28 de diciembre de 2011

"Sons of Anarchy": repaso a la cuarta temporada

Esta entrada está llena de SPOILERS desde la primera línea. Si no has visto la cuarta temporada de Sons of Anarchy, sigue leyendo a tu cuenta y riesgo.

Mediante la elipsis propiciada por un año entre rejas, los de Samcro hacían borrón y cuenta nueva, forma estupenda de dejar atrás las risibles aventuras en tierras irlandesas. Las piezas estaban dispuestas sobre el tablero de modo que, si era menester, la cuarta fuese la última temporada: nuevos secundarios con el ingenio afilado y la moral a prueba de balas se empadronaron en Charming a ambos lados de la ley para, por si no bastaba con los patinazos de Clay, llevar a la banda de moteros por terrenos inexplorados de la ilegalidad y hacerles la vida aún más imposible. La idea era descender a los infiernos… pero al final la cosa se ha quedado a medias. Ni chicha ni limoná. El por qué la tragedia no se ha desatado en toda su magnitud se debe a algo terrible en según qué circunstancias llamado “renovación”, capaz de jorobar el más perfecto de los cierres a costa de llenar otro poco las arcas de una cadena. Pero a eso iremos después.

 La trama se ha movido principalmente entre tres líneas narrativas. Entroncando con la temporada anterior, en la primera de ellas siguen con las cartas de John Teller que están en posesión de Tara y suponen una grave amenaza para la hegemonía de Clay dentro de la banda. Ha estado bien que se mojaran de una vez y  por fin cayera alguien de relativo peso en la serie: Piney llevaba tiempo con un pie en la tumba, pero los moribundos eternos (como también lo es Unser) pierden pegada si no llegan a... morirse. Sons of Anarchy se alimenta de amenazas y de la promesa de venganzas sangrientas para avanzar; se materialicen o no, los protagonistas acostumbran a salirse de rositas, salvando la honrosa excepción de Hale (Donna y Half-Sack eran claramente secundarios). Por otra parte, en vistas al final que iban a ofrecer con el cartel mejicano, estaban obligados a quemar algún cartucho si no querían a una audiencia masivamente decepcionada por la falta de garra.  

Toda esta línea también ha dejado a Opie como un perfecto idiota: incluso después de que asesinen a su mujer y a su padre, que tarde más de treinta segundos en matar a Clay a sangre fría tiene un pase narrativo justificado por la construcción del clímax, pero que un asesino casi profesional tenga esa mierda de puntería no tiene perdón de dios. En el mismo instante en que ninguna bala alcanza la simiesca cabeza de Clay hasta el más tonto sabe que el tipo, resistente como la mala hierba, sobrevivirá al ataque ―cuando falta coraje para resolver los meollos que Shawn Ryan, Kurt Sutter y compañía se llevan entre manos, los cliffhangers pierden su razón de ser―-. Qué será de Opie en sus cara a cara con Clay y cómo será capaz a partir de ahora de respirar el mismo aire que su enemigo sin estar out of character es algo que se me escapa.

Volviendo a Tara, es un personaje que a veces no sé seguir. Lo primero que a estas alturas aún no entiendo es qué ve en Jax (físico al margen, obviamente); en mi opinión, viven en planos sociales y de inteligencia muy distintos. Además, no acabo de creerme la supuesta epicidad-más-allá-del-bien-y-el-mal de su relación. Quizá el problema es mío porque ella es el tipo de mujer inteligente y con carácter que me gusta pero él me parece un chulito con pocas luces, por mucho que nos repitan una y otra vez cuán "smart" es ―lo cual no impide que deba reconocer al príncipe el haber sido (¡por fin!) digno merecedor del trono durante esta temporada―. 
 
Como decía, en la doctora Knowles conviven el amor y la rebeldía ante el estilo de vida de los moteros. Como muestra, ella misma suelta a la suegra un dolido "...it's the way they treat women. You know what I mean, Gemma". Antes tenía muy claro que Tara estaba por encima de la sumisión y obediencia ciega exigida para ser la "old lady" de un líder motero; ahora ya no lo tengo nada claro... ¿De no haber hijos de por medio habría seguido ahí? Ahora no solo es una consorte, es una reina consorte...  Si la Tara de los inicios viera su propia gestión de toma de decisiones en el futuro imagino que se arrancaría los ojos de la rabia. Gemma, por su parte, ha quedado algo desdibujada en el tramo final y tanto cambio de parecer y tanto ardid en la sombra me han hecho perder la pista sobre si quiere a Clay vivo o muerto o si está dispuesta a dejar que su pequeñín abandone Charming de una santa vez. En conclusión, no entiendo a las mujeres de esta serie.

La segunda línea narrativa se centra en la escalada de las actividades ilegales que ha emparentado a los Sons con la crème de la crème de la delincuencia: el cartel de droga mejicano. Ha sido divertido comprobar que la habilidad de Clay para meter la zarpa parece infinita y, en efecto, enrolarse en la causa de Romeo Parada era una pésima elección de la que ya no hay marcha atrás posible ―aunque no por las razones temidas por Jax y Bobby desde un inicio―. El asunto les ha estallado en la cara (sobre todo a Kozik, je) y ha llevado la disensión interna del grupo al cambio de liderazgo. No obstante, lo que se prometía como un final descarnado ha quedado en un chiste, una broma de mal gusto. ¿Machete con la CIA? ¡Venga ya! El único lado positivo que veo a este giro narrativo es que así se explican las cotas de patetismo alcanzadas durante el secuestro/asesinato de Tara: es que en realidad no querían matarla. Ah, pues vale. Por fortuna, en estas resolución no hay islas que desaparezcan del continuo espacio-tiempo ni personajes que se transforman en ángeles; aquí se puede virar el timón e intentar recuperar el rumbo. Hay, por lo menos, otros trece capítulos por delante para convencernos de que esto era lo que debía pasar.

La tercera línea la conforman el ayudante del sheriff Roosevelt y Lincoln Potter, quienes han intentado detener a los miembros del MC cada uno a su manera. La temporada comenzó con Roosevelt heredando el legado original de Hale de echar a patadas a los Sons of Anarchy de Charming. Rockmond Dunbar tiene tanta presencia como Michael Chiklis y ha dotado a la comisaría de la contundencia que nunca debió perder. Sin embargo, se le ha hecho un flaco favor al juntarlo con alguien tan limitado como Juice en todos los sentidos. Me explico: Theo Rossi es adorable pero su formación interpretativa parece salida de la famosa "escuela de las dos caras", popularizada por una generosa lista de artistas marciales. Y sin nada que ver pero totalmente relacionado con el problema, ¿desde cuándo los Sons of Anarchy se definen por parámetros arios? Happy no es la cosa más blanca del mundo (por mencionar a otro), hacen tratos por igual con Mayans y Niners, y juraría que una de las franquicias está formada al completo por integrantes negros. No sé, lo vi sacado un poco de la chistera, una excusa para crear un conflicto que hasta ahora no existía o no habían sabido definir. En cualquier caso, tanto da, ya que al final todo acabó en agua de borrajas; si antes hablábamos de falta de efectismo en los cliffhangers, el lamentable intento de suicidio de Juice se lleva el premio gordo por goleada. Con el puertorriqueño se ha desaprovechado la oportunidad de llevar la tensión hasta las últimas consecuencias como habrían hecho en The Shield, y es una verdadera lástima pues durante su periplo como soplón se lograron escenas de mucha intensidad. 

En otro ámbito, centrar los esfuerzos de Roosevelt en la trama del infiltrado ha desviado la atención de su vida personal. Creo recordar que él y su mujer no pueden tener hijos ―corregidme si me equivoco―, situación cuyo freno no lamento visto el trato baratero que suelen recibir las líneas dramáticas con críos de por medio. Lo que sí lamento es que la mujer no recibiera más tiempo en pantalla; se perfila como un personaje interesante y una digna rival para Gemma que servirá para traer aire fresco al repertorio de antagonismos porque, reconozcámoslo, el duelo de amor-odio-respeto con Tara anda ya algo trillado. 

Con Lincoln Potter se ha dado otro volantazo en balde. Quien fue presentado como un agente libre de poder ilimitado ha resultado ser otra marioneta en el teatro de la jurisdicción entre agencias: el pobre tipo no sabía de la misa la mitad. El caso estaba cerrado incluso antes de abrirlo. Esta clase de resoluciones tienen un punto de caricatura, igual que el servicio de supuesta "inteligencia" para el cual trabaja, ¡menudo despilfarro de presupuesto público! Otra lástima, ya que con Potter tuvieron el buen ojo de alejarse del retrato forzado en el que acabó sumido la agente Stahl. Ambos están fatal de la azotea pero, en el fondo, Potter no es más que un friki entrañable (y algo cabrón) que solo quiere atrapar a los malos…  

Lo que nos trae de vuelta a Clay, a quien siempre he considerado el verdadero villano de la serie. Que el usurpador del trono de los Sons caerá a manos de su hijo adoptivo o de su amada cómplice (y no a causa de la mala puntería del buenazo de Opie) es algo que tengo clarísimo desde la primera temporada. También creí que la entrada de Romeo Parada y la conexión con el IRA no serían más que el catalizador de las emociones de Jax y Gemma, que el tema de "la familia" siempre ha estado ahí y Clay, precisamente, no es familia (que alguien pida a los guionistas que dejen de poner "I'm protecting my family" en boca de Tara, los Teller y básicamente todo dios cada seis minutos, por favor). Si mi teoría es cierta, Clay aguantará como un jabato hasta el final. Cuando él caiga y Gemma afloje las riendas, Jax y su familia podrán abandonar ese limbo vital llamado Charming. Por eso Clay todavía no podía borrarse de la ecuación, porque Sons of Anarchy tiene cuerda para al menos una temporada más. Esta decisión representa un escupitajo en la cara a lo que podría haber supuesto un cierre de campanillas, pero era totalmente necesario (el escupitajo) si quieren ser coherentes con el leit motiv de la serie: familia, traición, venganza, ¡Hamlet! 

Pese a lo dicho hasta aquí, la cuarta me ha parecido una temporada sólida que únicamente ha flaqueado en el tramo final como consecuencia de la imposición de estirar el relato. Tomar este camino ―que, compartamos o no, todos comprendemos― juega en perjuicio de la energía acumulada, que se disipa una vez más. Pero hablamos de Sons of Anarchy, de guionistas que han alcanzado el clímax con nazis, irlandeses y mejicanos por igual, conque no es descartable que en la quinta temporada vuelvan a conseguir una atmósfera donde la tensión en el ambiente se pueda cortar con un cuchillo.  En conclusión, ¿yay o nay? Yo lo tengo claro, "yay", al menos por una tanda más. ¿Y vosotros?

Si en Once Upon a Time se quedaran sin bruja...
Otras consideraciones:
1) Tig, Chibbs  y Bobby tienen un carisma arrollador y muy buen hacer ante las cámaras. Sin ellos y el resto de la banda casi al completo sería imposible ver esta serie.
2) Kart Sutter se ha regalado a sí mismo un par de escenas caramelo con Otto.
3) En cambio, Ronnie Gardocki y David Aceveda (por llamarlos de algún modo), han aparecido de forma poco memorable (snif!). Danny Trejo, correcto, y David Hasselhoff, con buen humor.
4) Leo artículos donde se discute la moralidad de la serie. En mi opinión, tengo muy claro que son una panda de cabrones (Jax y Opie podrían salvarse de la quema porque han crecido ahí y no conocen otra cosa); lo mejor que podría pasarle a Charming es que el caso RICO prosperara, los enchironaran a todos y la ciudad saliera de la Edad Media.

Marchando una de frivolidades:
1) No soy ni remotamente shipper, pero Gemma y Tig echan chispas cuando se quedan solos...
2) ¿Soy yo o en esta temporada se han pasado un poco con la cantidad de mugre que le echan a Bobby?
3) Que despidan de inmediato, por favor, al director de vestuario responsable de calzar a Jax con zapatillas blancas en una serie de moteros.
4) Llevo toda la serie arrastrando una duda. Gracias al plano final de esta temporada, se ha solucionado: Gemma no es motera, es gótica :p

¡Felices fiestas a todos!

5 de diciembre de 2011

"Un método peligroso", la procesión va por dentro


Tras Una Historia de Violencia y, sobre todo, la vibrante Promesas del Este, no podía perderme la tercera colaboración entre David Cronenberg y Viggo Mortensen. Saber que la película trataba sobre Freud, Jung y el psicoanálisis me hizo dudar ―no me apasionan los biopics―, pero sentía curiosidad por averiguar cuál iba a ser el enfoque empleado por el director canadiense para abordar un tema tan delicado.

Como ya ha señalado la crítica, Un método peligroso es la película formalmente más convencional de Cronenberg hasta la fecha. En primer lugar, está basada en hechos reales (no tengo claro hasta qué punto): narra la relación que se estableció entre Carl Jung y Sigmund Freud a través de Sabina Spielrein, paciente del primero tratada mediante “psiqueanálisis”, hecho que llevó a ambos doctores a conocerse en persona en Viena y desarrollar conjuntamente lo que daría pie a la teoría psicoanalítica moderna. En segundo lugar, la película huye de flashbacks absurdos de la infancia de Sabina, delirios visuales o abuso gratuito de la sexualidad, tentación a la que otros directores sin duda habrían sucumbido al tener entre manos un material tan corruptible como la teoría Freudiana del deseo sexual reprimido. Su origen teatral tal vez tenga algo que ver con esta calma que, por otra parte, contempla con pavor cómo lo inmoral (el discurso de Otto Gross, un inmenso Vincent Cassel) se abre camino a machetazos entre tanta normalidad ―que nadie espere orgías entre nubes de opio, por favor―.

Un método peligroso puede pasar por ser fría, aséptica o críptica. Quizá sea así, pero su sobriedad es coherente con el retrato de aquello que sus personajes viven en una época muy determinada. La contención de la propuesta está ensalzada por las actuaciones del trío protagonista. Keira Knightley hace el histrión menos de lo esperado como Sabina Spielrein y, a medida que avanza el metraje, gana peso a fuerza de construir su personaje con matices que hacen de ella alguien atrayente, digna de enfrentarse a los pesos pesados que son el emergente todoterreno Michael Fassbender (Jung) y Viggo Mortensen (Freud), quienes también se baten en un duelo interpretativo donde las miradas y los silencios están cargados de significado. Insumisión, represión y ego (pertinentes), compromiso, roles invertidos, recelo entre clases sociales, temor al futuro que acecha a Europa… todo está ahí sin resultar obvio, ayuda a que la película fluya, se nos haga corta ―lo es― y nos quedemos con ganas de más.

3 de octubre de 2011

Festival de Sitges 2011

La gran cita anual para los amantes del cine fantástico, el Festival de Sitges, me coge este año desprevenido y, a tan solo unos días de su ceremonia de inauguración (este jueves, 6 de octubre), no tengo demasiadas referencias sobre lo que puede o no valer la pena. Si queréis indagar por vuestra cuenta, tenéis el listado oficial de películas en esta página, desde donde también podréis descargar en pdf el programa de mano con los horarios.

Ojeándolo por encima me ha interesado Eva, ficción española encabezada por Daniel Brühl, Marta Etura y Alberto Ammann, con la que se espera competir en un género que por presupuesto y ambición suele resultarnos algo esquivo. Siguiendo con la ciencia ficción he visto Another Earth, una cinta americana que trata sobre la existencia de un multiverso (McGuffin la reseña aquí); es independiente, así que nadie se imagine ejércitos de clones… Por supuesto, buscando si había algo de Park Chan-wook he topado con el cortometraje Night Fishing y con la reposición gratuita de Thirst, el acercamiento de este personal e interesante director al mito de los vampiros. Siguiendo con cine asiático, hay un documental de Kim Ki-duk sobre su propio proceso creativo que, aunque sé que no lo veré, no deja de llamarme la atención. Lo que no hay o no he sabido encontrar es algo del brillante Johnnie To (lo que no significa que no haya otro film coreano de bandas que nos deje con la boca abierta) ni una película de animación de las que quitan el hipo. Por lo tanto, seguimos un año más sin la tercera entrega de la revisión de Evangelion

Dentro de terrenos más comerciales están The Tempest, la adaptación raruna del homónimo de Shakespeare (vale, quizá no sea tan comercial); Contagion, el viral de Soderbergh, y Jane Eyre, la enésima adaptación de la novela de Charlotte Brontë, esta vez con Mia Wasikowska y el magnético Michael Fassbender y Cary Fukunaga tras las cámaras. Ahora sí, a partir de este punto dejo la búsqueda enteramente en vuestras manos (espero que si veis algo interesante lo reseñéis en los comentarios…).

Casi todas estas películas llegarán a las pantallas nacionales en cuestión de semanas o un par de meses, y teniendo en cuenta los horarios imposibles del festival entre semana y la dificultad para desplazarse hasta allí sin vehículo propio (el Tren Fantàstic es una buena iniciativa pero también una ayuda relativa: sigues quedándote tirado en la estación de Sants a las 2 de la mañana), es posible que si paso por Sitges solo sea para tomar unos nachos en el bar Colonial mientras disfruto del ambiente… We’ll see, como siempre.

¡Saludos!

PD: Los carteles dan grimilla, eh? Bienvenidos al valle inquietante XD

11 de septiembre de 2011

Meme 101: TV series & others

Pese al reinicio pre-otoñal de series, no espero tener nada nuevo con lo que actualizar el blog durante unos días. Por esa razón aprovecho para abrir la caja de Pandora y... ¡responder a un meme! Las preguntas son cachondas, refiriéndose al fandom como si se tratara de un colega o un rollo pasional. En realidad, es una excusa tan válida como cualquier otra para hacer memoria y recomendar (o rajar de) series y libros. Lo saqué del Live Journal de Cosette; si os interesa ver qué contestó ella no tenéis más que pulsar este enlace (sus respuestas son muy distintas a las mías, vale la pena que os paséis por ahí). Venga, al tema:

The one who seduced you, screwed you over, broke your heart in a million pieces, and laughed about it:
Me atrajo con aventura y me sedujo con misterio. Me susurró promesas al oído y me arrastró a la cama con facilidad. No fue hasta el momento de la verdad cuando descubrí que... ¡era un travesti con una herramienta de palmo y medio! Menudo chasco. Sí, claro que hablo de Lost. La verdad es que ahora no se la recomendaría a nadie (aunque se ha convertido en una fuente inagotable de carcajadas: me río DE ella).

The old flame you don't see very often any more but whom you still really enjoy getting together with for a few drinks and maybe a pleasant nostalgic romp:
Esta es fácil: mi afición por el anime en general. Ya no lo consumo de forma regular, pero sigo tragándome Dragon Ball cuando pillo por casualidad un capítulo en re-re-re-reposición, se me cae la baba por los dos lados con películas puntuales (las más "recientes", Ghost in the Shell 2 y los nuevos ova de Evangelion) y disfruto como un enano del Ghibli anual.

The mysterious dark one whom you used to sit up with talking until 3 AM at weird coffee houses and with whom you were quite smitten until you realized s/he really was fucking crazy:
 
"¡No has visto nada como esto, dude!", decía yo, entusiasmado, mientras recomendaba Misfits a todo dios y repartía copias a mansalva de la S1 como si fuese una cruzada personal. Y llegó la S2. No sé si la falta del factor sorpresa reveló sus costuras, si se perdieron los toques de terror (el primer asistente social infectado), si la línea entre genialidad y locura era demasiado fina (el tío que vive la vida como un videojuego o el villano de la leche... literalmente :p), si no supieron desarrollar bien a los personajes o fue otra cosa distinta. Lo que sí sé es que meter un ship con calzador y convertirlo en una línea principal de peso fue una cagada sin parangón (Simon/Alisha, seriously?). Pero lo que es auténticamente fucking crazy es seguir esta serie sin Nathan.

The one you spent a whole weekend in bed with and who drank up all your liquor and whom you'd still really like to get with again, although you're relieved s/he doesn't actually live in town:
Podría decir Firefly (Whedon se la habría acabado cargando), pero seré un poco menos friki-troll y diré Friday Night Lights.
En mi opinión, superaron con elegancia el arriesgado cambio de escenario de la S3 (que tuvo un cierre en toda regla por si no eran renovados) a la S4, logrando que durante otras dos temporadas nos encariñáramos con caras nuevas, que la vida en Tejas fuera tan intensa como al principio y, ei, hasta que Riggins conectara una frase entera, con verbo y todo. Sin embargo, creo que contaron todo lo que tenían que contar (de hecho, en alguna línea ya patinaron: ¡maldita Julie, menudo esperpento de hija, Coach!), dejando un balance de notable alto. Para mí es una de las grandes.

The steady:

Sin ninguna duda, The Shield, la mejor serie del universo universal, excelente durante sus siete temporadas. Jamás bajó el listón. 
La hostia en vinagre
The alluring stranger whom you've flirted with at parties but have never gotten really serious with:
Sí que me pongo serious con ellas, pero las series HBO en general requieren una exigencia inusitada. Con todo el tiempo que ha pasado, siguen pendientes la última de Deadwood, la segunda de Carnivàle, las últimas de The Sopranos y todo The Wire exceptuando la primera. ¿Son malas? Muy al contrario. ¿Me da pereza verlas? No exactamente, sino que hay que estar de un ánimo determinado para verlas porque son (positivamente) agotadoras, un ánimo sesudo y gafapastoso que suele abandonarme entre semana. Últimamente veo mucha comedia, aunque...


The one you hang out with and have vague fantasies about maybe having a thing with, but ultimately you're just good buddies:
Últimamente veo mucha comedia, aunque no me las tomo demasiado en serio, ¡son comedias!:p How I met your mother, The Big Bang Theory y un largo etcétera se van colando entre mi parrilla semanal, pero no despiertan en mí el ánsia de devorar capítulos. De hecho, a algunas como The Office o Modern Family les doy una estocada mortal sin demasiadas contemplaciones en cuanto me doy cuenta de que las veo con piloto automático, sin interés real, por ocupar con "algo" la media hora de la cena. La excepción a esto es la sensacional Community, de la que hablo más abajo.

The one your friends keep introducing you to and who seems like a hell of a cool person except it's never really gone anywhere:
Aquí coincido con Cosette: Supernatural. 
Onari y Nahum (hace poco, también Reaver) han hablado largo y tendido de sus virtudes. Por ellos lo he intentado con más paciencia de la habitual pero soy incapaz de pasar del capítulo 15. Dean y Sam tienen química, me gustan; supongo que el concepto de "monstruo de la semana" y unos casos tan poco currados (y repetitivos) pueden conmigo.

The one who's slept with all your friends, and you keep looking at them and thinking, "How the hell did they land all these cool people?":
Estoy hasta el moño de vampiros adolescentes, guapos y absurdos.
O de vampiros adultos buenorros e igualmente absurdos, tanto da. Aborrezco True Blood y The Vampire Diaries ya desde el concepto. De la primera no superé medio piloto (por mí, ella y Alan Ball pueden arder en el infierno), y la segunda es un fanfic chapero y patético de CRAPúsculo. Blergh.


Esto parece un anuncio de colonia...
The one who gave you the best damned summer of your life and against whom you measure all other potential partners:
The Shield.
Obviously.

The one you recently met at a party and would like to get to know better:
En esa fiesta me tomé unas copas con la primera de The Wire y hemos quedado para algo más serio cuando los dos tengamos tiempo (el timing es esencial con las relaciones duraderas ;p). Luego un par de amigos me presentaron a unos tales Walter White y Jesse Pinkman; parecían gente interesante.

The old flame that you wouldn't totally object to hooking up with again for a one night romp if only they'd clean up a bit:
Vuelvo a tomar la palabra a Cosette, pero esta vez con matices: Fringe.
Sabiendo de qué va y de quién viene, no me permito tomármela en serio (no haré algo que ellos mismos no hacen). Tiene momentazos y golpes de auténtico genio, pero sé que me la meterá doblada en cuanto me agache para coger el jabón. Es una lástima porque va sobradísima de potencial...

Your hot new flame:
 
¡¡¡Community!!! Jamás imaginé que una comedia me llevaría tan de cabeza. Es brutal, cada capítulo es una vuelta de tuerca sobre la vuelta de tuerca, un derroche imaginativo sin parangón con un reparto en estado de gracia. Eso me da un miedo que te cagas, claro: ¿se puede mantener el nivel de esta manera? En nada, la S3. Comiéndome las uñas la espero.
 
 

The one who stole your significant other:
Battlestar Galactica me ha cambiado la vida. La mía y la de mi novia. O, más bien, la de mi novia y, por efecto rebote, la mía... Pero no lo ha hecho por ser una serie de calidad, no. Ni por haber revolucionado el género de la ci-fi, tampoco...
Por culpa de esta condenada serie he tenido la enorme desgracia de saber infinitamente más de lo que nunca quise sobre fanfic y ships/slash/pairings/su madre, dos de los tres fenómenos fandom que menos entiendo y además no me interesan (el tercero son las groupies). Pero that’s ok. You know why? Porque tengo tres pensamientos positivos al respecto:
1. El saber no ocupa lugar.
2. Lo que no te mata te hace más fuerte.  
3. “Lo que hago por amor...” XD

¡Hasta aquí mi meme! Me hubiera gustado dedicar unas palabras a Sons of Anarchy, Justified, Luther, Game of Thrones e incluso a Rookie Blue, series a las que he dedicado tiempo durante estos meses. Con un poco de suerte encontraré un momento para ellas.
¿Os animáis a responder vosotros?

¡Saludos!

2 de septiembre de 2011

Lo que se avecine: "Los hombres que no amaban a las mujeres", "Tinker, Tailor, Soldier, Spy" y "The woman in black"

¡Septiembre viene cargadito de novedades! Novedades que, por cierto, no voy a comentar. ¿Qué diría si lo hiciera? ¿Que al final iremos nos tragaremos Cowboys & Aliens aunque sepamos que a duras penas nos hará pasar un rato entretenido? ¿Que La piel que habito tiene una pinta bizarrísima y si no fuera de Almodóvar seguiría en forma de guión en el cajón del escritorio de una productora de barrio? (¡Onari, di que sí!) ¿Que no veremos El árbol de la vida y perderemos la oportunidad de salir del cine siendo más inteligentes? ¿Que Los amos de Brooklyn llega con retraso y nos gustará menos que Training day? ¿Que no hace ni falta ver el trailer de Arriety porque todo lo que produce Ghibli es arte? ¿Que José Coronado tiene presencia y el magnetismo que necesita nuestro cine y No habrá paz para los malvados es un título con gancho?  

Pero nada de esto voy a decir pues, como sabéis, utilizo esta sección (hoy en día a todo se le llama sección…) para enlazar trailers que me han interesado o llamado la atención, sin tener en cuenta que a veces falten meses para su estreno. Hoy os traigo tres títulos:


The girl with the dragon tatoo, adecuadamente conocido por estos lares como Los hombres que no amaban a las mujeres, primer libro de la saga "Millenium". Lo que acabáis de ver es el primer trailer del remake americano dirigido por David Fincher. A los que comentan por internet que desvela demasiado les digo que no, que si no has leído los libros todo lo que ves es un montaje videoclipero que transmite mal rollo (el trailer es explícito: "The feel bad movie of Christmas") y una atmósfera muy conseguida, efectos potenciados por una elección musical perfecta. Ahora falta que la película esté bien (estreno en España en enero de 2012).


Otra adaptación literaria. El afortunado es John le Carré, cuya novela Tinker, tailor, soldier, spy ya fue serializada a finales de los 70. Bajo el poco sugerente nombre de El topo llegará a nuestras pantallas en diciembre una nueva versión dirigida por Tomas Alfredson (al que recordaréis por la sueca Déjame entrar) con un reparto de lujo: Gary Oldman, Colin Firth, Tom Hardy, Benedict "Sherlock" Cumberbatch o Mark Strong, entre otros (¡Mark Strong! Fijo que el topo es él XD). Hay un nuevo trailer que explica más, pero prefiero este precisamente por lo contrario y, de nuevo, por un tema musical sugerente. Tiene una pinta magnífica, ¿no creéis?


Si Daniel Radcliffe logra o no deshacerse finalmente de Harry Potter, nadie podrá recriminarle la falta de riesgo y esfuerzo. A su paso por el teatro (Equus, How to succeed) le sigue The woman in black, la tercera adaptación literaria de hoy. Un carillón disonante, paisajes fantasmagóricos, primeros planos de muñecas y no hace falta que llegue el susto: yo ya estoy cagado de miedo. Trailers como este me recuerdan a la japonesa The Ring… no se me ocurre halago mayor.

¡Saludos!

29 de agosto de 2011

"La boda de mi mejor amiga": chick flicks don't have to suck!


A Annie (Kristen Wiig) le hace mucha ilusión que Lillian (Maya Rudolph) se case y le haya pedido ayuda para organizar la boda. Pero mientras a su amiga de la infancia las cosas parecen irle sobre ruedas, la vida de Annie es un desastre: no levanta cabeza desde que su negocio de repostería se fue al traste y su vida amorosa se resume a dejarse echar polvos por un tío con fobia al compromiso. Decidida a que los preparativos de la boda salgan perfectos, entrará en escena Helen (Rose Byrne), una amiga pija de Lillian dispuesta a todo con tal de ser el centro de atención. 

Emociones a flor de piel, reencuentros, dudas existenciales, conflictos, alcohol, celos, amistad, amor, desamor... Las bodas y la parafernalia que las rodea son el caldo de cultivo ideal tanto para drama como para comedia. Hace un par de años nos encasquetaron un bodriete al servicio de Patrick Dempsey llamado La boda de mi novia, título absurdo (Made of Honor, en el original) que buscaba aprovecharse del eterno tirón de la película de Julia Roberts. Supongo que, con una idea similar en mente, Bridesmaids nos llega "traducida" como La boda demi mejor amiga. Sin embargo, una gran diferencia respecto a la tontería del Dr Macizo es que a esta comedia le sobran méritos para triunfar por sí misma. 


Annie es inteligente, impulsiva, divertida, honesta y penosa a la par que adorable. Mete la pata, se disculpa y la vuelve a pifiar, sin que eso haga de ella alguien detestable; al contrario, resulta una personaje complejo y bien construido por quien nos preocupamos genuinamente. Solo por ella uno vería con gusto las dos horas que dura la película. Por ella y por Megan (Melissa McCarthy), la cuñada de Lillian, una tía directa y sin complejos, eje de gags absurdo-físico-escatológicos desternillantes que la han hecho merecedora del sobrenombre de "la Galifianakis femenina". Como añadidos, Rose Byrne encarna a la villana de la función y Chris O'Dowd al improbable galán del nuevo milenio (en ese sentido estamos ante una película poco empalagosa, no sufráis). Para completar al sexteto protagonista tenemos a Becca y Rita. La primera es una prima recién casada de Lillian, enamorada de su marido y emocionada ante la perspectiva del matrimonio. De la segunda, bueno, digamos que un marido al que aborrece y dos hijos adolescentes le dan un punto de vista algo diferente... Ellas dos pierden fuelle a medida que avanza el metraje para cedérselo a la trama principal (Annie, Lillian, Helen) y al huracán Megan, una robaescenas de lujo.


Lamentablemente, La boda de mi mejor amiga tiene poco gancho comercial a este lado del charco. Hay que estar muy metido en la comedia americana actual para sentirse atraído por el elenco de actrices (Maya Rudolph es la cara más reconocible por anteriores productos del sello Apatow), o tener interés por los coqueteos con el cine de una cantera eminentemente televisiva. Además, la etiqueta "solo para mujeres" que equívocamente rezuman las promos no hace sino ahuyentar al público potencial de la película que, espero, sea salvada por las buenas críticas que ya ha recibido y el boca a boca de fuentes 100% fiables... como "The Strike Blog". Ahora mismo, para echaros una buena sesión de risas con la mejor comedia podéis elegir entre ésta y Linterna Verde. Yo de vosotros no me lo pensaba.

¡Saludos!

PD: antes de que alguien se decida en serio a tirarme piedras, aclaro que la coletilla del título está sacada de una de las slogans promocionales de la película (que yo esté de acuerdo o no es otra historia XD).