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26 de noviembre de 2008

Teoría de la coherencia interna del personaje (aka "efecto Anakin") ("Crear, ver y leer: en coña pero muy en serio", parte VI).

Un personaje que ha sido bien escrito muestra un comportamiento al que nos acostumbramos e incluso llegamos a saber cómo se comportaría en determinadas situaciones. Eso no quiere decir que no pueda evolucionar; al contrario, significa que el mismo comportamiento antes mencionado dicta qué pasos debe dar para llegar de un punto A a un punto B. De hecho, se supone que un personaje puede pasar desde un punto A hasta cualquier punto si pasa por todos los estadios emocionales necesarios para llegar hasta ahí.


El problema radica en que a veces los autores no disponen del tiempo o del talento necesario para explicar ese proceso, ese viaje por el mundo interior del personaje. La carencia de talento se ejemplifica a la desgraciada perfección en la nueva trilogía de "Star Wars". Esa trilogía se había escrito de antemano en el colectivo mental de todos los fans de la saga, tan solo había que seguir la línea de puntos. Pero no: el viaje al lado oscuro de Anakin Skywalker es la cosa más desastrosa y chapucera que se ha visto en pantalla grande. Vale, sí, le matan a la madre. Y eso, claro, justifica que asesine a todos los niños del templo Jedi. La habilidad para el tutelaje que tiene el maestro Yoda tiene bastante que ver con todo. En fin. ¿Recordáis cuando House pide dinero a Wilson una y otra vez (sin necesitarlo) solo por el mero placer de comprobar cuanto puede llegar a prestarle sin quejarse? O, como dice House, en cuánto cifra su amistad (incorregible, este House ;p). Pues parece que a George Lucas le pase lo mismo. Hace algo horroroso y los fans siguen consumiendo su basura espacial; de modo que da otro paso y la hace aún más gorda para comprobar cuánta mierda pueden llegar a tragar. Es un estudio antropológico de lo más peculiar, ¿no creéis?



En el lado contrario de la balanza tenemos a Lee Adama, de "Battlestar Galactica". ¿Cómo se come que alguien que en la primera temporada es piloto de caza espacial se haya convertido en la cuarta en el vicepresidente de las colonias terrestres? Muy fácil, mediante unos actos que definen ya desde la primera temporada sus ideales e implicaciones políticas (la revuelta de Tom Zarek) y que se siguen desarrollando puntualmente durante el resto de tramas. No hay que olvidar que su abuelo Joseph era abogado y la fascinación que Lee sentía por sus libros de derecho cuando era pequeño. Son detalles muy adecuados que engrasan nuestro cerebro y lo preparan para un cambio de rumbo en la trayectoria del personaje. Pero hasta en las mejores series meten la pata, porque tampoco hay que olvidar la existencia del capítulo "Mercado negro" -del cual autores y público reniegan y por el que espero sinceramente que quemaran al guionista en la hoguera-. En él, el noble y legal Lee se nos presenta totalmente out of character como putero habitual, que tuvo una mujer en la Tierra a la que amaba y que acaba matando a un tío a sangre fría al final del capítulo. Pero incluso en un caso extremo y horrible como este, fijaos si el personaje está bien escrito y definido que a los aficionados lo que nos pareció raro no fue lo primero ;>.


En novelas y películas, es bastante sencillo ser coherentes con los personajes porque se dan un planteamiento, nudo y desenlace cerrados, autoconclusivos. Por el contrario, en las sagas literarias (o "novelas río") y, especialmente, en las series de televisión, es frecuente encontrarnos con incoherencias de diversa índole debido a la naturaleza improvisada de la obra. En televisión, los guionistas desconocen si la serie arrasará entre el público y se alargará durante un montón de temporadas ("Lost", "Heroes") o fracasará por algún motivo y se cancelará tras la primera temporada... o incluso antes de acabarla ("La mujer biónica", "Hidden Palms",...¡¡"Firefly"!!:<). Os prometo que hoy no querría estar en la piel de un guionista de "Lost", de verdad que no.


Ver "Índice e Introducción de teorías"