1991. Los salones recreativos de todo el mundo se colapsan y reciben al recién nacido casi como a un profeta. Es el mejor. Algunos se preguntan: "¿Dos? Pero... ¿existe la primera parte?" Street Fighter II había entrado en nuestras vidas; no sabíamos que también en nuestros corazones.
Dieciocho años después se ha hecho mayor de edad. Ahora está preparado para arrasar con las nuevas plataformas y demostrar que el paso del tiempo solo afecta a los mediocres. Street Fighter IV está aquí para quedarse. En estas casi dos décadas, sin embargo, la saga no nos ha dejado huérfanos de la mejor lucha bidimensional: Super SF II, SF Alpha, SF III Ird Strike, SF EX Plus Alpha, Campcom vs. SNK...todos ellos imprescindibles de una u otra forma e innovadores sin dejar de ser clásicos.
Street Fighter IV es una vuelta a los orígenes que combinay actualiza todas las innovaciones que la saga ha ido incorporando en su sistema de combate 2D. Tal vez no sea el más impresionante en el apartado gráfico -ahí están Tekken, Dead or Alive o Soul Calibur-; pero todos ellos fracasan donde SF IV triunfa, lo más importante de todo: jugabilidad.
La semana pasada, Delphox, Reaver y yo nos reunimos para probarlo en modo versus. Dejando al margen la soberana paliza que nos dio Delphox (¡¡venganza!!;p), fue como tener 15 años otra vez. En realidad, siempre se trató de eso... Las primeras partidas sirvieron para ver lo bonitos que son los nuevos luchadores, bla, bla, bla. Tras fingir que eso nos importaba, fuimos a lo serio: Ryu vs Ken. Y fue genial, simplemente. Como siempre.
No voy a analizar los aspectos técnicos del juego, para eso ya están las revistas especializadas que le han dado un (merecido) 95 de nota global. Tan solo quería reseñar un juegazo que, si bien no hará que me compre una consola -caerá para PC, eso sí ;p-, sí me ha devuelto una diversión e ilusión que creía perdidas. ¡Larga vida a Street Fighter!