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19 de septiembre de 2008

Series: "Anatomía de Grey" (mi despedida)




El martes no vi "Anatomía de Grey". Era el gran retorno, en Cuatro. Me he vuelto un sibarita de las series y ya no soporto que me endilguen una tanda de veinte minutos de anuncios por capítulo. Aunque no fue por eso. También me he cansado de escuchar la voz española de Shepherd/Brandon90210. No es porque lo haga mal, que no es así, si no porque sale hasta en la sopa -¡no se salva ni Batman/Bale!-. Pero tampoco fue por eso.


Fue porque "Anatomía de Grey" me importa un carajo.


Sí, llegué a la conclusión tras cavilar unos quince segundos. Qué grande era la promo de dos radiografías de cabeza dándose un buen morreo. Qué raro y cachondo era ese opening que ya nunca dan... Aunque luego resultó que la cosa tampoco era para tanto, la seguía de todas formas. Primero, como postre de House -ligero, entraba bien-; después, por falta de alternativas interesantes. Va, pero tampoco seamos injustos, hay que reconocerle que tiene momentos realmente divertidos, incluso algún que otro capítulo brillante. Pero han ido cargándose poco a poco todo lo que me gustaba de la serie, dejando (en mi opinión) solo a dos personajes interesantes: Mark Sloan ("Dr.Caliente") y Erica Hahn. Sí, dos secundarios. Qué triste.


La serie empezó con la estricta prohibición de que residentes e internos tuvieran un rollo. A los dos días, la que no se cepillaba a un residente parecía más rarita que las demás (en la segunda temporada, tras una primera de nueve capítulos). Mmm, así que la serie realmente iba de líos... Podía aceptarlo. Las parejas originales fueron, por un lado, Meredith y Derek (Dermer) y, por otro, Burke y Cristina (Burtina).


Se supone que la protagonista es Meredith. ¿Por qué? ¡Cualquier personaje tiene más carisma que ella! Según ese status, su relación con Derek debería ser uno de los motores de la serie. Pues en serio, podrían ir pensando en otra cosa… Cuando uno quiere, el otro no está listo; cuando el otro está listo, el uno tiene una crisis... ¡Basta! La última tontería fue triangular con una doctora nueva para liarlo más aún. ¿No tuvieron bastante con el veterinario, Finn (Chris O'Donnell)? Incomprensiblemente, nada puede separar a Dermer. Si los lían del todo, se acaba la serie; si los separan, los fans se cabrean. Los guionistas lo saben y nosotros también, así que su línea argumental carece del menor interés.



Luego tenemos a Cristina y Burke. Era una relación interesante, peculiar, muy gafapasta. Pero Isaiah Washington (Burke) nos salió un poquitín homófobo y parecía preocuparle qué hacía con su vida personal -dónde metía su pajarito- T.R.Knight (O'Malley), su mejor amigo en la ficción. Los de la cadena ABC intentaron limpiar la imagen del actor con campañas publicitarias de apoyo a asociaciones gays y lesbianas, pero la cosa terminó fraguando por reincidencias del actor en su comportamiento negativo. Le llamó “faggot” en repetidas ocasiones. ¿Cómo lleváis el inglés?;p Washington se fue a la calle (por capullo). Moral ejemplar que, como contrapartida, hizo perder enteros a la serie: un personaje interesante menos y una línea argumental a tomar viento -Cristina pasaba por una evolución personal interesante-.


La entrada en la serie de Addison y Sloan en la serie supuso un soplo de aire fresco al final de la primera temporada. Su interacción con Derek era de lo más interesante; tenían una química bestial en pantalla –de mayor quiero ser como Sloan ;p- y un carisma individual que les haría merecedores de serie propia. Dicho y hecho. Kate Walsh (Addison), en una maniobra propia de la reina de las harpías, se enrolló con el productor de la serie, se casaron y, de regalo de bodas, le cayó "Sin cita previa", spin-off de "Grey". Afortunadamente, la entrada de la doctora Hahn palió parcialmente la salida de Addison. Conclusión: fin de la tercera temporada con Burke y Addison fuera. ¿Podían ir peor las cosas? ¡Claro que sí, esto es "Anatomía de Grey"! n_n


¿En qué narices pensaban cuando enrollaron a George e Izzy? Los fans saltaron a la yugular de Shonda Rhimes, la guionista… y no era para menos. La chica acababa de ver morir entre sus brazos al gran amor de su vida (el insoportablemente azucarado, ñoño y plasta Denny Duquette) y rechazar un rollo con Karev precisamente por eso. En eso que se acuesta con O’Malley tras una borrachera y...¡que ha sido el mejor polvo que ha echado en la vida! Pues así están las cosas, que no importa lo más mínimo tirar tres temporadas de coherencia por la borda si hay un buen miembro viril de por medio. ¿Estoy siendo muy reduccionista?;p Pues no, porque la serie lo plantea tal cual, sin más matices. Y si no, que alguien me explique qué ve de nuevo Izzy en George (salvo el susodicho miembro) que no hubiera visto antes y la enamore hasta el punto de escupir moralmente sobre la tumba del grandísimo e inigualable Denny.


No voy a criticar uno por uno a todos los personajes o parejas -¡no acabaría nunca!-. La serie denota síntomas de agotamiento y se encamina cada vez más hacía el drama sensiblero. Creo que lo próximo es un cáncer de Izzy, pensando más en los premios que puede cosechar que en las necesidades de la serie...y no voy a ser yo quien lo vea. Me despido de Grey, pero me quedo con "Sin cita previa": la copia supera al original ;>.