! ;>


Ver "Índice e Introducción de teorías"