27 de septiembre de 2010
Cortos: "The Walking Dead"
24 de septiembre de 2010
Festival de Sitges 2010


17 de septiembre de 2010
Lo que se avecine: "Machete"
No perdamos un segundo:
Ya le vale a Robert Rodriguez. Nos enchufa sin miramientos una de cal y una de arena. Se cree que somos idiotas y le vamos a financiar cualquier chorrada que le dé por filmar (igual que su amigote Quentin), aunque sea un refrito absurdo del falso trailer de Grindhouse. Madre mía, esa estética hortera, esa estela de movimiento que apesta, hasta alguna promo parece diseñada por un daltónico manco en Paint, pero... ¡Pero qué pintaza tiene Machete, tío!
Mola como el McDonalds o como los ganchitos: un empacho da vomitera, pero cada cierto tiempo no sienta mal o incluso apetece. Mola tener a Steven Seagal (¡Steven Seagal!). ¿He dicho que lleva una katana? ¡Seagal con katana! Joder, hermano, joder. Mola Jeff Fahey. Por fin alguien se ha acordado de lo cañero que podía haber sido Lapidus (¡Lapidus malote con pistolas es lo más!). Mola De Niro marcándose un pasote (otro); qué bien le sienta la edad al sentido del ridículo de este hombre. Mola mazo Jessica Alba. Por ser una gran acriz, claro. Con este papel se lleva el Oscar (fijo). Pero lo más molón de la muerte es Michelle Rodríguez; ¡esto es una hembra y lo demás son tonterías!
12 de septiembre de 2010
Cine: "Conocerás al hombre de tus sueños"

JM es un escritor frustrado algo pedante que disfruta viendo series y películas en versión original, en especial las "de personajes", como el final de Lost. Esta vez, sin embargo, ha visto Conocerás al hombre de tus sueños en castellano; perezoso por naturaleza muy a su pesar, el poder de seducción de un multisalas a diez minutos de casa le resulta difícil de combatir. Y eso que el doblaje le pone de los nervios, como ha ocurrido esta vez con Josh Brolin, a quien han otorgado la voz habitual de Jack Black. Así está comentándolo con su amada Cosette en Le Petit Château, un espléndido restaurante del barrio alto...
―¡Pobre hombre! El tío se casca una peli al año, sin falta, y la gente espera que se saque peliculones de la chistera sin parar.
―¿Lo dices porque te parece menor? Mójate un poco, hombre. Sabes que al fin y al cabo lo hace porque quiere, porque le mantiene vivo o no sé qué historias. Y porque el tío puede, evidentemente, que haga lo que haga suele estar por encima de la media.
―Querrás decir si te gustan las comedietas ligeras, claro...
―Ojito, JM, que a veces se pone tremendo y convierte incluso a los infieles. Acuérdate de Match Point.
―La de Scarlett cañón, ¡cómo olvidarla! Aunque, ¿cuándo no está Scarlett cañón?
―...
―Pues eso. ¿Quién era el chico que salía? Bueno, qué más dará el chico si tienes a Scarlett cañón... Hasta esa yo le tenía por un gafapasta neurótico, y cosas peores también, tonto de mí. Y prejuicioso.
―Eso lo eres un rato, sí.
―Tú siempre tan aguda, Cos.
―Esa soy yo.
―Y mira, ahora veo algo suyo asomando la nariz y lo paso sin pensármelo hasta por delante de Nicholas Cage haciendo de brujo. Fíjate en cuánta consideración lo tengo.
―Capullo.
―¿Te contesto en la ópera?
―Sublime idea.
―Ya te digo: Puccini. Es que somos de los más cool.
―Fuck yeah. Bueno, ¿qué, mayor o menor?
―Oh, sí... Espera, ¿eso es sinónimo de buena o mala? Porque You will meet a tall dark stranger no es mala.
―¡Qué inglés tan sexy, JM!
―Gracias, Cos. Siempre me lo dicen.
―De nada. Yo tampoco creo que sea mala, a veces a la crítica se le va la pinza. En realidad me he divertido.
―Y yo. Los tíos quedamos retratados.
―¡Anda que las tías quedamos bien!
―Es verdad. Pobrecilla, la hija... Con la coña, hasta he soportado a la madre. Lo de la falsa vidente que la manipula es un puntazo: "Crystal dice que patatín, Crystal dice que patatán", jajaja.
―Aunque es triste en el fondo.
―Tú siempre tan analítica, Cos.
―Lo digo en serio. Al fin y al cabo, de eso va la peli, ¿no? De cómo es la gente y de cómo al final tenemos lo que nos merecemos, para bien o para mal.
10 de septiembre de 2010
Cine: "Salt" y "Origen" ("Inception")

Un buen día, Tarantino enfunda a Uma Thurman en el mítico chándal amarillo y negro de Bruce Lee y un colega te dice: "¡Cómo mola!". A lo que tú respondes: "Llevo veinte años viendo pelis de chinos que reparten yoyas y siempre has dicho que eran una mierda. Pero me alegro de que hayas cambiado de opinión".
Un tercer buen día, Angelina Jolie protagoniza una película de acción y resulta que es la repanocha, "la hostia en vinagre", como diría Jimmy el Santo. Ahora no te alegras porque es la crítica y no tu amigo la que está mojando las bragas del gusto. La misma crítica que vapulea sin compasión este tipo de cintas mes tras mes, la misma que en el mejor de los casos concede que "lo pasas bien aunque en el fondo sea una estupidez", la misma que puso a Equilibrium con el culo mirando a Cuenca, con la que Salt comparte guionista ―el mismo también de Ultraviolet, para hacer una triangulación del mal― y una dosis alta de surrealismo. Ei, pero Salt es buena.
Pues vale.
Se dice de Salt que es los ovarios de Jason Bourne. Quien lo haya dicho no ha visto o no se acuerda de esa magnífica saga, está claro, porque se encuentran a años luz la una de la otra. En Cinemania, comentan que criticar a Salt por ser absurda es como criticar que Superman vuele. No estoy de acuerdo: enmarcarse en el género de espías o de acción no implica necesariamente rodearse del absurdo de forma gratuita ―si bien la existencia del agente 007 facilita la asociación―.
Aunque Jolie se lo curra, con esas pintas de esqueleto andante cuesta creérsela repartiendo leña a tíos que la doblan en tamaño, pero bueno, ojalá eso fuera lo más preocupante... La pifia es el guión, mis queridos cuatro lectores, que ni por casualidad soportaría un revisionado (y eso que no lo ha escrito Shyamalan ;p). Supongo que los críticos solo se han fijado en la solvencia de Angelina Jolie y Liev Schreiver y les conceden inmunidad ante las tonterías que sus personajes hacen y dicen en pantalla. Jolies, Schreivers o Ejiofores, me opongo a medir Salt por un un rasero distinto al que usaría si el protagonista fuese Steven Seagal. Y no sé por qué me ha venido a la cabeza True Blood... en fin. Lo que termina de joder es, encima, ir leyendo por ahí que entre mamporro y mamporro asistimos a una profunda reflexión sobre la identidad, cuando en realidad Salt se parece a Knight and Day más de lo que quisiera.
Origen (Inception)
Con Batman Begins, Christopher Nolan se ganó el beneplácito de la comunidad friki... y la maldición correspondiente: cada cosa que hace está en el punto de mira desde la fase de preproducción y se crean opiniones mucho antes de que llegue la película a las pantallas. Por ejemplo, Inception me tenía mosqueado por los puntos en común con El Caballero Oscuro (hype por las nubes, metraje generoso, temática pretenciosa) y mis tremendas ganas de verla se mezclaban con la certeza de que iba a gustarme pero le encontraría algún gran "pero". Afortunadamente me equivoqué e Inception ha sido una película distinta a como la imaginaba pero igualmente grande, de las mejores del año (lo bueno de las ideas preconcebidas es que no tienen fundamento real :p).
Podría decirse que la mayoría de flipadas están en los dos minutos del trailer, así que el previsible festival digital dejó paso a acción de corte clásico (lo fantástico es el contexto, a excepción de la magnífica secuencia del hotel), hecho que aporta seriedad al conjunto. Por otra parte, los actores están cocidos al punto. La elección de DiCaprio como Dom Cobb, atormentado cabecilla del grupo que intenta alejar y proteger a aquellos que confían en él de sus demonios interiores, es tan inesperada como aplaudible. Ellen Page da ternura y fuerza a Ariadne, papel que en otras manos podría haber quedado forzado, y Arthur (Joseph Gordon-Levitt), mano derecha de Cobb, se erige en estandarte del coolismo y la elegancia ―el tío va hecho un pincel hasta peleando en infragraveda―; me impresionó cómo ambos sugieren tanto con tan poco. No nos olvidemos de Marion Cotillard (Mal) o Ken Watanabe (Saito), entre otros, y por ahí también anda Michael Caine, con quien siempre apetece compartir unos fotogramas. Como podéis ver, el casting no tiene desperdicio.
En cuanto a temática, Inception es una vuelta de tuerca fantástica a los ladrones de guante blanco: el objetivo casi imposible, montar el equipo, elaborar el plan, el problema inesperado (o no tan inesperado, mi buen Cobb) y... tendréis que verla para saber si la misión tiene éxito o no ;). La lógica que sustenta el plan se explica al principio, cuando aún no hemos sintonizado bien la antena que separa la paja de lo relevante. Todo esto exige un revisionado (el mismo que hundiría a Salt aún más en la miseria) para captar todos los detalles y contrastar ese par de datos que la primera vez se nos escapan, así como disfrutar de los momentazos: la citada secuencia del hotel o la primera visita de Ariadne al mundo de los sueños como arquitecta, por ejemplo, consiguen dejarnos con la boca abierta.
A falta de darle vueltas y discutirla a fondo, creo que nos encontramos ante una película compleja, densa, tal vez algo alargada en su tramo final de acción, visualmente tramposa a ratos (el limbo de Dom y Mal) o incluso, poniéndonos tontos, ridícula (¿"mente militarizada", seriously?XD). No obstante, son tantas sus virtudes y está tan trufada de detallazos como este que la valía de la experiencia queda garantizada. ¡No os la perdáis!
Para finalizar, os dejo con dos carteles de Inception con estilo retro y minimalista. No sé si son oficiales o son de aficionados; tanto da: son una pasada.
¡Saludos!
pd: Blogger es sencillamente terrorífico para editar. Hoy tenía el día tonto y he hecho lo que he podido con él...:'(